El sector hotelero empieza a ver algo de luz. Existe un consenso que establece 2021 como el año de la recuperación. Pero, ¿qué pasará con las empresas turísticas tras un 2020 para olvidar? Pues desde Meliá anticipan procesos de concentración y consolidación como respuesta ante crisis, tal y como estamos viendo con la banca.

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El punto de inflexión será Semana Santa y junio de 2021. Nos vamos a encontrar una recuperación muy paulatina. Eso va a fomentar procesos de concentración y consolidación como respuesta ante crisis como esta”, ha señalado Gabriel Escarrer, vicepresidente ejecutivo y consejero delegado de Meliá Hotels International. 

El directivo que también preside el lobby hotelero Exceltur, cree que “las grandes cadenas se convertirán en puertos seguros para muchos hoteles independientes”, sino son capaces de especializarse y diferenciarse. 

Así, “los hoteles independientes buscarán en las grandes marcas la fortaleza como la capacidad de distribución, digitalización, una base de clientes fidelizados, una marca poderosa. Si esa marca ha salido fortalecida será un ancla al que agarrarse”, señala.  

Opinión que comparte José Ángel Preciados, consejero delegado de Ilunion Hotels. “Nadie se va a quedar fuera. Habrá hoteles que se integren en grandes compañías. El año 2021 es el del inicio de la recuperación”, ha indicado durante la mesa redonda en el foro ITH Innovation Summit. 

Además, los fondos también están al acecho. Como ya contamos en Invertia, el año 2021 será cuando muchos de estos aprovechen la oportunidad para hacerse con muchos hoteles en aprietos. 

El lado positivo

Y mientras llega la vacuna y la recuperación, las grandes hoteleras miran con cierto optimismo el futuro, pero también sacan el lado positivo a la crisis. De esta forma, han visto cómo la pandemia ha acelerado una parte de su negocio.

En el caso de Meliá Hotels, se han centrado mucho en la parte digital, especialmente a la hora de personalizar en el momento de la precompra. El pasado año, Melia.com condensó el 37% de las ventas de la cadena. “Y ahora por encima del 60% en lo que va de año. El 92% de las ventas son clientes de fidelidad”, ha señalado Gabriel Escarrer, vicepresidente ejecutivo y consejero delegado de Meliá Hotels International. 

El directivo asegura que durante la pandemia “hemos aprovechado para transformar la relación con los clientes que se ha visto afectada por su forma de comprar y viajar”. Así, también han aprovechado la tecnología para controlar aforo, gestión de reservas e incluso visitas de inspección virtuales. 

Por su parte, Kike Sarasola, presidente y fundador de Room Mate Group reconoce que la parte hotelera de la compañía ha registrado bajadas del 80% de la facturación y actualmente tienen seis hoteles abiertos, donde realizan test de antígenos a huépedes y trabajadores. 

A pesar de ello, es consciente de que la parte de apartamentos turísticos, By Mate, “funciona bien”. “A la gente le gusta más durante la pandemia porque se siente más seguro. Solo hemos bajado un 20%”, asegura. De ahí que hayan apostado por comprar edificios en Roma y Venecia. “Estamos muy enfocados en edificios de apartamentos ahora”, apunta.