El banco estadounidense Wells Fargo registró pérdidas de 2.694 millones de dólares (casi 2.400 millones de euros) en el segundo trimestre de 2020, frente al beneficio neto atribuido de 5.848 millones de dólares (5141 millones de euros) del mismo periodo del año anterior, después de provisionar 9.565 millones de dólares (8.409 millones de euros) para hacer frente al deterioro del crédito provocado por el agravamiento de la crisis.

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Asimismo, la entidad ha anunciado que recortará el dividendo del tercer trimestre a 0,10 dólares por acción, un 80% menos. Tras el anuncio, los títulos de la entidad se hundían un 5% en Wall Street, después de acumular un descenso de casi el 16% en los últimos tres meses, al calor de rumores que apuntan a que la difícil situación obligará al banco a realizar una nueva ronda de despidos masivos. En el mismo periodo, el S&P 500 ha subido casi un 11%. 

Las provisiones por riesgo de crédito relacionadas con la cartera de préstamos del banco sumaron en el segundo trimestre 9.565 millones de dólares (8.409 millones de euros), frente a los 503 millones de dólares (442 millones de euros) de la dotación contabilizada para este fin un año antes.

Semestre de provisiones

De este modo, en los seis primeros meses de 2020 Wells Fargo ha provisionado ya 13.398 millones de dólares (11.777 millones de euros) para abordar un previsible incremento de la morosidad en sus préstamos, lo que representa casi diez veces más que los 1.348 millones de dólares (1.185 millones de euros) reservados en el primer semestre de 2019.

Entre enero y junio de 2020, la entidad registró pérdidas de 2.652 millones de dólares (2.331 millones de euros), en contraste con el beneficio neto atribuido de 11.355 millones de dólares (9.981 millones de euros) contabilizado en la primera mitad de 2019. 

"Estamos extremadamente decepcionados con nuestros resultados del segundo trimestre y nuestra intención de reducir nuestro dividendo", admitió Charlie Scharf, consejero delegado de Wells Fargo, quien destacó el considerable deterioro de las expectativas acerca de la recesión económica, lo que provocó el fuerte aumento de las provisiones.

"Si bien el impacto negativo de la pandemia no tiene precedentes y muchos de nuestros motores comerciales se vieron afectados negativamente, nuestro negocio debería funcionar mejor y haremos cambios para mejorar nuestro rendimiento independientemente del entorno operativo", añadió.

Más provisiones en Citi y JP Morgan

La jornada también ha dejado a los inversores para analizar las cuentas de otros dos gigantes bancarios: Citigroup y JP Morgan, donde la caída de beneficio ha dominado las presentaciones, con un notable aumento de las provisiones en el segundo trimestre que engorda de forma sustancial las millonarias ya anunciadas en el primer tercio del año.

En concreto, Citi registró un beneficio neto de 1.316 millones de dólares (1.157 millones de euros) de abril a junio, un 72,6% menos que en el mismo periodo del año anterior. Solo en el segundo trimestre, destinó 7.903 millones de dólares (6.949 millones de euros) a provisionar el riesgo de crédito, lo que supone un incremento del 277% en comparación con los 2.093 millones de dólares (1.840 millones de euros) contabilizados un año antes para tal fin.

Entre enero y marzo, la entidad había provisionado ya 7.027 millones de dólares (6.178 millones de euros), elevando el monto del primer semestre hasta los 14.930 millones de dólares (13.127 millones de euros), un 266% por encima de los 4.073 millones de dólares (3.581 millones de euros) provisionados en la primera mitad de 2019.

Por su parte, JP Morgan Chase, el mayor banco estadounidense por activos, obtuvo un beneficio neto de 7.552 millones de dólares (6.642 millones de euros) en el primer semestre (4.122 millones en el segundo trimestre), lo que representa una caída del 59,9% en comparación con su resultado del mismo periodo del año anterior, después de elevar un 609% las provisiones por riesgo de crédito, hasta 18.758 millones de dólares (16.497 millones de euros).

Entre enero y junio, el banco reservó 18.758 millones de dólares (16.500 millones de euros) para hacer frente al impacto potencial de la crisis provocada por la pandemia en sus cuentas, una cifra que multiplica por siete las provisiones de 2.644 millones de dólares (2.325 millones de euros) contabilizadas en la primera mitad de 2019.

De esta cifra, entre los meses de abril y junio, provisionó 10.473 millones de dólares (9.210 millones de euros), incluyendo reservas de capital por importe de 8.900 millones de dólares (7.830 millones de euros), lo que representa nueve veces más que los 1.149 millones de dólares (1.010 millones de euros) provisionados en el segundo trimestre de 2019.

Asimismo, las provisiones del segundo trimestre suponen un incremento del 26% sobre los 8.285 millones de dólares (7.286 millones de euros) que la entidad ya había reservado en los tres primeros meses de 2020 en previsión del deterioro de la economía por la pandemia de Covid-19.