Se llama Crossrail Elizabeth Line. Se inaugura hoy y es todo un acontecimiento para Londres. No en vano, es la mayor ampliación de la red de transporte de la ciudad del último siglo. En concreto, contará con 41 estaciones que recorrerán más de 100 kilómetros a través del centro de la capital de Reino Unido.

Son sólo algunos detalles de la obra estrella de Ferrovial en Londres: se calcula que unos 200 millones de personas utilizarán anualmente la que será la línea lila. Además, aumentará la capacidad ferroviaria del centro de la ciudad en un 10% a partir de este año.

Más allá de que la línea lleve su nombre, la reina Isabel II quiso visitar la infraestructura antes de su puesta en marcha. Con 96 años de edad, lo hizo acompañada de su hijo menor, el príncipe Eduardo, conde de Wessex.

Vista aérea de las estación de Farringdon.

La reina Isabel II se presentó de manera inesperada en la estación de Paddington el pasado jueves. Y a solo dos semanas de cumplir su jubileo de platino. Es decir, 70 años como monarca. "Es un gran desarrollo", dijeron fuentes del palacio de Buckingham. Nueve nuevas estaciones, la mejora de otras 28, y la excavación de 21 kilómetros de vías subterráneas bajo el centro de Londres.

Fue en el año 2000 cuando el Gobierno británico decidió solucionar el problema de movilidad de Londres. Fruto de ello, al año siguiente, se creó una joint venture bajo el nombre de Cross London Rail Links. Su objetivo era definir las rutas, desarrollo y promoción de Crossrail Elizabeth Line.

La labor de Ferrovial

La línea ferroviaria tiene 118 kilómetros de longitud, y cruza Londres de oeste a este. Así, enlaza el aeropuerto de Heathrow, el centro de la ciudad y Canary Wharf, el segundo centro financiero de Londres, ubicado al este de la City. Es decir, desde Maidenhead y Heathrow en el oeste hasta Shenfield y Abbey Wood en el este. Dicho de otra manera, del extrarradio al centro en sólo 45 minutos.

La labor que ha llevado a cabo la compañía presidida por Rafael del Pino, a través de su filial de Construcción, se circunscribe a tres contratos. Así, ha desarrollado las obras para la renovación de la estación de Farringdon. Lo ha hecho en consorcio con dos empresas británicas: BAM Nuttall y Kier Construction (BFK).

Interior de las obras desarrolladas por Ferrovial.

El proyecto contempla la construcción de seis pozos o grout shafts, de unos 12 metros de profundidad, alrededor de esta estación londinense. Con su inauguración se espera que Farringdon se convierta en una de las estaciones con mayor tráfico de pasajeros de Reino Unido.

Gracias a la obra, los viajeros tardarán 3 minutos en llegar a Tottenham Court Road, 7 minutos a Paddington y 31 minutos al aeropuerto de Heathrow. Asimismo, la estación proporcionará conexión directa con los aeropuertos de Heathrow, Gatwick y Luton.

Uno de los túneles de la línea.

Ferrovial también ha llevado a cabo la construcción de dos túneles de 6,2 kilómetros que discurren entre Royal Oak y Farringdon. Asimismo, la construcción de los accesos y las cavernas de las estaciones de Bond Street y Tottenham Court Road. Los trabajos incluyeron, entre otros, el revestimiento de hormigón proyectado y la construcción de seis pasos transversales y un pozo de ventilación de 18 metros de diámetro.

El presupuesto inicial de la obra fue de 14.800 millones de libras (18.200 millones de euros). Aunque, finalmente, se ha situado en 18.900 millones de libras. Es decir, unos 22.700 millones de euros. Por tanto, 4.500 millones más de los previstos al principio. La obra tenía que haber finalizado en 2018.

Sostenibilidad

Más allá de la obra en sí, Ferrovial ha puesto una pica más en materia de sostenibilidad. En concreto, ha llevado un total de tres millones de toneladas de las tierras excavadas del centro de Londres hasta Wallasea Island, a unos 12 kilómetros de Essex (Reino Unido).

Lo ha hecho de la mano de la Royal Society for the Protection of Birds. Y la iniciativa ha transformado 670 hectáreas de tierras de cultivo en marismas costeras, tal y como eran hace 400 años.

Túnel con revestimiento de hormigón proyectado.

Un movimiento de tierras en el que se han utilizado trenes y barcas. De esta manera, se ha evitado la contaminación que hubiesen generado los 150.000 camiones que hubiesen sido necesarios para trasladar todos estos materiales.

El metro de Londres, que desde 2003 es una filial de TfL (Transport for London), es el más antiguo del mundo. Vio la luz en 1863, cuando se abrió la Metropolitan Railway, que unía las actuales estaciones de Paddington y Farringdon Street.

Wallasea Island

La mayoría de la almendra central de la red se levantó en los primeros 50 años de vida. En la actualidad, cuenta con 274 estaciones y 11 líneas repartidas a lo largo de 408 kilómetros. Se estima que unos cinco millones de pasajeros utilizan el metro de Londres. En su hora punta, circulan más de 540 trenes.

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