Bruselas

Los ministros de Economía de la eurozona han aprobado este lunes una reforma del fondo de rescate de la UE (MEDE) cuyo objetivo es fortalecer la unión bancaria. La reforma ha estado paralizada durante un año y medio debido al veto de Italia, donde los cambios provocaron una fuerte controversia política.

Noticias relacionadas

Tanto los ultras de la Liga como los antisistema del Movimiento 5 Estrellas -estos últimos todavía forman parte del Gobierno- alegaron que la reforma obligaría a Roma a reestructurar su abultada deuda pública (que se disparará al 160% por la Covid-19), en caso de una nueva crisis financiera. Finalmente, el Gobierno de Giuseppe Conte ha decidido este lunes levantar su veto, pese a que no ha habido ningún cambio en la reforma.

La principal novedad es que el MEDE podrá prestar dinero al fondo único de resolución europeo (FUR), en caso de que este se quede sin fondos para acometer una crisis bancaria. El FUR se creó en 2014 con el objetivo de que sean los bancos y no los contribuyenes los que paguen la próxima crisis financiera.

Se financia con aportaciones de las propias entidades y ahora mismo cuenta con una dotación de 42.000 millones de euros. El objetivo es alcanzar el 1% de los depósitos cubiertos de la eurozona a finales de 2023, es decir, alrededor de 70.000 millones de euros.

Lo que ha aprobado el Eurogrupo es que si estos 70.000 millones de euros se agotan en una crisis financieria, el MEDE pueda actuar como red de seguridad y prestar hasta 68.000 millones de euros adicionales. Este dinero tendría que ser reembolsado con posterioridad con aportaciones extra de la banca. En la actualidad, el fondo de rescate sólo puede prestar a Estados y no a instituciones de la UE. 

El MEDE podrá empezar a ejercer esta nueva función a partir de 2022, en lugar de 2024 como estaba inicialmente previsto. Ello se debe a que el Eurogrupo ha constatado que todos los Estados miembros hicieron suficientes esfuerzos antes del estallido de la pandemia para reducir la tasa de morosidad.

Crédito preventivo

Finalmente, la reforma flexibiliza los criterios que deben cumplir los Estados miembros para acceder a una línea de crédito preventiva del MEDE. Al principio de la pandemia, el Eurogrupo aprobó una línea de crédito especial de 240.000 millones de euros, sin condiciones, para gasto sanitario. Pero de momento ningún Gobierno la ha solicitado por miedo al "efecto estigma" que supondría en los mercados. 

La reforma del Tratado del MEDE se firmará en enero de 2021 y luego deberá ser ratificada por los parlamentos nacionales de todos los Estados miembros, un proceso que podría llevar un año.

"Hay decisiones, especialmente a nivel de la UE, que parecen tan técnicas que es difícil ver su impacto político al principio. El acuerdo sobre la reforma del MEDE es una de esas decisiones", ha admitido el ministro alemán de Finanzas, Olaf Scholz, cuyo país ocupa la presidencia de turno de la UE. 

"La reforma del MEDE refuerza al euro y a todo el sector bancario europeo. Porque estamos fortaleciendo todavía más a la eurozona frente a los ataques de los especuladores. Un sector bancario estable es un prerrequisito importante para el crecimiento y el empleo en Europa. Al mismo tiempo, seguimos reduciendo los riesgos en los balances de los bancos", asegura Scholz.