El precio de la luz está marcando la semana económica con precios disparados que durante dos semanas consecutivas registran récords nunca vistos. Una situación que encarecerá la factura de los consumidores hasta registrar el mayor precio de su historia este mes de agosto.

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El problema es que estos precios llegan en un momento de ola de calor donde la demanda de electricidad se multiplicará, una situación que anula los esfuerzos del Ejecutivo por reducir la factura mediante la suspensión de determinados impuestos.

No obstante, esta situación no es nueva. Es consecuencia de décadas de políticas energéticas que no han logrado diversificar las fuentes de electricidad de nuestro país. Un mix que no se puede cambiar en semanas y que augura muchos meses de debates técnicos, políticos y empresariales. Éstas son las claves.

¿Cuál es el récord del precio de la luz? El precio medio de la luz en el mercado mayorista volverá a tocar este viernes nuevos máximos históricos por tercer día consecutivo, con un precio medio de 117,18 euros el megavatio hora (MWh).

¿Cuál es su evolución? El año pasado por estas fechas, el precio medio era de 39,3 euros, por lo que el alza es del 190%, es decir, el precio de este miércoles casi triplicará el registrado hace exactamente un año, según datos de OMIE.

¿Por qué se ha disparado? A los precios del gas y de los derechos de emisión de CO2 que están marcando la tendencia alcista en el 'pool' en los últimos meses, se suma desde la llegada del calor que ha incluido en que las energías eólica e hidráulica hayan reducido su contribución en el mix eléctrico.

De hecho, el Banco de España estima que en torno al 70% de la fuerte subida de los precios mayoristas de la electricidad en el primer semestre se debe al encarecimiento de los derechos de emisión de CO2 y de los precios del gas, materia que emplean las centrales de ciclo combinado.

¿Por qué en verano? Por motivos lógicos, en verano la contribución de la energía eólica es mucho menor y se necesita más gas, que se encuentra en máximos históricos. Del mismo modo, en agosto suelen producirse los mayores picos de demanda, en especial en los hogares, lo que aumenta la demanda de energía elevando aún más sus precios.

¿Y las energías renovables? La generación renovable mantiene su imparable crecimiento y ya cubre el 53% de la demanda. Sin embargo, su avance no es suficiente para anular el fuerte impacto que está teniendo la subida del precio de las emisiones de CO2 (EUA): un 36% en lo que va de año.

¿Cómo influye este precio en la factura de la luz? El precio de la energía tiene un peso cercano en la factura de en torno al 24%, mientras que alrededor del 50-55% corresponde a los peajes -el coste de las redes de transporte y distribución- y cargos -los costes asociados al fomento de las renovables, a las extrapeninsulares y las anualidades del déficit de tarifa- y el resto de impuestos.

¿A cuánta gente afectan estas subidas? Las oscilaciones en el precio diario afectan a los consumidores acogidos a la tarifa regulada (PVPC), algo más de 10 millones, mientras que están exentos los que están en el mercado libre -unos 17 millones-, ya que cuentan con un precio pactado con su compañía.

¿Cuánto podría llegar a subir la factura? Las estimaciones de los expertos creen que la factura media de un consumidor español podría superar los 88-89 euros este mes de agosto, el mayor precio de su historia. Esto es entre 25 y 30 euros más de lo que se pagaba hace un año.

¿Cuándo se ha pagado la factura de la luz más alta? Hasta la fecha, las seis facturas más elevadas han sido los 88,66 euros del primer trimestre de 2012; los 87,81 euros de enero de 2017; los 85,34 euros de julio de este año; los 83,55 euros de septiembre de 2018; los 82,13 euros de mayo de 2021 y los 81,55 euros de febrero de 2021.

¿Qué se puede hacer para bajar la factura? Desde España es poco lo que puede hacerse para bajar el precio mayorista de la electricidad ya que somos parte de un mercado regulado comunitario, que depende de la UE y opera a escala internacional. Pese a ello, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero ha advertido este martes que pedirá a la UE que revise la estructura del funcionamiento del pool eléctrico.

¿Qué ha hecho el Gobierno? Para paliar estas subidas de la luz el ejecutivo redujo determinados impuestos hace unas semanas. Se aprobó la reducción del IVA del 21% al 10% hasta fin de año para todos los consumidores con potencia contratada hasta 10 kW. También se aprobó una suspensión temporal, en el tercer trimestre del año, es decir, julio, agosto y septiembre, del 7% del Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE). 

¿Cómo se está protegiendo a los consumidores más vulnerables? En el caso de los consumidores vulnerables severos, tendrán la misma reducción de IVA, y hasta fin de año, pero sin límite, con independencia de su potencia contratada y del precio del mercado. Estos consumidores también pueden optar a los beneficios del denominado escudo social que podrá rebajar sus facturas de servicios básicos.

¿Cuál ha sido el impacto de estas medidas? Las organizaciones de consumidores como Facua estiman que si tomamos con referencia el recibo medio de una familia española en 87 euros al mes, la factura mensual quedaría por debajo de la barrera de los 80 (79,1 euros). Aunque no toman en cuenta la factura disparada de los meses estivales. De hecho, otros expertos advierten que este impacto se ha anulado en julio y agosto.

¿Se puede tocar el mercado del CO2? Dentro de las medidas a medio plazo para rebajar la factura ya desde el punto de vista estructural, el Gobierno envió al Congreso el proyecto para limitar los beneficios "caídos del cielo" de las eléctricas con carácter de urgencia. La medida impedirá a las empresas lucrarse cobrando el coste de los derechos de emisión de CO2 cuando generen la energía a través de centrales nucleares o hidroeléctricas, que no emiten estos gases.

¿Qué pasará en los próximos meses? Con todo, en el sector se cree que el impacto en la factura de la luz tardará meses en reflejarse. De esta manera, mientras los precios sigan disparados y no se haga nada a nivel europeo por tocar la estructura del sistema eléctrico, desde España solo se puede optar a rebajar la factura vía impuestos y reducción de otros costes como el transporte o la generación.