Un máximo histórico tras otro. Es la rutina del Nasdaq en las últimas semanas. Un rally tan vertical y tan a contracorriente que las voces de alarma no paran de crecer. Las manos fuertes del mercado advierten que los valores tecnológicos están tan “atestados” de inversores como nunca antes en la historia. Un mal punto de partida si algo se tuerce en el sector.

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Así lo revela la última Encuesta Global de Gestores de Bank of America. Un 74% de los grandes inversores consultados en todo el mundo por el gigante estadounidense de la inversión no dudó en señalar a los valores tecnológicos como el sector más “atestado”.

Esta situación se lleva repitiendo a lo largo de los últimos tres meses, los que cuentan desde que comenzó la desescalada en las principales economías del mundo. La diferencia clave es que en este julio se han alcanzado máximos insólitos para esta opinión en la historia de este reconocido medidor del sentimiento inversor de las manos fuertes del mercado.

Sin nadie enfrente

Una opinión que, más bien, es una advertencia. El gestor David Rocker, fundador del hedge fund Rocker Partners, explica a ‘The Wall Street Journal’ que esta situación “atestada” de inversión -en inglés, crowded- “se desarrolla cuando los inversores se convencen tanto de la lógica de una posición y su probable éxito que se vuelven complacientes”. Una descripción a la que añade: “Son peligrosas porque si algo ocurre para sacudir la confianza de estos inversores, pocos otros quedan dispuestos a tomar el otro lado”.

En otras palabras, que con el mismo afán que el grueso del mercado se había esmerado en comprar se puede dar la vuelta para vender en masa. Un vuelco que puede provocar correcciones puntuales, como la que ayer sufrió Tesla en la parte final de la sesión, o bien un radical y abrupto cambio de tendencia si las condiciones que sustentaban esta confianza casi ciega del mercado se rompen.

Algo que podría llegar con situaciones como una segunda oleada del coronavirus, que es el principal riesgo latente para un sonoro 52% de los gestores consultados por Bank of America.

Por si estas advertencias fueran pocas, la estadística del banco estadounidense señala con rotundidad que “el sentimiento inversor sigue cauto”. En este sentido, la mayoría de los encuestados espera volatilidad durante el verano y apuntan con recelo hacia lo que esté por venir en la pandemia del Covid-19 así como en las elecciones estadounidenses, pues toda renovar mandato para la Casa Blanca.

Recuperación con altibajos

Estos son algunos de los datos que explican que la liquidez en cartera de las manos fuertes del mercado haya subido hasta el 4,9% de su patrimonio, lo que supone 20 puntos básicos más que el mes pasado. Aunque se mantiene en línea con su media histórica y está muy lejos del 6% del inicio de la epidemia en Europa y América, la tasa es suficientemente elevada como para señalar que no hay un convencimiento en torno a la tan predicada recuperación económica.

Tanto es así que ya solo un 14% de los gestores considera que la economía se recuperará con fuerza y ágil, en forma de V. Mientras tanto, un 44% consideran que esta vuelta a la ‘normalidad’ será con forma de U, lo que implica una recesión más profunda y duradera de lo descontado inicialmente.

Por último, un creciente 30% considera a estas alturas del año que la remontada será en W, es decir, con forma de dientes de sierra en donde se intercale crecimiento con vuelta atrás.

Cortos a contracorriente

Con esta opinión, no es de extrañar que consideren que la mejor inversión contraria a las tesis más sostenidas por el mercado pueda ser la inversión bajista en tecnológicas. Una opción que, pese a las compras mayoritarias que siguen alimentando un máximo tras otro para el Nasdaq, va ganando adeptos.

Por detrás de esta estrategia, las manos fuertes del mercado apuntan hacia la inversión larga en energía, fundamentalmente en petróleo, y banca como opciones a seguir para jugársela a contracorriente.