Bruselas

La crisis del coronavirus vuelve a poner en riesgo la recuperación del sector financiero español tras el rescate bancario de 41.000 millones de euros que la Unión Europea concedió a España en 2012. Este es el principal aviso que lanzan los 'hombres de negro' de la Comisión y del Banco Central Europeo (BCE) en su informe semestral sobre el programa de asistencia financiera publicado este miércoles. Debido a las restricciones de viaje por el Covid-19, esta vez no ha habido viaje a Madrid: la misión de vigilancia se llevó a cabo por videoconferencia a mediados de abril.

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Desde el principio de la pandemia, tanto el Gobierno de Pedro Sánchez como las instituciones comunitarias, en particular el BCE, han realizado "esfuerzos significativos" para preservar el flujo de crédito a la economía y ayudar a hogares y empresas a salvar sus pérdidas de ingresos, reconocen los 'hombres de negro'. Se refieren a la barra libre de liquidez decretada por Christine Lagarde, los avales públicos a la banca, las diferentes moratorias y la relajación de los requisitos de capital para las entidades.

"Sin embargo, dependiendo de la velocidad de la recuperación económica, los bancos pueden verse afectados por la caída en las actividades económicas y en los precios de los activos y los crecientes problemas económicos de sus deudores", señala el informe, en cuya redacción también han participado los expertos del fondo de rescata de la UE (MEDE).

"El riesgo crediticio sólo se ha mitigado de forma parcial por los planes del Gobierno y la tolerancia regulatoria, y es probable que aumente la tasa de créditos morosos", alertan los expertos de la Comisión y del BCE. Una tasa que tras los máximos registrados durante la crisis bancaria de 2012 se había reducido hasta el 3,4%, todavía ligeramente por encima de la media de la UE (2,9%). 

"La incertidumbre provocada por la crisis pandémica se traducirá en un apetito reducido por parte de los inversores a la hora de continuar comprando carteras de créditos morosos vendidos por los bancos para limpiar sus balances", dice el informe.

Además, "los bancos españoles tendrán probablemente que hacer frente a una presión adicional sobre su rentabilidad, de forma similar a otros colegas europeos", resaltan los 'hombres de negro'. Una presión adicional provocada por "el aumento de las provisiones por pérdidas en los créditos, una menor actividad financiera en los próximos meses y una continuada presión en los márgenes dado que persisten los tipos de interés muy bajos".

El riesgo de la deuda pública

De hecho, este problema de márgenes muy estrechos se arrastraba ya desde antes de la crisis del coronavirus debido al entorno de tipos de interés muy bajos y a la debilidad del crecimiento del crédito.

Otro peligro inminente que ven los expertos de la Comisión y del BCE es que los bancos españoles vuelvan a incrementar sus compras de deuda pública española. "La tasa de bonos gubernamentales en los balances de los bancos españoles ha descendido del 9,4% en diciembre de 2018 al 8,1% en diciembre de 2019, lo que hace a los bancos menos vulnerables a subidas en los rendimientos de los títulos estatales", señala el informe.

"En adelante, como las necesidades de financiación del Gobierno aumentan para pagar la respuesta a la crisis, el sector bancario podría aumentar también el porcentaje de deuda pública en su cartera", apuntan los expertos europeos.

Finalmente, los 'hombres de negro' alertan de un aumento de los riesgos operativos para las entidades durante la crisis. "Hasta ahora, los bancos han continuado prestando sus servicios sin problemas. Pero en la medida en que las transacciones online de los clientes aumentan, los ciberataques y los intentos de fraude pueden hacerse más frecuentes".

En todo caso, la Comisión y el BCE consideran que el sector afronta la crisis del coronavirus mejor preparado gracias a las reformas realizadas a raíz del rescate de 2012. "Los bancos españoles han reforzado con éxito su resistencia durante la última década y han entrado en la crisis con fuerte liquidez y una capitalización adecuada", dice el informe.

"Los bancos españoles tienen una base estable de depósitos de clientes. En caso de necesidad, podrían recurrir a las operaciones de refinanciación del BCE, incluidas las medidas de apoyo a la liquidez anunciadas el 12 de marzo y el 30 de abril", concluye el informe.

De los 41.000 millones de euros del rescate bancario, España todavía tiene pendientes de devolver 23.700 millones, es decir, el 47% del total. Los 'hombres de negro' no ven de momento riesgo de impago. "Las recientes subastas de deuda han mostrado que los inversores siguen confiando en la economía española y en su deuda pública pese al brote del Covid-19".