La industria cervecera se rinde ante las que menos facturan, las artesanas. Muchos pensaron que era una moda pasajera; pero se equivocaron. Tanto que no dudaron en entrar al negocio con la compra de alguna de ellas, aunque no todas han caído en las redes de las multinacionales. En un pueblo de Guadalajara, concretamente en Yunquera de Henares, resiste la mayor cervecera artesana independiente de España. Invertia ha entrevistado a Jesús León, CEO de Arriaca.

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Con él, arranca la historia de estos arquitectos de la cerveza. Hace seis años, Arriaca plasmó un hobby de tres hermanos (Jesús, Pedro y Roberto León) y un amigo (José Ángel Santiago) en un negocio. “Nunca hubo intención de profesionalizarse. Pero el sector del que veníamos estaba en crisis, y buscábamos alternativas que estaban más cerca de lo que pensábamos”, señala el CEO. 

Y es que una de las curiosidades de esta cerveza alcarreña es que está creada por tres profesionales del mundo de la arquitectura y de la construcción (los hermanos León) y por un psicólogo (amante de la cerveza que se ha convertido en el maestro cervecero de la compañía). Y esa parte multidisciplinar es una de sus fortalezas. “Venir de fuera abre la mente”, afirma el CEO. 

Así que después de muchos estudios económicos, ayuda bancaria y de fondos Leader (destinados especialmente a zonas rurales) pusieron en marcha este negocio cervecero que se ha multiplicado por diez y que, en tiempos de defensa de la España vaciada, guarda mucho arraigo rural; como su nombre. 

“Arriaca es el nombre del asentamiento celtíbero que dio lugar a la ciudad de Guadalajara. Todo proyecto de este tipo tiene componente fundamental local y lo quisimos llevar al extremo de ponerlo en la etiqueta”, asegura Jesús, quien es consciente de que el significado del nombre es muy conocido en tierras alcarreñas, pero poco fuera. 

El éxito de la lata

De vuelta a la parte puramente empresarial, Arriaca se convirtió en 2016 en la primera cervecera artesana española en apostar por el formato lata para esta bebida. Desde entonces, su producción de lata se ha multiplicado por diez. “En este caso la apuesta por la lata abrió canales que estaban cerrados a la cerveza artesana. En ese aspecto la lata nos ayudó mucho”, explica. 

Así, Arriaca está presente en prácticamente todas las cadenas de implantación nacional como El Corte Inglés, Alcampo, Carrefour, Aldi, Mercadona, Supersol, Hiper Dino y en Lidl de forma puntual. “Nosotros estamos en la plataforma de Madrid y regional con Mercadona; pero con Alcampo, El Corte Inglés y Aldi estamos nacionalmente”, señala. De hecho, para las dos últimas producen cervezas propias que s ecomercializan con la marca de los supermercados. 

Además, Arriaca cuenta con nueve variedades de cervezas que van desde las típicas para la hora del vermú, como la Rubia o Radler que lanzaron en verano, pasando por las IPA -con la verde como su superventas- y hasta las cervezas negras como la Porter. Estas últimas, por curioso que parezca, son idóneas para tomar después de comer con un trozo de chocolate, por ejemplo. 

La más grande

Otro de sus logros es haberse convertido en la cerveza artesana independiente más grande de España. A su alrededor, otras compañeras de sector decidieron abrir sus puertas al capital de las grandes. En 2017 ABInbev –dueña de Budweiser o Corona (Coronita en España)– compró La Virgen. Tras la adquisición de La Virgen, Heineken compró el 51% de La Cibeles y Molson Coors se hizo con el 51% de la toledana La Sagra. 

En este sentido, la pregunta es obligada. ¿Les han llegado ofertas de alguna gran cervecera para comprar parte o la totalidad del capital de Arriaca? “Sería lo más normal. Y en un mundo donde hay pocos actores... Hemos llegado hasta aquí solos y estamos muy a gusto. No hay intención de vender”, asegura el CEO.

Eso sí, Jesús es muy realista y reconoce las dificultades que ello implica. Para empezar, en España no hay diferenciación clara más allá de la tipología de empresa. “En la normativa el apelativo 'artesana' es muy genérico. Prácticamente cualquiera, independientemente del tamaño, puede llamar a su cerveza artesana”, afirma. Con lo cual, hay confusión entre los consumidores. 

Si a eso le sumamos el potencial publicitario de las grandes y la capacidad de distribución, “hace que los cerveceros artesanos independientes juguemos con una desventaja terrible”, dice.

"El sector es muy pequeño y muy inmaduro. El volumen de las empresas y capacidad de recursos son pequeños, por lo que es difícil generar redes de distribución alternativas a las tradicionales que permitan un crecimiento sostenible del sector de forma independiente", añade.  

Además de las diferencias obvias de tamaño con las grandes cerveceras industriales, la cerveza artesana se distingue porque se elabora como hace 500 años con un proceso de carbonatación natural. ¿Qué quiere decir eso? “Las cervezas industriales eliminan el gas en procesos intermedios y se introducen en la línea de envasado. Lo que provoca que hinche tanto la cerveza. Pero las cervezas artesanas sientan bien e hinchan menos porque el gas es natural”, señala Jesús. 

2 millones de litros

A pesar de los menores recursos, las ganas de crecer de Arriaca no han cesado. La empresa alcarreña acaba de concluir una nueva ampliación de sus instalaciones -la tercera en menos de cuatro años- con la que podrá duplicar a corto plazo su capacidad de producción actual.

Esta nueva inversión, que supera los 750.000 euros, ha permitido, entre otras cosas, la puesta en marcha de un nuevo equipo de elaboración, el incremento de la capacidad de fermentación en fábrica y la ampliación de la línea de enlatado.

Con esta ampliación, la compañía se hace más fuerte si cabe dentro del sector artesanal independiente. “Podríamos doblar sin más la capacidad hasta el momento llegando al millón de litros. Pero en el plan director, con poca inversión, podríamos duplicarlo hasta los dos millones”, señala el CEO. 

Impacto de la Covid

¿Y cómo les ha ido a estos alcarreños en plena pandemia? Pues, por suerte, son de los afortunados dentro del sector de la cerveza artesana. ¿Por qué? Gracias a su apuesta por la lata como envase se han podido dirigir a un consumo más doméstico abriéndose a los canales de hostelería convencional, espacios especializados, gran distribución y online. En este último canal, que estrenaron en 2014, han tenido un gran repunte de ventas durante el confinamiento. 

Todo ello, “nos permite crecer, sin que el sector haya podido implantar esa red de distribución, y en momentos tan complicados como estos hemos podido seguir trabajando, sin recurrir a los ERTE y culminar las ampliaciones que ya teníamos previstas”, reconoce Jesús León.

Eso sí, dadas las circunstancias, hacer previsiones es complicado. Ahora esperan al otoño, una época -junto con la primavera- tradicionalmente buena para el sector. Aún así, reconoce que “va a ser imposible igualar los números del año pasado y sobrepasaremos el medio millón de litros”. El cierre del pasado ejercicio, el de 2019, situaba la producción de Arriaca en casi 650.000 litros, con una facturación cercana a 1,75 millones de euros.

Unos datos positivos si tenemos en cuenta que desde la Asociación Española de Cerveceros Artesanos independientes (Aecai), de la que forma parte Arriaca, alerta en un informe de que las pérdidas estimadas en la producción de cerveza para el ejercicio 2020 serán de un 48%,  con un crecimiento negativo del -29,7% y arruinando las previsiones de crecimiento del 35,4% que tenían para este año.

De hecho, hasta un 90% de los cerveceros artesanos e independientes consultados aseguran que van a tener serias dificultades para sacar adelante sus negocios en mayor o menor grado, y solo un 10% consideran que su afectación va a ser baja o nula.

En el caso de Arriaca, seguirán creciendo desde su cuartel, en Yunquera de Henares, y siendo la artesana más grande entre las empresas más pequeñas del sector.