Los analistas de Berenberg han vuelto a pasar revista al sector financiero español. Y una vez más, sale mal parado. En estos primeros compases de la crisis del coronavirus, el banco de inversión alemán recorta precios objetivos, amplía potenciales bajistas y se ceba especialmente con el depreciado Banco Sabadell.

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La firma de inversión, que lleva al menos tres años advirtiendo de cotizaciones demasiado exigentes en la banca española, actualiza sus estimaciones con las primeras cifras sobre el impacto del coronavirus que algunas entidades han comenzado a facilitar. Conviene señalar aquí que, por ejemplo, Banco Santander, ha dejado en suspenso su reparto de dividendo.

Además, Berenberg traslada a sus modelos de previsión las hasta 40 bajadas de tipos de interés que los bancos centrales del mundo han anunciado en las últimas semanas. Un arsenal potente para plantar cara a la amenaza económica que conlleva el virus de Wuhan, pero que complica la obtención de márgenes para el negocio bancario.

Demasiado castigo acumulado

La peor parte se la lleva Banco Sabadell, a la que los analistas han propinado un recorte de precio objetivo de nada menos que el 45%. Sin embargo, consideran que el castigo que acumula la entidad vallesana -del 51% desde que empezó el año- ya es más que suficiente, por lo que con una valoración de 0,55 euros por acción le conceden un potencial alcista del 7%.

A pesar de los recortes realizados, Berenberg concede posibilidades de mejora a otras tres entidades financieras españolas. La mejor situada en este caso es Unicaja, que cuenta con un potencial alcista del 57% desde su actual cotización hasta los 0,8 euros por acción en los que sitúan su nuevo precio objetivo.

El listado de ‘alcistas’ para los analistas alemanes se completa con Liberbank, para la que ven cancha de recuperación hasta los 0,2 euros por título, y con Bankinter, para el que establecen techo en los 3,9 euros por acción en lugar de los 6,4 euros unitarios que hasta ahora establecían.

Estos nuevos precios objetivos suponen un potencial del 32% para el banco heredero de Cajastur y del 13% para el que comanda María Dolores Dancausa.

Más margen al desplome

Los alemanes consideran que el que puede caer aún más en su cotización es BBVA. Aun cuando su valor bursátil se ha desgastado en un tercio desde que empezó este 2020, estiman que su gráfica podría sufrir un desplome adicional del 23% en los próximos 12 meses, hasta los 2,5 euros por acción en los que sitúan su precio objetivo. Muy lejos de los 4,2 euros que hasta ahora señalaban.

El elenco de bajistas para Berenberg sigue con Banco Santander. El presidido por Ana Botin podría retroceder un 19% más de lo que ha sufrido por el momento si se cumple el descenso hasta los 2 euros por acción que marca esta firma. El recorte es notable si se considera que en su anterior valoración de la entidad establecían fondo para su cotización en los 3,2 euros.

Un 16% adicional podría descalabrarse CaixaBank si se cumple el pronóstico de que su cotización descienda hasta los 1,5 euros en los que establece su precio objetivo. En este caso, el tijeretazo de los germanos es de un euro sobre su anterior previsión.

La lista de los que cuentan con un futuro más rojo oscuro según estos expertos se completa con Bankia. La entidad nacionalizada entra oficialmente en la categoría de ‘penny stock’ con su última revisión, que sitúa su precio objetivo en los 0,85 euros por acción.

Aunque esta cota no supone un potencial bajista muy abultado para la heredera de Caja Madrid, sí que supone su condena por debajo del euro por acción, puesto que hasta ahora establecían una valoración de 1,5 euros para los títulos de la entidad.