Bruselas

España vuelve a encontrarse en una situación de "alto riesgo" ante los mercados financieros. La deuda pública -que partía ya de un nivel muy elevado pese a casi una década de bonanza económica- se ha disparado hasta el 120% del PIB debido a la crisis de la Covid-19. Por ello, la Comisión Europea pide al Gobierno de Pedro Sánchez una política presupuestaria "prudente" para el año 2022, basada en el mejor aprovechamiento posible de los fondos para la reconstrucción de la UE.

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El Ejecutivo comunitario ha presentado este miércoles sus recomendaciones anuales de política fiscal para España y el resto de Estados miembros. No obstante, por segundo año consecutivo no ha fijado ningún objetivo numérico de reducción del déficit. El motivo es que el Pacto de Estabilidad y Crecimiento seguirá suspendido el año que viene, y sólo se reactivará en 2023, cuando todos los países de la eurozona habrán recuperado ya su nivel de riqueza previo a la pandemia.

¿Qué quiere decir entonces en términos prácticos la política presupuestaria prudente que Bruselas reclama a Sánchez? Significa en primer lugar que España debe mantener bajo control el gasto corriente y evitar cualquier aumento que supere el 0,5% del PIB. 

En segundo lugar, la Comisión reclama al Gobierno español utilizar prioritariamente las ayudas europeas, y no el presupuesto nacional, para financiar la inversión pública adicional. Este dinero de la UE tiene un impacto fiscal neutro, es decir, no aumenta el déficit ni la deuda. España ha solicitado 70.000 millones de euros en subvenciones para los próximos tres años y está a la espera del veredicto de Bruselas sobre su plan de reformas. 

"Se recomienda a España en 2022 utilizar el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia para financiar inversiones adicionales en apoyo a la recuperación mientras se lleva a cabo una política fiscal prudente", así como "preservar la inversión financiada con fondos nacionales", reza la recomendación que el Ejecutivo comunitario dirige a Sánchez.

Ajustes desde 2023

Mientras duren los efectos de la pandemia, Bruselas recomienda mantener las medidas de apoyo a la economía y al sector sanitario: una retirada prematura podría poner en riesgo la recuperación. No obstante, a medio plazo, cuando las condiciones económicas lo permitan, el Gobierno tendrá que volver a las políticas de consolidación fiscal para recuperar "una posición presupuestaria prudente y garantizar la sostenibilidad de las cuentas públicas a medio plazo". Eso será, muy probablemente, a partir de 2023, aunque la Comisión todavía no le pone fecha.

En todo caso, el Ejecutivo comunitario reclama mejorar desde ya la composición y la calidad de las cuentas públicas con el fin de dar prioridad a las inversiones que contribuyan a mejorar el potencial de crecimiento de la economía y a acelerar la doble transición digital y verde. Bruselas pide en particular "reforzar la cobertura, adecuación y sostenibilidad de los sistemas de sanidad y protección social para todos".

"A la luz del alto nivel de deuda, que se prevé que sólo se reduzca gradualmente con el tiempo, se considera que España se enfrenta a un alto riesgo en materia de sostanibilidad fiscal a medio plazo, como muestra el último análisis sobre la sostenibilidad de la deuda", avisa el dictamen de Bruselas.

Como el Pacto de Estabilidad está suspendido, la Comisión ha decidido no expedientar a ningún Estado miembro por déficit y deuda excesivos. No obstante, el análisis de Bruselas confirma que sólo Bulgaria, Dinamarca y Suecia cumplirían los objetivos en materia de déficit y sólo Suecia respeta el de deuda.

"A medida que nuestras economías emergen de esta crisis, tendremos que hacer frente a niveles de deuda significativamente más altos. Todos sabemos que los déficits presupuestarios tendrán que reducirse desde los niveles excepcionales de este año y del pasado", ha dicho el comisario de Asuntos Económicos, Paolo Gentiloni.

"No obstante, esto debe hacerse de forma que no se repita el error de sacrificar la inversión pública y otros gastos productivos que son necesarios para el crecimiento futuro de nuestras economías", sostiene Gentiloni.