CaixaBank ha decidido abrir Ocean, su plataforma online de gestión de fondos hasta ahora destinada a los clientes de banca privada, abriendo el espacio a todos sus clientes.

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La entidad ofrece en esta plataforma productos de arquitectura abierta, de otras gestoras, y ahora incorpora en el catálogo los fondos de su propia gestora CaixaBank Asset Management. Del mismo modo, CaixaBank ha reducido el importe mínimo de aportación en terceras gestoras en la plataforma Ocean desde los 20.000 euros a los 600 euros, excepto si el folleto marcase un importe superior, que es el que se aplicará.

El servicio Ocean fue la primera plataforma de fondos de inversión con información y condiciones personalizadas por cliente en función del modelo de servicio. Con una operativa 100% digital, el cliente puede elegir y contratar a iniciativa propia entre 2.000 fondos de más de 140 gestoras.

Desde su lanzamiento en 2019, se han realizado más de 31.900 operaciones con un volumen intermediado de más de 749 millones de euros.

Sin asesoramiento recurrente, se aplica un servicio de custodia en fondos de terceras gestoras y se devuelven los incentivos cobrados de terceros (rebates) y se ofrece acceso a clases “limpias” a los clientes con asesoramiento independiente.

Impulso a la gestión discrecional

La entidad también ha querido dar un impulso a su oferta de gestión discrecional de carteras, un negocio en el que se ha convertido en auténtico líder con más de 25.000 millones de euros bajo gestión. 

Las nuevas Smart Allocation, una nueva solución de gestión discrecional que ofrece una gestión dinámica con mayor control de la volatilidad a través de un modelo cuantitativo que identifica distintos escenarios de mercado para ajustar el nivel de riesgo de la cartera modificando el peso en renta variable dentro de cada perfil.

Están dirigidas a clientes asesorados de Banca Privada y Premier que buscan tener exposición a mercados atenuando el efecto de los extremos de los ciclos de valoración en renta variable y se pueden contratar con una inversión inicial de 6.000 euros. Al igual que el resto de las soluciones de gestión discrecional, pueden ser contratadas a distancia a través de la operativa “Ready to buy” sin que el cliente tenga que desplazarse a la oficina.

El modelo matemático de las Smart Allocation utiliza variables que analizan el ciclo económico, el valor relativo entre los activos y las tendencias a corto plazo en los precios. Teniendo en cuenta estas tres variables, el modelo identifica distintos escenarios de mercado que generan ajustes en la cartera. De esta manera, si el modelo anticipase la llegada de un periodo bajista, la cartera disminuirá de manera significativa la exposición en renta variable. Por el contrario, el modelo requiere de una mayor confirmación de los escenarios alcistas para incrementar las posiciones.

Una solución para cada perfil

Esta nueva gama de carteras permite elegir entre distintos perfiles en función del peso en renta variable y de acuerdo a las expectativas de rentabilidad del cliente y al horizonte temporal de la inversión: Tranquilidad (máximo de 30% en renta variable y con un horizonte a 4 años); Patrimonio (máximo de 60% en renta variable, de 4 a 6 años) e Inversión (máximo de 100% en renta variable, con un horizonte superior a 6 años).

Las carteras invierten en los 11 fondos Smart de CaixaBank Asset Management que, a partir de ahora, compartirán con las carteras Smart Money, y que cubren toda la tipología de activos. Su objetivo es replicar los índices de referencia con la menor diferencia respecto a los mismos (“low tracking error”). En función de la información de mercado, Smart Allocation mueve su distribución de activos; por ello, aunque Smart Money y Smart Allocation están compuestos por la misma gama de fondos, lo pueden estar en diferentes proporciones, es decir, pueden tener una composición diferente por tipología de activo.

Las carteras Smart Allocation comparten la transparencia en costes de todas las gamas de carteras de gestión discrecional de CaixaBank. Gracias al cobro directo del servicio, el cliente puede conocer por anticipado el coste del mandato de gestión, así como beneficiarse de menores comisiones al acceder a clases “limpias” en los fondos subyacentes. Para estas nuevas carteras, el coste del servicio es de un 0,70% anual.