La Sociedad de Participaciones Industriales (SEPI) ultima su desembarco en Duro Felguera tras la aprobación formal del rescate a la compañía asturiana en el Consejo de Ministros de este martes por valor de 120 millones de euros.

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Un proceso que tendrá dos fases, según ha podido confirmar Invertia: la primera será el nombramiento de un nuevo presidente, y la segunda será la búsqueda acelerada de un inversor que tome las riendas de la compañía a corto plazo.

De hecho, estas fuentes consultadas indican que en breve se hará efectivo el nombramiento de los dos consejeros que le corresponden a la SEPI en el nuevo organigrama, tal y como confirmó el Ministerio de Hacienda este martes. 

Una de las condiciones de la SEPI para el rescate ha sido precisamente la incorporación a la compañía de "dos consejeros designados por el Consejo Gestor del Fondo de Apoyo a la Solvencia y la designación por mutuo acuerdo de las partes de un nuevo consejero delegado". 

Juan Ramón García Secades será uno de estos consejeros y es quien tiene más apoyos para ser el nuevo presidente de la compañía, en sustitución de Rosa Aza.  El objetivo es que sea un "CEO de transición", es decir, un gestor que supervise los destinos de la compañía y los intereses de la SEPI por un corto periodo de tiempo hasta que se cierre la entrada de un socio privado que asuma la mayoría accionarial y que se haga cargo en el futuro del destino de Duro Felguera.

Será en ese momento y con la llegada de un nuevo inversor cuando se nombre un CEO en sustitución de José María Orihuela. Será un consejero delegado de consenso nombrado por la compañía que tome el control.

Juan Ramón García Secades, en una imagen de archivo.

Trayectoria de García Secades

Precisamente, la principal tarea de García Secades será supervisar las negociaciones para cerrar la entrada de este inversor privado, condición innegociable por parte del Gobierno para aprobar el rescate de la SEPI. La sociedad estatal quiere negociar directamente esta entrada y sin intermediarios, es por eso por lo que ha decidido tomar temporalmente la gestión de la compañía.

De hecho, desde hace semanas está reservado para Juan Ramón Secades un sillón en el Consejo de Administración de Duro Felguera, según pudo confirmar Invertia con hasta dos fuentes relacionadas con el proceso.

Juan Ramón García Secades responde perfectamente al perfil que quiere imprimir SEPI en el nuevo Consejo de Administración de la asturiana: conocedor de Asturias, de su industria, de sus instituciones y de su tejido productivo.

García Secades presidió el Grupo Hunosa (2004-2012), fue consejero de Infraestructuras y Política Territorial durante el primer Gobierno de Vicente Álvarez Areces en el Principado y es consejero delegado de Sedes, la sociedad pública asturiana de construcción.

De hecho, su implicación en el Gobierno asturiano le ha convertido en el candidato perfecto ya que cuenta con el apoyo de la SEPI y del Principado. El Gobierno asturiano entrará en Duro Felguera de manera temporal y con una participación testimonial (unos ocho millones de euros), además de probablemente otro puesto en el Consejo de Administración.

Plan del Gobierno

El plan del Ministerio de Asuntos Económicos pasa por participar en el rescate con los 120 millones de euros solicitados por Duro Felguera, pero ya no con la SEPI como gestor y líder de la compañía a largo plazo, sino que apoyando la entrada de un inversor privado y convertirse en el segundo accionista con un horizonte de cinco años para abandonar el capital.

Un movimiento económico y también político ya que Economía tuvo que lidiar con las presiones de Moncloa y del PSOE asturiano que dio el apoyo al rescate hace semanas para evitar el coste político de un eventual concurso de acreedores en una empresa que emplea a más de 700 empleos en Asturias.

Duro Felguera pidió en agosto al Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas 120 millones, de los que treinta millones se destinarían a ampliación de capital, setenta millones a un préstamo participativo y veinte millones de euros a un préstamo ordinario. La idea es cambiar la distribución de este capital para facilitar la entrada de un inversor.

Solo con el dinero de la SEPI y sin proyectos, Duro Felguera estaría condenada al fracaso en los próximos meses ya que actualmente su situación de liquidez es completamente crítica. De hecho, sin rescate la semana pasada tendría que haber declarado el concurso de acreedores. Ahora solo falta la entrada en el capital de un inversor privado.