Los especuladores llevan meses campando a sus anchas por varios valores de Wall Street en serios apuros financieros. Sin embargo, el supervisor estadounidense comienza a tomar cartas en el asunto. Después de su inacción en el ‘caso Gamestop’, la respuesta ha sido contundente en Arcis, una empresa de cannabis quebrada pero señalada por algunos traders como una gran oportunidad de negocio.

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Si los foreros de Reddit y su comparsa siguen vapuleando a placer la cotización de GameStop un día sí y otro también, en Arcis Resources Corporation se acabó la fiesta. La Comisión de Bolsa y Valores (SEC, por sus siglas en inglés) no solo ha procedido a decretar la suspensión de cotización de sus acciones, sino que ya ha formulado denuncias contra el cabecilla que jaleó una supuesta toma de posiciones oportunistas en la productora de cannabis.

La advertencia de que no todo vale a la hora de mezclar comunidades virtuales con inversión en Wall Street es claro. Y, contrariamente a lo que en un primer momento pudiera parecer, no se trata de ningún caso de doble rasero. Al contrario, los expertos consultados explican que se trata más bien de “un ejercicio de marcado de líneas rojas para que lo de GameStop no se convierta en jauja”.

Sin doble rasero

En este sentido, cuando se produjeron los primeros asaltos alcistas contra la cadena de tiendas de videojuegos, la SEC ya advirtió de que revisaría los mensajes que incitaban a la compra de sus acciones. Sin embargo, dejó claro que el mero hecho de conjurarse para comprar o vender títulos de una compañía sin más premisas que el actuar a la vez no podía considerarse delito.

Lo ocurrido en las últimas semanas con Arcis ha sido muy diferente. En lugar de tratarse de un juego de especulación por especulación, la SEC denuncia que detrás había un claro intento de “fraude” por parte de Andrew L. Fassari, un reconocido trader conocido como OCMillonaire en Twitter, donde cuenta con más de 13.000 seguidores pendientes de sus ‘alertas de inversión’.

La SEC considera probado que este inversor de perfil oportunista “utilizó las redes sociales para difundir información falsa [sobre Arcis] mientras se beneficiaba vendiendo en secreto su propia participación en las acciones de la empresa”. Unas conclusiones que, de momento, no ha logrado establecer en torno a lo ocurrido con GameStop y otras compañías como AMC Entertainment, Nokia o BlackBerry.

Los hechos señalados por la SEC se remontan a diciembre del año pasado, en plena euforia del mercado por encontrar potenciales ganadores de la recuperación económica y la vuelta a la normalidad mientras los planes de vacunación comenzaban a implantarse en todo el mundo. Un caldo de cultivo propicio para tentar a la legión de inversores noveles que durante el confinamiento comenzaron a operar en bolsa a la búsqueda de un pelotazo con el que aliviar las finanzas personales.

Calentar a golpe de tuit

En concreto, la SEC ha denunciado ante el Tribunal Federal del Distrito Central de California que Fassari comenzó a construir una cartera de 41 millones de acciones de Arcis el 9 de diciembre del año pasado. Esto es, “poco antes de tuitear información falsa” sobre la compañía, según explica el supervisor, que apunta directamente hacia 120 tuits publicados en espacio de 13 días. Hasta el 21 de diciembre.

Para entonces, la compañía ya había dejado de operar, aunque Fassari no dejaba de prometer que hasta su vaciada web corporativa estaba en mantenimiento para volver “cambiada y actualizada”. Así se recoge en el tuit reproducido a continuación, que es solo uno entre varias decenas más en la misma línea.

Mientras, supuestamente, el inversor oportunista calentaba su acción con avances de hasta el 1.233% en un solo día (0,0148 dólares por acción en números redondos), el entusiasmo desatado en torno al que prometía ser el mutimillonario negocio del cannabis se fue apagando. No sin fogonazos puntuales de euforia renovada, el jarro de agua definitivo llegó al comprobar que la victoria electoral del demócrata de Joe Biden tampoco se convertiría en una automática despenalización del uso recreativo de la marihuana en EEUU.

Una de las supuestas informaciones privilegiadas difundidas por el perfil OCMillionaire señalaba que Arcis estaba ultimando “380.000 cultivos interiores y procesando un millón de pies cuadrados”. En otro mensaje alertaba de que “toneladas de novedades están por venir y respaldadas por grandes inversores para su operación en #cannabis”. “Este CEO tiene grandes planes para nosotros”, afirmaba mientras realmente la empresa ya estaba “extinguida”, según explica la SEC en su alegato.

Vender con ganancias

Lo que sí ocurría mientras Fassari tuiteaba, según denuncia el supervisor estadounidense, era que la quebradiza Arcis se disparaba un 4.000% en los mercados OTC. Un acelerón que, “supuestamente”, el inversor señalado en el proceso habría aprovechado para vender todas sus acciones de la compañía y embolsarse en el proceso “ganancias de más de 929.000 dólares”.

Desde entonces, el supuesto defraudador ha seguido tuiteando ‘alertas’ sobre otras muchas pequeñas cotizadas, habitualmente negociadas fuera de los grandes mercados bursátiles. Algo que sí hace la propia GameStop, que incluso forma parte del índice Russell 2000 de referencia para las smallcaps estadounidenses.

De momento, la SEC ha focalizado sus pesquisas en torno al ‘caso GameStop’ en los brókeres que, sin previo aviso, limitaron la operativa de sus clientes en sus acciones. No obstante, sigue la pista de inversores que, no tan bienintencionados como la mayoría, podrían haber sacado tajada de estos asaltos especulativos. Si se repiten las evidencias detectadas en el caso Arcis, las consecuencias son claras: un procedimiento judicial que promete multas abultadas y hasta inhabilitación junto con la congelación cautelar de sus activos de inversión.

Hasta ahora, la mayoría de los mensajes rastreados en Reddit y otras plataformas simplemente apuntan hacia la compra en masa de acciones sin fundamento. En el ‘peor’ de los casos, únicamente se refieren a informaciones públicas como la dimisión del director financiero de GameStop o el calendario de presentación de resultados de las compañías asediadas. La investigación sigue su curso.