Más de 5.000 millones de euros. Es la cifra de provisiones que los seis bancos cotizados en el Ibex 35 guardan para hacer frente a futuros procesos judiciales, según consta en la memoria anual de 2019 de estas entidades.

Noticias relacionadas

La cifra supone un 18% sobre el colchón total de provisiones y, de momento, no piensan engordarla para hacer frente a la avalancha de reclamaciones con la que ya han amenazado los afectados por el IRPH tras conocerse la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).

“No habrá cambio en las provisiones si los bancos entienden que la probabilidad de que sean condenados no ha variado sustancialmente, aunque pueda haber un aumento coyuntural de la litigiosidad”, indican fuentes financieras consultadas.

Los expertos reconocen que ahora mismo “es difícil anticipar el sentido de las resoluciones que finalmente se adopten" y consideran que en aquellos casos puntuales de fallos desfavorables para el sector, la retroactividad que establezca cada juzgado podría ser el elemento más problemático.

Aun así, desde la banca se muestran confiados. “No está previsto que ampliemos las dotaciones para afrontar los posibles litigios por el IRPH”, insisten desde una de las entidades con mayor exposición a este índice. La misma perspectiva manejan desde otros dos bancos que confirman que, en los últimos meses, ya habían llegado a acuerdos con los clientes para cambiar las hipotecas referenciadas al IRPH por otras ligadas al euríbor o, directamente, de ese tipo variable a un préstamo a tipo fijo.

Los bancos, confiados

Francisco Uría, socio responsable del sector financiero de KPMG en España sí considera que “resulta previsible un aumento de litigiosidad por este concepto” en el sector. Sin embargo, matiza que ya se habían producido decisiones judiciales, incluso del Tribunal Supremo, que habían resultado favorables a los bancos en esta controversia, “por lo que el resultado de esas demandas no tiene por qué ser necesariamente negativo para ellos”.

Los bancos consultados mantienen, de momento, la calma en medio de la tormenta. “Nuestro departamento jurídico está muy satisfecho con la sentencia del TJUE y nos comentan que cuando los clientes se pongan a hacer números, las cuentas de las reclamaciones no les saldrán”, insisten desde el sector.

Las entidades recuerdan que en los casos en los que el IRPH se considere abusivo, la entidad tendrá que sustituir el índice por el 'IRPH entidades', que ha tenido una evolución muy similar al anterior. Así lo recuerda también Cristina Sterling Stubbe, abogada especialista en derecho bancario del bufete Mas y Calvet, que considera que las reclamaciones que puedan llegar a los tribunales buscarán acreditar que el contrato hipotecario no cumple con las normas de transparencia establecidas.

A saber, que el documento sea formal y gramaticalmente comprensible, que se entienda a la perfección el cálculo del interés por parte de un consumidor medio, “normalmente informado y razonablemente atento y perspicaz” y que el consumidor pueda valorar las consecuencias económicas potencialmente significativas de la cláusula sobre sus obligaciones financieras.

Desde el bufete de abogados recuerdan que, si el juez estimara que la cláusula es abusiva, la consecuencia sería la anulación del contrato de préstamo. “Esto sería más lesivo para el consumidor, que estaría obligado a reintegrar el importe pendiente del préstamo”, indica.

Negociaciones... ¿amistosas?

Juan Ignacio Navas, socio fundador de Navas & Cusí Abogados también considera que la mayor litigiosidad vendrá por el fracaso en las “negociaciones amistosas en las que el cliente pida un cambio a una hipoteca referenciada al euríbor y que la entidad se niegue al cambio”.

En este sentido, el especialista en derecho bancario entiende que las entidades deberían ofrecer una solución amistosa que satisfaga plenamente a los clientes o, en su defecto, que la Administración de Justicia dote adecuadamente de medios humanos y materiales a los órganos especializados.

La propia Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha solicitado al Gobierno que tome medidas urgentes para facilitar acuerdos extrajudiciales y evitar el colapso de los tribunales. Algo que también baraja en sus perspectivas la agencia de calificación crediticia Moody's, que considera que la decisión europea “expone a los bancos a mayores riesgos legales por falta de transparencia".

Desde la firma advierten de que el fallo también es negativo para algunas titulizaciones de RMBS con exposición a hipotecas vinculadas al IRPH. Algo que tendría lugar si el índice de referencia de las mismas es reemplazado por otro más bajo tras una sentencia de un juzgado español, ya que reduciría el exceso de margen disponible.

"La sustitución del IRPH por un índice de referencia más bajo sería positivo para los consumidores, ya que la reducción de las cuotas facilitaría a los deudores cumplir con los pagos”. Por ejemplo, la cuota de una hipoteca a 30 años otorgada en 2005 podría verse reducida alrededor de un 25%, según cálculos de la entidad.