La crisis del coronavirus ha dividido al sector de la comida rápida en dos. Por un lado, las empresas que ofrecen el servicio a domicilio sin contacto como Telepizza y, por otro, las que han cerrado a cal y canto y han planteado un cuestionado ERTE como Burger King. Situaciones que pueden variar en función de las propias compañías o incluso del Gobierno. Por ello, dibujamos aquí el mapa de los establecimientos de grandes cadenas disponibles a día de hoy.

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Desde el pasado 14 de marzo todas las tiendas de Telepizza están cerradas y solo funciona su servicio de delivery. La principal cadena de pizzerías de España reparte a domicilio pero con estrictas medidas de seguridad. Los clientes podrán realizar sus pedidos a través de la web y de la app, realizando el pago por tarjeta bancaria y recibiendo el producto sin contacto con el repartidor en la puerta de sus casas.  

De hecho, en la Comunidad de Madrid Telepizza y Rodilla ofrecen menús a 11.500 alumnos con beca de comedor por ser sus padres perceptores de la Renta Mínima de Inserción (RMI). 

Y siguiendo esta misma línea, Rodilla también tiene habilitado el envío a domicilio. Misma opción ofrece KFC, pero a través de un servicio solo disponible en el área de Madrid y Barcelona, y ciudades de Valladolid y Bilbao.

Ambas compañías, junto con la hamburguesería TGB (Restalia), están disponibles a través de plataformas como Glovo, Deliveroo y Uber Eats. Los riders de ninguna de estas tres han dejado de trabajar.

Otra que sigue a pleno rendimiento en sus fábricas es Papa John's. La cadena de pizza ha cerrado sus tiendas -como marca la ley- y ofrece el servicio de delivery, aunque no en todas sus tiendas. Es decir, en las ciudades en las que haya varios establecimientos se dejan operativas para este servicio solo las necesarias. 

Todos estos repartos están avalados por las normas del decreto extraordinario, que  establece claramente que a los establecimientos de hostelería (bares, restaurantes, pizzerías o hamburgueserías) solo tienen permitido el envío a domicilio, no la recogida en el establecimiento aunque no se necesite acceder al mismo. 

Cierre de Domino’s y Vips

Tanto Telepizza como Papa John's se están beneficiando del cierre de Domino’s. La cadena anunció el 15 de marzo a sus clientes que “la seguridad de todas las personas es lo primero y en Domino’s Pizza hemos decidido cerrar de forma inmediata no solo nuestras tiendas físicas, sino también nuestro servicio de comida a domicilio hasta nuevo aviso”.

Domino’s es una de las marcas gestionadas por Alsea junto a Foster's Hollywood, Vips o Starbucks. Esta ha planteado un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) sobre toda la plantilla después de cerrar sus 1.000 restaurantes en toda España y suspender también el reparto a domicilio. Es una medida que afectará a 22.000 trabajadores.

En igual situación se encuentran los cerca de 24.000 trabajadores de McDonald’s en España. La compañía solo cerró en un principio tiendas y garantizó su servicio a domicilio -conocido como McDelivery-. Pero días después se arrepintió y también canceló este servicio “para que todos sus empleados permanezcan en sus domicilios y evitar así riesgos de contagio por coronavirus”. 

Burger King y el ERTE

El caso más polémico es el de Burger King y su ERTE para 14.000 empleados tras cerrar tiendas y su servicio de reparto a domicilio. La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, señaló que todos los ERTE se examinarán "con cuidado", incluido el de Burger King, a la que ha recordado que tiene una línea de delivery, que según el decreto de alarma, no tiene por qué cerrar.

Y aquí parece que la compañía podría tener que cambiar de planes. “En principio, los ERTE de fuerza mayor los autoriza la autoridad laboral, con lo que sí los presentan sin las condiciones adecuadas los pueden rechazar. Otra cosas es que en base a las informaciones del gobierno se puedan desafectar para cumplir con esa parte del reparto cumpliendo con las condiciones que legalmente se establezcan”, explican fuentes sindicales a este medio. 

Por su parte, la compañía afirma “estar analizando la situación y, a día de hoy, no ha formalizado la presentación del ERTE de los 14.000 empleados. Para Burger King la prioridad, por un lado, es garantizar la seguridad y bienestar de empleados y clientes y, por otro, mantener el empleo tan pronto como finalice esta situación y garantizar la estabilidad de la compañía”.