Siempre hay quienes tienen buena vista para los negocios o simplemente saben aprovechar las oportunidades, como el pánico al desabastecimiento. En pleno apogeo del coronavirus las empresas de reparto a domicilio como Uber Eats y Glovo se han enzarzado en una lucha de precios por conseguir atrapar al usuario con descuentos difíciles de rechazar o, incluso, regalando dinero.

Noticias relacionadas

De hecho, Uber Eats hace gala de su característico humor negro con el coronavirus de protagonista. La empresa ofreció un 90% de descuento con el primer pedido en Uber Eats. Para lograrlo solo había que descargarse la app e introducir el código ‘Notelajuegues’

Sin embargo, este característico humor le ha pasado factura a la compañía a la que le han llovido las críticas y se ha visto obligada a retirar la promoción. "Queremos pedir disculpas por la promoción de Uber Eats enviada ayer. Fue totalmente inadecuada y hemos tomado todas las medidas necesarias para que no vuelva a suceder", señalan a este medio. 

Y mientras unas regalan dinero para cualquier tipo de pedidos, otras como Glovo se han aliado con McDonalds para el envío gratis de un pedido de hamburguesas a través de la plataforma. La promoción arrancó a principios de marzo y se extiende hasta el 16 del mismo mes. Solo permite un uso por usuario.

¿Negocio rentable?

Aunque es verdad que este tipo de promociones existen en cualquier época del año, también es cierto que durante estas últimas semanas se han intensificado. Pero, ¿quién paga la fiesta? Es decir, ¿quién asume el coste de regalar dinero o aplicar descuentos agresivos en el pedido de los usuarios?

Fuentes del sector aseguran que en algunas ocasiones se trata de acciones conjuntas que pagan entre plataforma de reparto y empresa. Pero en la mayoría de los casos son Glovo o Uber Eats quienes corren con este coste íntegramente.

Una política comercial que sigue cuestionando la rentabilidad de estos modelos de negocio. De hecho, otra de las grandes del sector, Just Eat, llegó a vaticinar problemas económicos en un futuro por el elevado gasto en inversión y los limitados beneficios para plataformas como Glovo y Uber Eats. 

Protección a ‘riders’

La otra gran rival del sector, Deliveroo, también ha puesto en marcha medidas relacionadas con el coronavirus en su plantilla. La empresa proporcionará soporte económico a aquellos riders a los que se les diagnostique la enfermedad o tengan que estar en cuarentena por requerimiento médico y se vean obligados a dejar de realizar su actividad.

En concreto, la plataforma sigue explorando otras vías y más medidas para ofrecer soporte a los riders que se vean afectados por esta situación. Deliveroo cuenta en España con un total de 1.500 repartidores y cerca de 7.500 restaurantes de más de 70 ciudades y municipios de todo el país.