El comercio textil es uno de los sectores más dañados por el impacto del Covid-19. Su futuro es toda una incertidumbre, tanto para las grandes como Inditex como para la tienda de ropa de barrio. No obstante, algunos ya son capaces de poner fechas y cifras al drama. El presidente de la Asociación Empresarial del Comercio Textil, Complementos y Piel (Acotex), Eduardo Zamácola, estima que las tiendas no abrirán antes del 1 de junio, mes en el que prevén una caída en ventas del 70%.

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“La vuelta a la normalidad llevará tiempo”, explica a Invertia el presidente de la patronal, que calcula que esperan abrir en junio, pero con pérdidas de ingresos del 70% en ese mes y del 60% en julio. En total, al cerrar 2020 la caída podría alcanzar el 50%. De ahí que desde la asociación se hable de un escenario “dramático” y “preocupante”. 

En el caso de Tendam, trabajan en tres escenarios diferentes. "El más optimista prevé aperturas en algún punto del mes de mayo", explican fuentes de la compañía, aunque dependerá de las autoridades. "Por nuestra parte trabajamos para que, una vez las autoridades den autorización, la vuelta a la normalidad en nuestras tiendas sea lo más rápida posible", señalan. 

¿Cómo será la seguridad?

Esta apertura será “escalonada” y desde luego bajo una serie de medidas de seguridad que el sector está esperando a concretar con el Gobierno. “Creemos que hay que preparar ya las medidas de seguridad, pero no tenemos noticias del Ejecutivo al respecto”, denuncian desde Acotex. Algo que sí han hablado con el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid. 

Por cadenas, en Tendam contemplan diferentes alternativas y modelos. "Desde el principio se han constituido grupos de trabajo específicos dedicados a plantear cuáles serán las condiciones y medidas necesarias para la vuelta a la normalidad con la mayor seguridad y satisfacción para nuestros clientes y empleados, en cualquiera que sea el escenario", indican.

Por su parte, El Corte Inglés "está valorando la situación de seguridad" y reconocen que esperarán a las decisiones que tome el Gobierno. Si bien es cierto, señalan que cada compañía adoptará también sus propias medidas. 

No obstante, los grandes almacenes ya aplican algunas medidas que seguirán funcionando más adelante como "tomar la temperatura a los empleados o contar con dispositivos de guantes y mascarillas; así como un protocolo gel hidroalcohólico y de separación de dos metros para empleados y clientes en las tiendas", afirman desde la compañía. 

Y como curiosidad o novedad, hay dos empresas gallegas (Modular Container y Siimat Ingeniería) que están desarrollando un prototipo de cabinas de desinfección en espacios públicos, con una función parecida a la de un túnel de lavado. Es una iniciativa que en algunos países latinoamericanos ya se usa, según avanza 'La Voz de Galicia'. 

¿Habrá rebajas?

En pleno verano también surge el dilema de las rebajas. ¿Se deben retrasar las campañas de descuentos de verano al mes de septiembre? Hay que tener en cuenta que los retailers tienen seis meses de stocks que no se están vendiendo, por lo que urge darles salida y más teniendo en cuenta que la venta online también ha sufrido graves caídas.

Como es lógico, fuentes del sector apuntan que las grandes empresas pretenden poner en marcha la campaña de rebajas en verano en detrimento del pequeño comercio. 

Así, el escenario se plantea complicado, incluso peor que el que vaticinó la semana pasada la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged).

Esta calculó que cuando el comercio minorista abra de nuevo sus puertas lo hará con una caída del 50% de las ventas durante la cuarentena -cifra superior a los descensos cosechados entre 2008 y 2013-.

Problema en los ERTE

Por otro lado, la patronal textil recuerda que el sector “sigue sufriendo la crisis de 2008”; por lo que augura que cuando retomen la actividad “habrá despidos”, algo que, en teoría, se trata de evitar con la política de flexibilización de Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) del Gobierno. 

Cabe recordar que la grandes empresas, a excepción de Inditex, han puesto en marcha despidos temporales. Por poner nombres y cifras: El Corte Inglés para 26.000 empleados, Tendam (7.000), H&M (más de 6.000), Mango (4.767) o Calzedonia (2.000), entre otros.

A cambio, una vez que finalice el estado de alarma y los ERTE, esta medida pretende que durante seis meses las empresas no despidan a sus trabajadores.

Por ello, desde Acotex piden flexibilizar los ERTE para que este compromiso de mantener el empleo se elimine en caso de que concurran causas económicas, técnicas, organizativas o de producción. De lo contrario, “muchos tendrán que cerrar sus comercios”. Junto a esta, han solicitado más medidas al Gobierno para evitar la caída del sector

En riesgo el empleo

Este panorama laboral también está avalado por otro informe. En este caso elaborado por la consultora EY en colaboración con Boston Consulting Group. Según el estudio, el impacto de la pandemia del Covid-19 pone en riesgo un tercio del empleo y entre el 35% y el 40% de los ingresos del sector de la moda para este año, tras cerrar 2019 con un descenso del 20%.

El informe revela que la actual estructura de costes de los comercios de moda no es viable, lo que obligará a algunos comercios a reducir plantillas y cerrar puntos de venta y abocará a otros a la desaparición. En la actual situación de confinamiento, las empresas del sector deben seguir haciendo frente a una serie de costes operativos además de los de venta, que representan más de un 50% de la facturación. Y todo ello sin obtener casi ingresos.

Cabe recordar que el sector de la moda genera el 2,8% del Producto Interior Bruto (PIB) nacional y aporta un 4,1% del mercado laboral. Las estimaciones ponen en riesgo el 25% de su tamaño por la desaparición de empresas y se prevé que los niveles de facturación pre-crisis no se alcancen hasta más allá de 2021.