CaixaBank y Bankia siguen avanzando en la fusión que dará lugar al mayor banco de España por activos. Además de ser uno de los puntos más espinosos del proceso, la propuesta para un nuevo comité de dirección lanzada este jueves ha evidenciado el mayor peso de la entidad catalana en las negociaciones, dejando claro que la operación tiene más similitudes con un 'formato' compra que con una fusión al uso. 

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El propio presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, reconocía en la última presentación de resultados de la entidad que este tipo de operaciones son "muy delicadas", al ser preguntado por el futuro de su 'guardia pretoriana'. Y, solo unas semanas después, la 'foto finish' del nuevo comité de dirección ha quedado prácticamente vacía de representantes de la antigua caja. 

En concreto, la nueva CaixaBank contará con 13 áreas comandadas por Gonzalo Gortázar como presidente del comité y consejero delegado del banco. De ellas, 11 estarán bajo la batuta de directivos de CaixaBank. Y, de momento, se refuerza con otros 2 de Bankia. Es decir, CaixaBank ostentará el 85% del comité, un porcenetaje superior al estimado por la ecuación de canje.

Eso sí, hay que tener en cuenta que el 1 de enero de 2022 David López, procedente de Bankia, ocupará la dirección de recursos humanos en sustitución de Xavier Coll, que dejará el cargo. De este modo, la nueva entidad se reforzará con 3 directivos de Bankia y uno de ellos (López) ocupará una de las tres direcciones generales del nuevo banco (Negocios, Riesgos y RRHH).

Más peso en otros cargos

Fuentes consultadas explican que algunos directivos de Bankia ocuparán otros cargos de responsabilidad en la nueva entidad, pero la salida del proyecto de cuatro de los directivos clave de Goirigolzarri en los últimos años también indica que no había espacio para los cargos de mayor peso en el banco. En concreto, Bankia comunicó el 16 de febrero que la salida del CEO José Sevilla, de Miguel Crespo (secretario general del consejo), de Antonio Ortega (Medios y Tecnología), y de Amalia Blanco (Prensa).

Así, el comité de dirección de la nueva CaixaBank queda prácticamente igual que el que existe actualmente, sumando las dos áreas que ocuparán los directivos de Bankia, Eugenio Solla (Sostenibilidad) y Manuel Galarza (Cumplimiento y Control). 

El mayor peso de CaixaBank en las negociaciones de esta fusión por absorción también ha quedado patente en otros puntos, como la propia desaparición de la marca Bankia, prevista para antes de verano. Los expertos coinciden en que este movimiento sí resulta lógico, y no solo por el coste que supondrían los cambios en escaparates y cartelería. 

A pesar de la recuperación extraordinaria que el nombre de Bankia ha vivido en los últimos casi diez años bajo el mando de Goirigolzarri, lo cierto es que el peso del pasado podía ser un lastre para la entidad fusionada. Un peso que sigue siendo un símbolo de la gran crisis financiera, marcada por la burbuja inmobiliaria y graves problemas de gobernanza en unas cajas dirigidas por políticos. 

Oficina de CaixaBank.

Cambios en sucursal

Las decisiones de CaixaBank también afectarán a la plantilla de Bankia que no salga en el esperado ajuste que se empezará a negociar en las próximas semanas con los sindicatos, previsiblemente antes de que termine marzo. Y que, por cierto, se financiará en parte con el exceso de capital de Bankia. 

Según indican desde CCOO, el horario de atención al público se ampliará en las sucursales de Bankia para ajustarse al de CaixaBank. En concreto, la plantilla de la red trabajará hasta las 14.30h, 15 minutos más de lo establecido hasta ahora en Bankia. Una medida que entrará en vigor al día siguiente de la fusión jurídica, prevista para las próximas semanas. 

"La ampliación afecta a la inmensa mayoría de los centros de trabajo, ya que reduce significativamente el tiempo para realizar los cuadres de caja y cajeros automáticos, entre otras cosas por razones de seguridad, lo que abocará irremediablemente a prolongaciones de jornada", explican desde los sindicatos.

Del mismo modo, recuerdan que los nuevos horarios implicarán variar las reuniones de planificación semanales, así como las diarias de ventas y actividad comercial que ahora se realizan de 14.15 h a 14.30 h, algo que ahora ya no podrán hacer al estar abiertos al público.