Cuando se busca en internet información sobre Celia Villalobos, las primeras dos coincidencias que aparecen son Candy Crush y Masterchef. Ni Partido Popular, ni Pedro Arriola, ni Congreso de los Diputados. Un buen ejemplo del posicionamiento de la expolítica conocida en el gran público por situaciones ajenas a su trabajo de más de 30 años como diputada.

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Y curiosamente Candy Crush y Masterchef se mezclaron hace algunas semanas para lanzarla definitivamente al estrellato mediático y convertirla en un referente televisivo y un fenómeno fan sin precedentes para un político.

En el segundo programa de esta temporada, Albert, un niño participante de la edición Junior del programa de cocina de TVE, le recordó el desafortunado episodio de 2015, cuando fue cazada en el Congreso jugando a este juego en su iPad. Un zasca del que Villalobos salió indemne haciendo gala de unas desconocidas tablas televisivas.

"En política pasa de todo: gente que va para hacerse millonario y son unos sinvergüenzas, gente que va para salir en los periódicos y son igual de sinvergüenzas.... y los que hemos estado en política por el bien común", respondió al niño pasando totalmente por alto el 'episodio Candy Crush'.

"Fueron apenas unos minutos, no más de cinco", sí que contestó a una entrevista con EL ESPAÑOL el pasado 27 de septiembre, en plena gira de presentación de su libro La política apasionada (Península, 2020) en donde desgrana su trayectoria política y -fiel a su estilo- no deja títere con cabeza lanzando dardos a José María Aznar, Rodrigo Rato, Pablo Iglesias y Santiago Abascal.

Nuevo programa

Y es que Celia Villalobos se ha ganado por derecho propio ser el gran fenómeno de la edición 2020 de Masterchef Celebrity y curiosamente lo ha hecho fiel a su estilo que le ha granjeado grandes enemigos en política y críticas de la misma audiencia que ahora la venera. Emulando los años noventa como tertuliana de Jesús Hermida, Villalobos ha encontrado una segunda juventud en la televisión pública.

Socarrona, directa, campechana y sin guardarse nada. Celia Villalobos sigue siendo el verso libre del PP, pero ahora adaptada a los gustos catódicos. De hecho, ha sido tal el impacto de la exdiputada -que protagoniza momentos de tensión y entrañables a partes iguales en Masterchef-  que ha fichado en otro programa en TVE, Como Sapiens.

Otro espacio de cocina en el que se ha convertido en reportera y una suerte de copresentadora junto a Miguel Ángel Muñoz. Empezó con una pequeña aparición y en pocas semanas se ha hecho con el programa y con gran soltura viaja por la geografía española visitando restaurantes y entrevistando a hosteleros.  

Con su fichaje la pública ha querido dar un empujón a unas audiencias que no han respondido. Cada semana, Celia Villalobos consigue más de un 20% de share y más de 2,4 millones de espectadores de media en Masterchef y la idea es que dé un empujón a Como Sapiens que no supera el 5,5%. Una suerte de 'contrato blindado' con TVE con la que ya explora otras formas de seguir colaborando.

Una reinvención completamente exitosa que además le ha permitido incluso seguir lanzando pullas a sus enemigos. De hecho, no ha parado de ser el azote del actual presidente del Partido Popular, Pablo Casado, durante las primarias del partido de hace dos años y tras abandonar el Congreso en invierno de 2019.

Críticas a Casado

En las primarias de su partido situó a Casado en la extrema derecha, deslizó que era una imitación del estilo de Albert Rivera e incluso le responsabilizó de estar detrás de un vídeo difundido contra Soraya Sáenz de Santamaría.

A cambio, por esas fechas, Casado la apartó de la Diputación Permanente tras 30 años en el órgano. Sorayista convencida abandonó el Congreso y la política activa cuando Casado asumió el mando y no ha vuelto a participar en el partido. Al menos de manera oficial, porque no duda en retomar sus críticas cada vez que le preguntan.

En cualquier caso, Villalobos puede criticar con conocimiento de causa. Fue durante más de dos décadas diputada del partido, alcaldesa de Málaga, ministra de Sanidad con Aznar y vicepresidenta del Congreso con Rajoy. Es además mujer de Pedro Arriola, el principal asesor en Comunicación de Mariano Rajoy durante sus años en la Moncloa.

Una mujer de partido que paradójicamente ha encontrado una segunda juventud televisiva al amparo de una TVE controlada por el Partido Socialista. ¿Cambio de ideología? Lo cierto es que tenemos animal televisivo para rato.