En plena pandemia, prácticamente todos los supermercados dispararon sus ventas y beneficios aprovechando el confinamiento y el cierre de la hostelería provocado por la Covid. Pero no todos consiguieron dejar atrás los números rojos, como ocurre con la filial de Eroski en Cataluña, Caprabo, que cerró el ejercicio (a 31 de enero de 2021) con pérdidas de 26,6 millones de euros.

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Cierto es que estas pérdidas son menores que las de un año antes, cuando registró 43,1 millones de euros; pero en los últimos tres ejercicios la compañía ha acumulado 74,8 millones de euros en pérdidas, según datos del Registro Mercantil. De hecho, expertos en el sector siempre han señalado a la enseña como el principal lastre para Eroski.

De ahí que durante muchos años intensificara sus esfuerzos para encontrar un socio para la enseña catalana y con ello reducir la presión de la banca por su elevada deuda. Finalmente, lo consiguió. Fue en marzo de este año cuando EP Corporate Group compró el 50% de la filial. 

EP Corporate Group es el holding de inversión de Daniel Křetínský y su equipo directivo, con ingresos anuales de más de 10.000 millones de euros en energía, infraestructura y medios. Daniel Křetínský junto con su socio eslovaco Patrik Tkáč son uno de los principales inversores, entre otros, en el sector minorista de alimentación en Europa, con participaciones en Metro, Casino Guichard Perrachon y la británica Sainsbury's.

Caprabo cuenta con presencia inicial en Cataluña, Madrid, Baleares y Navarra. La red de su filial fuera de Cataluña, que representaba casi la mitad (44%) de sus puntos de venta, se integró en la red de Eroski o fue enajenada en diversas operaciones.

Actualmente, la sociedad tiene en explotación 214 establecimientos propios y 80 franquicias (226 establecimientos propios y 79 franquicias a 31 de enero de 2020).

Si volvemos a las cuentas anuales de Caprabo, recientemente depositadas en el Registro Mercantil, su facturación mejoró un 6,2% respecto al año anterior. En concreto, alcanzó los 759,3 millones de euros. 

El pasado año, Eroski también decidió reorganizar la estructura de su filial catalana. En septiembre, la cooperativa acordó la fusión por absorción de las sociedades Gestión de Hipermercados Caprabo Eisa SLU, y Central de Serveis i Ciencies SLU, según se publicó en el Boletín Oficial del Registro Mercantil (Borme).

Plan de transformación

Para tratar de mejorar sus resultados, desde hace tiempo, Caprabo se encuentra inmerso en un proceso de transformación que incluye la reorganización logística, con dos plataformas de distribución y la renovación de la red de tiendas de Caprabo a un modelo de nueva generación. 

También se incluye la apuesta por la expansión a través de franquicias con un formato de tienda versátil, urbano, con horarios y días de servicio ampliados mucho mejor adaptados a las necesidades del nuevo consumidor; las aperturas de tiendas propias; la apuesta por la venta online con Capraboacasa y entregas más dinámicas; y la apuesta por los servicios de valor añadido del comercio tradicional de proximidad.

En 2020, Caprabo invirtió más de seis millones de euros en este plan de renovación de su red, que avanza al ritmo previsto. Hoy en día, ya cuenta con casi el 60% de su red adaptada al formato de nueva generación, es decir, un total de 168 supermercados que incluyen tiendas propias y franquiciadas.