El miedo se ha apoderado de los mercados. No parece que nada pueda calmarlos. Ni siquiera la acción coordinada de siete bancos centrales para inyectar dinero la pasada madrugada ha servido. 

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Tampoco ha funcionado que la FED rebaje tipos al 0% y que ponga en el mercado 700.000 millones de dólares. ¿Qué piden los mercados? Es la pregunta que se hacen los pequeños inversores. 

Joachim Fels, asesor económico global de la gestora de fondos Pimco, cree que lo que se necesita en este momento es una enorme respuesta fiscal" ante "la crisis sanitaria global más severa" a la que nos hemos enfrentado en el último siglo. 

La gran pregunta, sin embargo, es hasta cuándo se puede aguantar una sangría de este tipo. De momento la pasada semana la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) decidía suspender la operaciones en corto, pero este lunes las cosas han vuelto a la normalidad... Y con ella las caídas. 

Desde Serenity Markets, José Luis Cárpatos, asegura que la autoridad europea ESMA estudia de cerca la situación y que se rumorea que podría estar planteándose un cerrojazo a los mercados. 

¿Es la decisión más acertada? En Invertia hemos preguntado a algunos analistas y esto es lo que nos han dicho: 

Daniel Lacalle, desde Tressis, es rotundo: no. A su juicio una medida de este tipo sólo provocaría que el pánico cundiera en el mercado por lo que recomienda que no haya ningún cambio en lo que está ocurriendo. Según él eso podría provocar un colapso global. 

Eduardo Bolinches, analista de Invertia es claro: "Sí, hay que cerrar para que los inversores no se vean sometidos a la toma de decisiones de manera visceral".

Añade también que "cuando es tan difícil controlar las emociones de los inversores, cuando los mercados caen por la gran incertidumbre que generará el coronavirus sobre la economía, lo mejor es olvidarse de todo y encerrarse en casa de verdad. Esto es una guerra contra un virus y con medidas a medias como las que tenemos no hacemos nada".

También Alberto Roldán, gestor de fondos y economista se muestra contundente sobre este tema: "Los rectores de las bolsas tienen mecanismos para frenar ese efecto no deseado de la volatilidad, como la suspensión de cotización de una compañía, la prohibición de las ventas en corto, etc. La declaración de alarma es excepcional sin discusión. Si se hacen cosas compulsivas e ilógicas como acumular papel higiénico en casas, cómo no se va a vender en bolsa. Yo propongo un cierre temporal o acotar el horario a no más de cuatro o cinco horas. Estoy a favor del inversor racional no del irracional". 

El colaborador de Invertia, Juan Ignacio Crespo también ha querido compartir su visión: "Sí, deben cerrarse por causa de fuerza mayor. Como en en el ataque terrorista del 11-S de 2001, huracanes, inundaciones. No hay normalidad en nada, ¿por qué forzarla en la bolsa?".