Luz verde al proyecto de fusión de Unicaja y Liberbank. Los consejos de administración de ambas entidades han aprobado la operación, según han confirmado este martes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV)

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Un proceso que dará lugar al quinto mayor banco de España por activos (contando con la fusión de CaixaBank y Bankia) y que supone el final de un largo camino que comenzó con las primeras negociaciones en diciembre de 2018, que se rompieron en mayo de 2019 y que la crisis obligó a reactivar el pasado mes de octubre

Ambas entidades justifican la operación, cuyos detalles se presentarán al mercado este miércoles a partir de las 09.00h, en un complejo entorno de tipos negativos y el impacto de la crisis del coronavirus, que ha sido clave a la hora de retomar las conversaciones con el objetivo de ganar músculo frente a la pandemia.

En su comunicado a la CNMV, advierten de un escenario de "incremento de la morosidad y de las dotaciones por este concepto, poniendo, si cabe, más presión sobre la rentabilidad y, por tanto, sobre la tendencia a la concentración del sector bancario europeo, puesto que el contexto genera la necesidad de buscar una mayor escala en el sector bancario". 

Bajo este panorama, y tras un inteso 'tiro y afloja' en las últimas semanas, la fusión se instrumentará mediante la absorción de Liberbank por parte de Unicaja Banco. Finalmente, y como estaba previsto, Manuel Azuaga, presidente de la entidad andaluza, mantendrá su cargo de primer ejecutivo. Por su parte, el actual consejero delegado de Liberbank, Manuel Menéndez, tendrá ese mismo puesto en el nuevo banco durante dos años.

Será en ese 2023 cuando Azuaga cumpla 75 años y deje su puesto ejecutivo para cumplir con el Banco Central Europeo (BCE), abriendo la puerta a una presidencia no ejecutiva. El acuerdo alcanzado establece que Menéndez pondrá entonces a disposición del consejo su puesto como CEO

Azuaga presidirá el consejo de administración, que se renovará parcialmente y quedará integrado por 15 miembros: 7 consejeros dominicales (4 en representación de la Fundación Bancaria Unicaja y 3 propuestos por el consejo de Liberbank), 6 consejeros independientes (4 propuestos por Unicaja Banco y 2 por Liberbank) y 2 consejeros ejecutivos, Manuel Azuaga y Manuel Menéndez.

Pacto para el canje

Como consecuencia de la fusión, los accionistas de Liberbank recibirán acciones de Unicaja Banco. Finalmente, la ecuación de canje ha quedado establecida en 1 acción de Unicaja Banco por cada 2,7705 acciones de Liberbank, de dos céntimos (0,02 euros) de valor nominal cada una.   

Según explica Unicaja, el número máximo de acciones a emitir para atender dicho canje ascenderá a 1.075.299.764 de acciones ordinarias del banco de un euro de valor nominal cada una, lo que implicaría una ampliación de capital por un importe nominal máximo total de 1.075.299.764 euros. En total, y a precio de cierre de mercado del martes, la ampliación rondaría los 800 millones de euros. 

Desde la entidad explican que ese importe puede variar en función de la autocartera de Liberbank, que es susceptible de variar.

De momento, los dos bancos deben esperar el visto bueno de los reguladores y de sus accionistas para sellar definitivamente la fusión. Está previsto que los consejos convoquen sus respectivas juntas en el plazo de un mes, con lo que las mismas se celebrarían ya en febrero. Ambas entidades prevén que la fusión se complete a finales del segundo trimestre o principios del tercero de 2021.

Músculo para competir 

Nacerá entonces el quinto mayor banco de España por activos, con un total de 108.000 millones de euros (de los que más de 63.000 millones los aporta Unicaja), por delante de Bankinter, Kutxabank o Ibercaja, con una cuota de mercado del 4% en crédito, duplicando los actuales niveles de Unicaja, y con más de 72.000 millones de euros en depósitos de clientes. 

La sede social del nuevo banco estará en Málaga, aunque se contará con sedes operativas también en Oviedo y en Madrid. De momento, la marca Liberbank se mantendrá, aunque el banco fusionado operará bajo el nombre de Unicaja. 

Solo en fondos de inversión, la suma de las gestoras de ambas entidades superará los 7.200 millones de euros bajo gestión, por encima de Mutuactivos y acercándose a la gestora de Bankinter, según datos de Inverco a cierre de noviembre.

La fusión servirá también de escudo anticrisis ante la crisis que se avecina. La ratio de capital de ambas entidades se sitúa en el rango alto del sector (CET1 sobre el 14,4% en Unicaja y 14% en Liberbank), con una ratio de morosidad del entorno del 4,5% para la malagueña y del 3,1% en la asturiana, por debajo en ambos casos de la media sectorial que se sitúa en el 4,7%. 

Futuros ajustes

En el comunicado a la CNMV, la andaluza y la asturiana reconocen que el proyecto de fusión traerá futuros ajustes para ganar en eficiencia y rentabilidad, el verdadero talón de Aquiles de los dos bancos, igual que del resto del sector. Aunque aún no se ha tomado ninguna decisión al respecto, anticipan que una vez culminada la fusión, se completará el análisis de los solapamientos, duplicidades y economías de escala derivadas del proceso. 

Los analistas coinciden en que el ahorro de costes vía cierre de sucursales será complicado por el bajo solapamiento entre las dos entidades. En total, el nuevo banco contará con una red de 1.607 oficinas (1.028 de Unicaja y 579 de Liberbank) y 9.942 empleados (6.274 y 3.668, respectivamente) y las duplicidades se limitarían, según cálculos de Bain & Company, a unas 110 oficinas, concentradas sobre todo en determinadas regiones como Cáceres, Toledo, Málaga o Cuenca.

Bankinter eleva la cifra al cierre de 400 oficinas (20% del total) y un ajuste de 2.000 empleados, para alcanzar sinergias de 200 millones.

Unicaja tiene el grueso de su negocio en Andalucía y Castilla y León, mientras que la mayor presencia de Liberbank se centra en Asturias, Cantabria, Castilla-La Mancha y Extremadura. Así, es previsible que el mayor ajuste se produzca en los servicios centrales, donde Unicaja cuenta con 1.200 empleados frente a los 610 de  Liberbank, según cálculos de los sindicatos.