Bruselas

La Comisión Europea ha pagado este martes a España un primer tramo de 6.000 millones de euros del crédito blando concedido por la UE para financiar los Expedientes Temporales de Regulación de Empleo (ERTE) provocados por la crisis de la Covid-19. Nuestro país es -junto con Italia y Polonia- el primer beneficiario del nuevo fondo SURE para preservar el empleo en el contexto de la pandemia: en total recibirá 21.300 millones.

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El dinero -en forma de préstamos concedidos en condiciones favorables- tiene como objetivo ayudar a los Estados miembros a hacer frente a los repentinos aumentos del gasto público necesarios para frenar la destrucción de empleo. Los fondos pueden destinarse a sufragar las medidas nacionales adoptadas desde el pasado 1 de febrero en materia de ERTE y ayudas a los autónomos. 

Junto con España, Italia ha recibido este martes un tramo de 10.000 millones de euros, mientras que Polonia se beneficia de un desembolso de 1.000 millones. Hasta la fecha, la UE ha aprobado un total de 87.900 millones de euros a 17 Estados miembros a través de SURE, cuya dotación asciende a 100.000 millones. Los siguientes desembolsos se efectuarán a lo largo de los próximos meses. 

"Los primeros desembolsos en el marco del instrumento SURE son hitos importantes en nuestro afán por preservar los puestos de trabajo y los ingresos. Demuestran claramente la solidaridad de Europa con los ciudadanos de España, Italia y Polonia afectados por esta crisis sin precedentes", ha resaltado la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen.

Los pagos a España, Italia y Polonia se producen tras la emisión inaugural de bonos sociales por valor de 17.000 millones de euros que hizo el Ejecutivo comunitario la semana pasada a través de SURE. La emisión constaba de dos bonos: uno de 10.000 millones que vence en octubre de 2030; y otro de 7.000 millones, que vence en 2040.

Este instrumento, que goza de una alta calificación crediticia, suscitó un interés muy grande entre los inversores, y los bonos registraron una sobresuscripción de 13 veces la oferta, es decir, con una demanda total de 233.000 millones, lo que se traduce en unas condiciones de precio favorables. Las condiciones de la Comisión son exactamente las mismas para los Estados miembros beneficiarios.

Las obligaciones que la UE emite a través de SURE tienen la etiqueta de bono social, con el fin de inspirar confianza a los inversores en que los fondos movilizados servirán a un objetivo verdaderamente social.