Bruselas

La Comisión Europea ha pagado este martes a España un tercer tramo de 1.030 millones de euros del crédito blando concedido por la UE para financiar los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) provocados por la crisis de la Covid-19. Nuestro país es el segundo beneficiario -por detrás de Italia- del nuevo fondo Sure para preservar el empleo en el contexto de la pandemia. Hasta ahora ha recibido 11.000 millones de euros y en total tiene adjudicados 21.300 millones. 

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El primer mes de 2021 se cerró en España con 738.969 personas en ERTE, que se prorrogaron la semana pasada hasta finales de mayo. Esto supone un incremento de 35.625 personas respecto a finales de diciembre, según los últimos datos difundidos este martes

El dinero de Sure -en forma de préstamos concedidos en condiciones favorables- tiene como objetivo ayudar a los Estados miembros a hacer frente a los repentinos aumentos del gasto público necesarios para frenar la destrucción de empleo. Los fondos pueden destinarse a sufragar las medidas nacionales adoptadas desde el pasado 1 de febrero en materia de ERTE y ayudas a los autónomos. 

En total, Bruselas ha desembolsado este martes un total de 14.000 millones de euros del fondo SURE a otros ocho Estados miembros: Italia (4.450 millones), Polonia (4.280 millones), Bélgica (2.000 millones), Grecia (728 millones), Letonia (72 millones), Chipre (229 millones), Eslovenia (913 millones) y Hungría (304 millones).

"Los desembolsos están llegando de forma regular a nuestros Estados miembros, ayudándoles financieramente a mitigar el impacto de la pandemia del coronavirus", ha dicho la vicepresidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, en un comunicado.

"La pandemia continúa pesando en nuestras economías y, aunque sabemos que hay luz al final de este túnel, todavía no sabemos cuánto tiempo más nos costará alcanzarla. Por eso Sure y la solidaridad europea que representa son tan importantes", sostiene el comisario de Asuntos Económicos, el italiano Paolo Gentiloni.

Los pagos a España y el resto de Estados miembros se producen tras la cuarta emisión de bonos sociales por valor de 14.000 millones de euros que hizo el Ejecutivo comunitario el 26 de enero a través de Sure. La emisión constaba de dos bonos: uno de 10.000 millones que vence en junio de 2028; y otro de 4.000 millones, que vence en noviembre 2050.

Este instrumento, que goza de una alta calificación crediticia, suscitó un interés muy grande entre los inversores, y los bonos registraron una sobresuscripción de hasta 12 veces la oferta, lo que se traduce en unas condiciones de precio favorables. 

Más concretamente, el bono a 7 años se cotizó con un rendimiento negativo de -0,497%. Esto significa que por cada 105 euros que reciben los Estados miembros, devuelven 100 euros cuando vence el bono. El bono a 30 años se cotizó en territorio ligeramente positivo, al 0,134%, lo que es un excelente resultado para este vencimiento, destaca Bruselas. Estos precios se transmiten directamente a los Estados miembros de la UE.

Las obligaciones que la UE emite a través de Sure tienen la etiqueta de bono social, con el fin de inspirar confianza a los inversores en que los fondos movilizados servirán a un objetivo verdaderamente social.