Ryanair revolucionó la industria aérea con un modelo de negocio claro: vender muchos billetes baratos para volar sin ningún tipo de comodidades, es decir, democratizó el avión para todas las clases. En España llegó en 2002 regalando billetes y se ha convertido en un monstruo que otras como Norwegian han imitado extendiendo el modelo al largo radio.

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Sin embargo, los dos mayores exponentes del low cost europeo están al borde del colapso por la situación sanitaria actual. ¿Podrá el coronavirus con este exitoso negocio?

De momento, la crisis del Covid-19 ha provocado que Ryanair cancele el 25% de los vuelos que se operarán desde el 17 de marzo hasta el 8 de abril en Italia y la puesta en marcha de medidas laborales: congelación de salarios y vacaciones no remuneradas, entre otros recortes. 

Por su parte, Norwegian cancelará más de 4.000 vuelos hasta finales de mayo e implementará suspensiones temporales de empleo de hasta el 50% de la plantilla como medidas para superar la crisis provocada por la expansión del coronavirus. Esto supone que la aerolínea mantendrá en tierra el 40% de su flota de larga distancia y suspenderá el 25% de sus vuelos de corto radio hasta finales de mayo. 

Hasta aquí el panorama no es muy distinto al de otras compañías que se han visto obligadas a cancelar vuelos o recortar plantillas. La cuestión está en analizar cómo de tocadas llegaban ambas aerolíneas a la crisis del coronavirus -con la certeza de que sus beneficios caerán- y si su modelo low cost resistirá. 

ERE y despidos

Lo cierto es que desde hace tiempo ambas acusan síntomas de debilitamiento. Hay varios factores que el pasado año pusieron patas arriba su modelo de negocio: la quiebra de Thomas Cook, la crisis del Boeing 737 MAX, las huelgas (con los costes en indemnizaciones que acarrearon), el aumento del precio del petróleo y los problemas de congestión de tráfico, entre otros. Y como consecuencia se produjo la caída de beneficios para ambas compañías. 

Todo ello provocó que, en el caso de Ryanair, pusiera en marcha un proceso de despido colectivo que afectó a 224 trabajadores. El pasado 8 de enero cerró las bases de Tenerife, Gran Canaria y Lanzarote aludiendo a los problemas con el 737 MAX. Si bien es cierto que gracias a los recortes Ryanair obtuvo un beneficio neto de 88 millones de euros en el último trimestre fiscal de 2019 (del 1 octubre al 31 de diciembre de 2019). 

Dicho esto, cabe recordar que el éxito del modelo de Ryanair consiste en tener aviones volando constantemente y la gran mayoría en aeropuertos secundarios, donde muchas de sus rutas reciben subvenciones. Cada minuto que una aeronave está en tierra está perdiendo dinero. Y con la crisis del coronavirus parece que muchos aviones no despegarán. 

Norwegian, en apuros

La situación de Norwegian es más complicada. El fundador de Ryanair, Michael O’Leary lo sabe, y por eso pone a Norwegian en el disparadero. Sus datos son peores. Norwegian cerró 2019 con unas pérdidas de 1.609 millones de coronas noruegas (159,7 millones de euros). También cuenta con una elevada deuda y un plan de recortes desde hace un año. 

En 2019, Norwegian transportó 8,9 millones de pasajeros en España, un 10,7% menos que un año anterior. Un dato que no extraña puesto que por ilógico que parezca, el plan de la compañía para sobrevivir es reducir capacidad, concretamente, hasta un 10% menos. Además, en España la aerolínea noruega suspendió por no ser viables seis de las 85 rutas y puso en marcha un ERTE en Madrid (que se suma al propuesto por el coronavirus). 

A favor de la compañía se puede decir que el Gobierno noruego ha salido al rescate de las aerolíneas del país con un paquete de 100.000 millones de coronas noruegas (9.012 millones de euros).