Sevilla

Esta historia empieza en 2013 cuando el emprendimiento se impuso a la profunda crisis económica que entonces atravesaba España. Una familia de Martos (Jaén) dedicada a las placas fotovoltaicas pensó en cómo dar un giro de 180º a su negocio. Un viaje por Europa les sirvió de inspiración. Así nació Petroprix, la actual mayor cadena nacional de gasolineras de pago automático que sueña con salir de España y entrar en el mundo bancario.

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Pese a la competencia del sector, desde la compañía jiennense destacan su principal cualidad: es un negocio hecho desde la primera a la última piedra del punto de venta. “Contamos con un equipo de expansión, tramitamos la licencia con el equipo de ingeniería, ‘levantamos’ la gasolinera y también la explotamos”, explica a Invertia el director de desarrollo de Petroprix, Jaime Vega.

La gasolinera de Jaén contó en sus inicios con el empujón de la Junta de Andalucía y, desde entonces, no ha parado de crecer. Fue reconocida por la revista Forbes como una de las empresas de Europa con mayor crecimiento que, según la empresa, se mantiene hoy por hoy. En siete años, cuenta con unos 200 trabajadores y más de 103 puntos de venta, todos ellos partiendo desde cero y repartidos por toda la geografía española.

El director de desarrollo de Petroprix, Jaime Vega.

Sin embargo, el espíritu emprendedor de 2013 sigue intacto. El director de desarrollo avanza que trabajan en la tramitación de otros 50 proyectos y con la intención de expandir el negocio por Europa. Todo ello se hace con un buen colchón que permite mirar el futuro con optimismo. La empresa facturó en el complicado 2020 unos 200 millones de euros.

Su peculiaridad como gasolinera no lo da el pago automático sino su software propio. “Conseguimos tener el repostaje más rápido del mercado, aplicar promociones internas y respuestas muy rápidas con nuestros partners”, detalla Vega en su entrevista con Invertia. “Somos ingenieros vendiendo combustible”, destaca ante el aumento de inversión en informática para controlar los puntos de venta por remoto.

Entidad de pago

La diversificación del negocio es otra de las cualidades de la jiennense. Primero fue el lanzamiento de seguros con pago en función del uso del vehículo. Ahora quieren dar un paso más y salir fuera de su zona de confort. “Queremos entrar en el mundo de las entidades de pago. Llevamos dos años y medio desarrollando la idea y ya tenemos licencia del Banco de España”, avanza Vega.

La empresa también trabaja para implantar los retos del futuro que pasan por la sostenibilidad, como la implantación de enchufes para la carga de turismos. Sin embargo, son conscientes de la “lentitud” pese a los esfuerzos de las administraciones. “El mercado tira poco a poco hacia esa tendencia porque todo va más despacio de lo esperado. Hay que electrificar España y cuesta mucho”, opina el director.

Con ello, desde Petroprix confían en dejar atrás el fantasma económico que ha dejado la pandemia. Reconocen que la Covid-19 les ha afectado con la caída de la movilidad y las duras restricciones. La presentación de un ERTE y las ayudas de propietarios para la bonificación ayudaron a la empresa a superar los baches y a seguir la historia que empezó a escribir en 2013.