La aerolínea 'low cost' Norwegian Air Shuttle ha iniciado ha solicitado el concurso de acreedores en Noruega con el objetivo de que la Justicia del país nórdico le conceda la protección especial que otorga la legislación y así poder hacer frente a la reestructuración necesaria para atajar sus problemas financieros.

En un comunicado remitido a la Bolsa de Oslo, la línea aérea ha explicado que ha dado este paso después de que este lunes el tribunal en encargado de supervisar el concurso solicitado en Irlanda otorgara a la empresa las protecciones legales previstas en la normativa del país.

"Un proceso complementario de reconstrucción bajo la ley noruega beneficiará a todas las partes y aumentará la probabilidad de un resultado exitoso. Nuestro objetivo es asegurar puestos de trabajo en la empresa y contribuir a asegurar, en Noruega, la infraestructura más crítica y la creación de valor", ha detallado el consejero delegado de Norwegian, Jacob Schram.

La empresa ha indicado que llevará a cabo este proceso en Noruega para "fortalecer" el resultado obtenido en Irlanda y "redimensionar" su balance. La doble vía de concursos en ambos países será coordinada por la compañía, que ha garantizado que seguirá operando sus rutas con normalidad y que sus bonos y acciones seguirán cotizando en la Bolsa de Oslo.

"A partir de ahora nos concentraremos en trabajar en pos de nuestro objetivo de reducir la deuda de la empresa, así como el tamaño de nuestra flota de aviones y asegurarnos de que somos una compañía que los inversores consideren atractiva. Estaremos listos para competir por los clientes una vez la pandemia del Covid-19 quede atrás", ha apostillado Schram.

'Examinership'

El proceso de ‘examinership’ en Irlanda permite -a las empresas que, en situación normal, son financieramente sostenibles- corregir elementos del negocio que requieren reestructuración, con el objetivo de proteger los puestos de trabajo y preservar el valor fundamental de la empresa. Esta protección, a través de un examinador designado por un tribunal, permite en última instancia que una empresa logre inversiones e implemente un plan legalmente vinculante para la liquidación de deudas.

“Nuestra intención es clara: saldremos de este proceso como una aerolínea más competitiva y financieramente segura, con una nueva estructura financiera, una flota de tamaño bien dimensionado y una operativa mejorada”, agregó Schram.

Sobre la base la posición de caja actual de Norwegian y de las proyecciones futuras, la compañía cree contar con suficiente liquidez para completar el mencionado proceso de ‘examinership’.

Noticias relacionadas