La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha advertido a España de que limitar los precios del alquiler puede tener efectos negativos hacia los inquilinos.

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El estudio presentado por el organismo conformado por 38 estados tiene como objetivo "favorecer la vivienda asequible". El documento señala que la reducción de los alquileres acaba reduciendo la oferta de viviendas y por ello, muchos futuros inquilinos ven mermadas sus posibilidades de encontrar casas de alquiler.

La OCDE señala que el problema en los últimos años con la vivienda ha sido que los precios de los alquileres han crecido con fuerza. En concreto, "los precios desde los años 90 se han incrementado hasta un 100% en ciertos países". De hecho, según relata Luis de Mello, director de estudios del departamento económico de la OCDE, desde 2012 en España la inversión en vivienda está progresando a un ritmo más elevado que el del cojunto de la OCDE.

Sectores dañados

La dificultad del acceso a la vivienda en España se acentúa para las personas con bajos recursos. Entre el 20% del grupo con menor ingresos del país, un 46% tiene que dedicar como mínimo, el 40% de su salario a la vivienda. El promedio de los países de la OCDE es un 35,2%.

Nuestro país es uno de los que cuenta con mayor proporción de propietarios (en torno al 75% y un 5% por encima que la OCDE). Por lo que la estrechez del mercado del alquiler es lo que preocupa al organismo internacional más aún tras la crisis sanitaria. 

Ante esta situación, De Mello señala que aplicar topes a los alquileres, "Es una opción que tiene sus costes" porque "a largo plazo no protege a los inquilinos"

Como solución, el director de estudios del departamento económico de la OCDE propone "otras opciones que no crean los mismos tipos de costes". Entre estas se refiere al desarrollo de viviendas sociales. A pesar de que conllevaría elevar la inversión pública, se ensancharía el mercado de alquiler de la vivienda.

Por último, De Mello señala que "hay que diferenciar las medidas de crisis", tiempos en los que resulta muy importante "proteger a los grupos más débiles", y "las medidas de largo plazo que pueden aumentar la oferta" e impedir que suban los precios.