El precio medio diario de la electricidad en el mercado mayorista se mantiene muy alto este viernes y alcanza el segundo precio más alto de la historia, llegando a los 118,99 euros por megavatio (MWh). Baja 3,77 euros respecto al día anterior, que marcó récord histórico, pero sigue estando disparado.

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Pese a una ligera mayor generación eólica, el aumento de la demanda ha provocado que el precio de la electricidad en el mercado mayorista se mantenga en récords históricos. Con ello, la factura de agosto se convertirá en la más cara desde que se tienen registros, aunque se prevé que se encarezca aún más en octubre, noviembre y diciembre. 

Los expertos consultados por este diario coinciden en que mientras no baje el precio del gas -y eso no pasará hasta llegar a finales de año- no se rebajarán los precios mayoristas de la electricidad y, por tanto, no se bajará la presión sobre la factura media que pagan los consumidores.

El precio máximo se pagará a 125,33 euros/MWh y será entre las 00 horas y las 01 de la madrugada. Y el mínimo será de 106,75 euros/MWh y corresponde al intervalo entre las 18 y las 19 horas. 

Un récord tras otro

En lo que va de agosto, el 'pool' ha pulverizado todos los récords vistos hasta ahora, apuntando a un precio medio para el mes por encima de los 100 euros/MWh. Del 9 al 13 de agosto ya marcó una cifra máxima tras otra. Así, mañana unirá un nuevo máximo histórico en lo que va de mes.

Esa espiral alcista ha llevado a focalizar el debate político en cómo abaratar el precio de la electricidad. De hecho, el Gobierno abrió la puerta a crear una empresa pública energética, tal y como viene desde hace tiempo pidiendo su socio en el Ejecutivo, Unidas Podemos.

De hecho, la formación morada ha realizado una última propuesta al Gobierno para abaratar la factura de la luz que pasa por limitar el precio de la energía nuclear e hidroeléctrica mediante decreto ley.

Este contexto de subidas en el 'pool' eléctrico está marcado por el incremento en los precios de los derechos de CO2 y del gas, a los que se ha unido el incremento de la demanda por la ola de calor.

En concreto, los derechos de emisión de CO2 se han encarecido hasta superar en lo que va de agosto los 55 euros por tonelada, cuando a principios de año cotizaban en torno a los 33 euros. Mientras, el precio del gas natural se sitúa en torno a los 44,7 euros por MWh, según datos de Mibgas.

El precio de la energía tiene un peso cercano en la factura de en torno al 24%, mientras que alrededor del 50-55% corresponde a los peajes y cargos y el resto, a impuestos.

Las oscilaciones en el precio diario afectan a los consumidores acogidos a la tarifa regulada (PVPC), algo más de 10 millones, mientras que están exentos los que están en el mercado libre -unos 17 millones-, ya que cuentan con un precio pactado con su compañía.

El 88% del consumo eléctrico de España no está expuesto a la volatilidad del precio del mercado 'spot', al tener contratos con precios fijos, viéndose así expuestos a ella los clientes acogidos al PVPC.

Bajada del IVA

El pasado 24 de junio el Gobierno aprobó un Real Decreto-Ley por urgencia para reducir los impuestos que se aplican al suministro de energía eléctrica y, con ello, la factura de la luz de los hogares, los autónomos, las pymes y el conjunto de las empresas, que suponen la bajada del IVA de la luz del 21% al 10% hasta finales de este año y la suspensión del impuesto del 7% a la generación eléctrica durante tres meses.

En el caso concreto del IVA, se aplica una bajada al 10% hasta fin de año para todos los consumidores con potencia contratada hasta 10 kilovatios (kW), siempre que el precio medio mensual del mercado mayorista de la electricidad esté por encima de los 45 euros por MWh.

En lo que se refiere a la suspensión del 7% del impuesto sobre el valor de producción de energía eléctrica, que ya en 2018 se decidió su suspensión temporal durante seis meses para contener otra ola alcista en el precio de la luz, estará vigente durante el tercer trimestre de este año.

La factura "más cara"

De hecho, la factura de la luz de un usuario medio en agosto será "la más cara de la historia", con un encarecimiento en la primera quincena del 43,7% con respecto al mismo periodo del año pasado, según datos de Facua-Consumidores en Acción.

Hasta la fecha, los cinco recibos más elevados han sido los 88,66 euros del primer trimestre de 2012 (con el IVA al 18%), los 87,81 euros de enero de 2017, los 85,34 de julio de 2021, los 83,55 euros de septiembre de 2018 y los 82,13 euros de mayo de 2021 -en todos los casos con el IVA al 21%-, según datos de la asociación.

Con las tarifas aplicadas del 1 al 15 de agosto, el usuario medio pagará 27,85 euros más que en agosto de 2020, cuando la factura se situó en 63,77 euros. La bajada del IVA al 10% hasta diciembre mientras el precio medio del megavatio hora esté por encima de los 45 euros amortigua la subida en 9,16 euros. Si se siguiera aplicando el 21%, el recibo habría alcanzado los 100,78 euros.