El confinamiento obligó a muchos trabajadadores a adaptar sus hogares para habilitar espacios de trabajo. Esto llevó a muchos de ellos a tomar la determinación en verano de emprender una reforma en su casa con el fin de adaptarla. El aumento de brotes ha llevado a algunas adminsitraciones a decretar ciertas restrincciones para frenar los contagios y que obligan nuevamente a pasar más tiempo en casa, lo que reabre la posibilidad de plantear una reforma y, sobre todo, cómo pagarla. 

Noticias relacionadas

Al enfrentar la financiación de una gran obra es habitual que surja un cierto debate. Se puede optar por un préstamo personal, que permite disponer de la cuantía a cambio de unos intereses y gastos derivados de la operación. Así mismo, el interesado puede solicitar una ampliación de la hipoteca. Es decir, modificar las condiciones del préstamo hipotecario ya en curso. 

Cada una de las alternativas supone incurrir en una serie de gastos determinados. Optar por una u otra vía dependerá de la situación financiera de cada hogar. Si bien es cierto que el interés de una hipoteca es inferior al de un préstamo personal, los costes asociados a la ampliación de capital son elevados también. 

Cómo calcular costes

Al elegir la vía de la hipoteca, el interesado debe tener claro en primer lugar el tipo de interés sujeto al préstamo de la vivienda. Además, tendrá que pagar los gastos de novación, unos 750 euros; la notaría, valorada en 275 euros aproximadamente; el registro, también cifrado en 275 euros; la gestoría, 300 euros; y la tasación, 300 euros. 

Todo esto supone un coste de 1.850 euros que se deben pagar al plantear una ampliación. A esto habría que sumar la correspondiente partida de intereses, que se establecerá en función de la cantidad que se precise para la reforma propiamente dicha.

Calcular los costes asociados a cada opción antes de solicitar la cantidad es fundamental.

Por otro lado, si se opta por un préstamo personal, el único factor a tener en cuenta es el porcentaje de interés, aunque este sea más elevado que el hipotecario. Según el comparador HelpMyCash, si se valora la reforma en 25.000 euros y se pide un préstamo personal al 8%, este generaría en cinco años 5.414 euros en intereses. Un cálculo con los mismos años y una hipoteca fija al 2,5%, sumado a los gastos de ampliación mencionados, supondría un total de 3.471 euros en gastos para financiar la reforma. 

La mejor opción

Acertar con la fórmula correcta para la reforma en cuestión puede llegar a suponer un ahorro de hasta 1.943 euros, según las estimaciones llevadas a cabo por HelpMyCash. En este sentido, decantarse por una ampliación de la hipoteca implica una fase previa de ahorro para hacer frente a los gastos de la ampliación.

Aunque de entrada pueda parecer más ventajoso optar por una extensión de la hipoteca, conviene recordar que los préstamos personales serán más baratos si la cantidad solicitada es inferior. Por tanto, es determinante calcular caso por caso qué opción resulta más provechosa tiendo en cuenta que la ampliación tiene una serie de gastos fijos "de salida". 

Con todo, hay otros factores a tener en cuenta. Desde el comparador recuerdan que, por ejemplo, los gastos de novación son más elevados son superiores si se lleva poco tiempo pagando la hipoteca. Esto es así porque "es un porcentaje sobre el capital pendiente a pagar de la hipoteca". 

Por otro lado, la oferta de préstamos bancarios actualmente es variada, por lo que es recomendable llevar a cabo un cierto estudio entre las entidades.