JP Morgan se ha convertido en el segundo máximo accionista de Repsol con una participación del 6,855%, tras comunicar derivados financieros sobre el 4,73% del capital de la petrolera, según ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

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En concreto, la entidad financiera, presente en el capital de Repsol desde junio de 2014, cuando irrumpió como uno de sus principales accionistas con una participación del 3,2%, cuenta con derechos sobre diversos instrumentos financieros ejecutables por acciones de la compañía o canjeables entre este año y 2025.

Así, de la participación del 6,855% del capital que posee JP Morgan en la compañía presidida por Antonio Brufau, con 0,585% corresponde a derechos de voto indirectos y el 4,73% restante a esos instrumentos financieros.

Sacyr es el principal accionista de Repsol, con una participación del 8,2%, mientras que BlackRock cuenta con un 4,99% y Norges Bank con un 3,11%.

La fecha de comunicación a la CNMV de la entidad financiera respecto a su movimiento en el accionariado de la compañía corresponde al pasado 13 de marzo, coincidiendo en la semana pasada con el castigo en bolsa sufrido por Repsol por la caída en el precio del crudo por la guerra de producción desatada entre Rusia y Arabia Saudí y la incertidumbre por la crisis mundial por el coronavirus.

Blindaje de empresas estratégicas

El Gobierno ha suspendido las inversiones de fuera de la Unión Europea (UE) en compañías españolas de sectores estratégicos mientras dure la crisis del conoravirus cuando estas operaciones sitúen la participación del inversor por encima al 10% del capital social de la sociedad española o le permitan tomar el control del órgano de administración de dicha empresa.

El desplome bursátil de la pasada semana había puesto a tiro de opa  a algunas de las principales empresas estratégicas del país, como Telefónica, Banco Santander, BBVA o la propia Repsol, entre otras, que veían cómo sus acciones se desplomaban por debajo de lo que indican sus fundamentales.

La ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha explicado en rueda de prensa esta misma tarde que "vigilan muy de cerca" los movimientos accionariales en el sector, pero ha subrayado que no se ha percibido "ningún peligro" en este sentido. Asimismo, ha reconocido que está en una estrecha interlocución con todos los actores del sistema energético para los que el blindaje de participaciones extranjeras es efectivo, puesto que en un sector en el que los vetos van más allá de sociedades cotizadas.