El consejero delegado de Banco Santander, José Antonio Álvarez, ha cerrado, de momento, la puerta a participar en el proceso de consolidación bancaria en España. Según ha explicado, "no me preocupa nada" la fusión entre CaixaBank y Bankia en términos de negocio. 

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El directivo ha recordado que Banco Santander mantiene una cuota de mercado cercana al 20%. "Con esas cifras no te puede preocupar la escala", insiste. Durante el IX Encuentro sobre el Sector Financiero organizado por KPMG y Expansión, Álvarez ha vuelto a descartar que el banco cántabro vaya a entrar en el proceso de fusiones que se ha reactivado en España.    

El directivo indica que la adquisición del Popular "ha dado los resultados esperados, situándonos en una posición de liderazgo en el segmento de pymes". El banquero ha recordado que la entidad cántabra ha copado un 30% de los préstamos avalados por el Instituto de Crédito Oficial (ICO) durante los peores meses de la pandemia. 

Precisamente, la adquisición del Popular también ha permitido a la entidad ganar un buen número de clientes vinculados. Es un objetivo que mantiene desde hace años y que ha logrado gracias, también, a la comercialización de la Cuenta 1,2,3, que ahora ha desaparecido en favor de una nueva política comercial (Santander One). Según ha explicado Álvarez, "de 2015 a 2020 la estrategia 1,2,3 ha logrado su objetivo de vinculación de clientes, y ahora lanzamos otro producto con la misma finalidad". 

Con la junta de accionistas a la vuelta de la esquina, el directivo ha aprovechado para recordar que Santander tiene previsto aprobar en el encuentro su dividendo a cuenta de 2019 y proponer otro pago a cuenta de 2020 a pagar en efectivo el próximo año. En este sentido, ha apostado por que el Banco Central Europeo (BCE) retire la recomendación de no pagar dividendos al sector. 

"En este momento, es muy importante reducir el coste de capital de los bancos y una manera de hacerlo es que podamos pagar dividendos si los resultados lo permiten", indica. "Tener esa restricción eleva innecesariamente el coste de capital de los bancos".

En este sentido, insiste en un mensaje que desde la entidad defienden en los últimos meses, recordando que aunque el stock de capital de la banca es muy bueno, el flujo resulta clave para recuperar la confianza de los inversores. Así, considera que el veto del BCE "ha golpeado el coste de capital y si los bancos tuviesen que acceder a futuro al mercado de capitales, esta posición lo hace casi inviable o poco recomendable, lo que sería malo para la economía". 

Impacto de la crisis

Respecto al impacto de la crisis, Álvarez ha defendido la diversificación geográfica del Santander, puesta en duda durante los ultimo crisis ante el impacto de carácter global de la pandemia. Según ha explicado el número dos del banco, " no hemos cambiado el escenario que elaboramos en marzo para todos los países en los que operamos". "Creo que la diversificación juega a favor y es un factor claramente positivo para Santander", insiste.

Para cuarto trimestre, considera que aún será parecido a los últimos meses, con una demanda de crédito creciente, pero aún no normalizada respecto al periodo previo a la crisis. "Aún no vamos a ver subidas en la tasa de morosidad, ni siquiera en los retrasos de pagos antes de 90 días", explica. Sin embargo, Álvarez no lo achaca tanto a medidas como las moratorias, sino a la combinación de dos factores: la intensa política de rentas de los Gobiernos, mediante acciones como los ERTE, y el lado de garantías para financiar las empresas.

Aún así, recuerda la importancia que han tenido las moratorias durante los peores meses de la pandemia. En Santander, atendieron solicitudes por valor de 115.000 millones de euros, de las que el 75% ya han vencido y el 98% no son morosos.

En todo caso, reconoce que todo dependerá de cómo sea la salida de la crisis, con la reacción de los bancos centrales y de los distintos Gobiernos. "Si hay retirada de estímulos muy rápida, ahí empezaremos a ver los riesgos", advierte. De momento, la entidad mantiene 4.000 millones de provisiones para hacer frente a lo que venda, sin descartar ampliar la cifra si el escenario se deteriora. 

Onur Genç abierto a fusiones

En el encuentro también ha participado el consejero delegado de BBVA, Onur Genç, subrayando que la entidad está centrada en el crecimiento orgánico y en ampliar la base de clientes, aunque ha reconocido que continuará buscando oportunidades ya sea en España o en otro país.

En este sentido, explica que el principal criterio para acometer una operación de fusión o adquisición es que ofrezca valor al accionista. Igualmente, confía en que el BCE levantará las restricciones a las entidades financieras para volver a repartir dividendos en 2021, asegurando al mismo tiempo que la economía española ya está dando pequeños signos positivos.

Además, el consejero delegado de BBVA ha adelantado que el alto volumen de provisiones realizado por la entidad en los dos primeros trimestres del año se reducirá significativamente en la segunda mitad del año. "Las dotaciones de este tercer trimestre serán más bajas", ha apostillado.

En este sentido, el banquero ha afirmado que la economía ya está dando pequeños signos positivos, debido a que se observa que el gasto en tiendas y en e-commerce ha crecido. "La actividad económica no está tan mal. A pesar de la situación, soy relativamente optimista", ha indicado.

Preguntado por el 'caso Villarejo', Genç ha evitado realizar algún comentario y ha reiterado que el banco sigue colaborando con las autoridades y que no hay novedades. "Es un proceso muy largo", ha dicho.