En las semanas de confinamiento el desperdicio de los alimentos se ha reducido en un 14%, mientras que tres de cada 10 hogares aseguran que no han tirado comida en esas semanas, un descenso del 11%, según datos del Ministerio de Agricultura. 

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Tendencia que no será tan alta cuando regresemos a la normalidad, pero “si vemos que hay una tendencia de más concienciación. Vamos a aprovechar más los alimentos”, señala José Miguel Herrero, director general de la Industria Alimentaria, Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

“Cuando preparemos esa tupper para llevarlo a la oficina se va a tirar menos comida”. “Son buenos datos. El confinamiento nos ha hecho ser más conscientes del valor de los alimentos”, señala. 

En 2019 se desperdiciaron 1.352 millones de kg de alimentos, el 4,7% de los alimentos que compramos, mientras que 8 de cada 10 hogares afirmaron tirar alimentos a la basura, según se desprende del Panel del Consumo Alimentario que anualmente elabora el Ministerio. Todo ello con la vista puesta en el objetivo de reducir en un 50% el desperdicio alimentario en 2030. 

Los alimentos que más se desperdiciaron en 2019 fueron fruta, verdura y lácteos. También entran en este paquete productos elaborados en casa. Y por regiones, Andalucía, Levante y Noroeste es donde se desperdicia más. 

Empresas con planes de desperdicio 

Por otro lado, el tejido empresarial también parece estar más concienciado. Un 71% de las empresas ya tienen una estrategia definida y un plan concreto para atajar el desperdicio alimentario, según el informe ‘El Desperdicio Alimentario en la Industria y la gran Distribución’ elaborado para el MAPA por Aecoc y Valora Consultores y presentado en una rueda de prensa online. 

El estudio, que ha analizado 90 compañías (75 de la industria y transformación de alimentos y 15 de la gran distribución, que representan el 80% de la cuota de mercado), ofrece datos de 2018. 

La proactividad de las empresas fabricantes en la gestión del desperdicio alimentario da como resultado unas cuotas de excedentes mínimas. Así, por cada kilo o litro de producto que se produce en la industria se generan 0,002 kg/lt de subproducto -materia susceptible de ser aprovechada- y tan solo 0,0004 kg/lt de residuos.

“Los datos muestran cómo las empresas son cada vez más conscientes de la importancia de revisar todos sus procesos para evitar ineficiencias que acaben generando desperdicio y, por tanto, pérdidas económicas”, ha destacado la directora de comunicación y responsable del proyecto Aecoc contra el desperdicio alimentario, Nuria de Pedraza.

Causas del desperdicio

Entre las principales causas del desperdicio, las empresas apuntan a la detección de problemas que impiden cumplir con sus criterios de calidad del producto (23,02%), las mermas generadas durante el proceso de producción (22,2%) y las averías de maquinaria (18,2%).

De hecho, buena parte de la estrategia de las empresas para el aprovechamiento de los alimentos pasa por atacar estas causas. El 61,1% de las compañías promueve buenas prácticas en los puntos en que se origina el desperdicio de alimentos. Por su parte, un 51,39% también coordina acciones con sus proveedores para prevenir la pérdida de alimentos. 

Incremento de donaciones 

Durante la rueda de prensa, Aecoc también ha presentado los datos sobre las acciones llevadas a cabo por la distribución alimentaria durante la Covid-19, que evidencian el incremento de las donaciones que se ha producido durante este periodo. La encuesta revela que el 73,2% de las cadenas ha aumentado el volumen de excedentes alimentarios donados desde el inicio del confinamiento.

En relación a este dato, el 53,6% prevé que en el futuro próximo mantendrá el nivel actual de donaciones, por un 42,9% que espera normalizarlo una vez empiece a superarse la crisis.