Cambio de tendencia en la evolución de la morosidad bancaria. El indicador rompió en julio con cinco meses consecutivos a la baja, para cerrar el mes en el 4,72% desde el 4,67% precedente. Pese al ligero repunte, que coincide con cierta contracción del crédito, la cifra todavía está por debajo de los niveles previos al estallido de la pandemia, y también es inferior al 5,23% registrado en julio de 2019.

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El dato demuestra que las entidades están logrando mantener a raya la morosidad frente a la ola de cierres empresariales o ciudadanos que se han quedado sin ingresos a consecuencia de la crisis.

Detrás de este 'control' en la tasa de dudosos se encuentran algunas de las medidas aprobadas por el Gobierno, como las moratorias en los préstamos al consumo e hipotecas y también en los créditos avalados por el Instituto de Crédito Oficial (ICO), que en estos últimos meses han permitido sobrevivir a muchas empresas, especialmente pymes y autónomos. 

Los principales directivos del sector son conscientes de que el control de la mora actual es puro espejismo con lo que puede venir dentro de unos meses, retrasando el pico de los impagos a mediados del próximo año, cuando estas medidas comiencen a vencer.

De momento, sus esperanzas están en que la economía española sea capaz de recuperarse de una forma suficientemente fuerte como para poder evitar que el dinero de las moratorias termine por convertirse en moroso. 

Crédito a la baja

Según los datos publicados este martes por el Banco de España, el saldo del crédito bajó al finalizar este último mes a 1.225 millones de euros, desde los 1.241 millones alcanzados en junio, en pleno estado de alarma.

En total, los créditos dudosos descendieron por segundo mes consecutivo, hasta los 57.837 millones de euros en julio (128 millones menos que en junio), tras los ascensos de marzo, abril y mayo, que coincidieron con los primeros meses de pandemia de coronavirus. Respecto a julio de hace un año, el saldo decreció un 8,2%.

Por su parte, el crédito total del sector rompió con cuatro meses al alza y se redujo un 1,22% en el mes de julio, hasta 1,225 billones de euros. Frente a un año antes, el crédito total aumentó un 1,77%.

Las cifras incluyen el cambio metodológico en la clasificación de los Establecimientos Financieros de Crédito (EFC), que, desde enero de 2014, han dejado de ser considerados dentro de la categoría de entidades de crédito. Sin incluir los cambios metodológicos, la ratio de morosidad se situaría en el 4,85%, puesto que el saldo de crédito fue de 1,19 billones de euros en julio de 2020, al excluirse el crédito de los EFC.

Las provisiones de las entidades financieras se situaron en 39.864 millones de euros en julio, 10 millones por encima de junio (0,03%), un mes en el que esta partida había aumentado un 4,14%. Frente al mismo mes de 2019, la caída fue del 0,07%.