Bruselas

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha pedido "empatía" a los países nórdicos del club de los frugales para alcanzar este lunes un acuerdo final sobre el fondo anticrisis tras cuatro jornadas de negociaciones maratonianas. Un acuerdo que según ha dicho "sentará bien a los mercados financieros" y también a ciudadanos y empresas: "Es claro que lo necesitamos en las próximas horas"

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Sin embargo, la propuesta de compromiso final que se está negociando supone un revés para las pretensiones de Sánchez en dos aspectos fundamentales. En primer lugar, reduce de 500.000 a 390.000 millones de euros el volumen de subvenciones a fondo perdido, fundamentales para no sobrecargar la deuda de España. Además, incluye un "freno de emergencia" que en la práctica da poder de veto a Holanda sobre las reformas españolas.

"Quiero animar a todos los líderes políticos del Consejo a que podamos lograr en el día de hoy un acuerdo que sin duda alguna va a sentar muy bien entre nuestros conciudadanos y también va a sentar bien al sector productivo y a los mercados financieros", ha dicho Sánchez este lunes a su llegada a la cumbre de Bruselas, que cumple ya su cuarto día consecutivo. Una declaración sin preguntas, puesto que los periodistas no tienen acceso a la sede de la cumbre por el Covid-19.

"Son muchos días porque efectivamente es un paso muy importante el que está llamado a dar la UE para dar una respuesta de envergadura, a la altura del desafío gigantesco que tenemos por delante durante los próximos años, como sociedad y también como proyecto común", sostiene Sánchez.

Diálogo con los menos receptivos

El presidente del Gobierno asegura que ha afrontado estos cuatro días de negociaciones -durante los cuales no ha hecho declaraciones públicas y su equipo apenas ha dado información a la prensa- con  una "posición constructiva" y con "empatía, responsabilidad y determinación", con el "claro objetivo" de llegar a un acuerdo.

Una "empatía" que ha reclamado de vuelta a los países nórdicos frugales, que durante tres días han bloqueado el acuerdo sobre el fondo anticrisis. Se trata de "conocer y ponerse en la piel del otro pero también lógicamente que los otros conozcan cuáles son las razones que tiene el Gobierno de España para defender una respuesta de envergadura", sostiene Sánchez.

El presidente del Gobierno asegura que durante toda la cumbre ha mantenido abiertos los canales de diálogo con todos sus socios europeos y "sobre todo con aquellos países menos receptivos a la propuesta de la Comisión sobre las transferencias que defiende España".

Pedro Sánchez, este lunes a su llegada a la cumbre de la UE

Eso sí, Sánchez ha eludido en todo momento criticar al primer ministro holandés, Mark Rutte, o al resto de los frugales (Austria, Dinamarca, Suecia y Finlandia), como sí han hecho otros líderes por su actitud obstruccionista en la negociación. "Aquí no hay Gobiernos más o menos europeístas, todos somos Gobiernos europeístas y tenemos nuestra perspectiva de cómo tiene que ser la respuesta de la UE al desafío que tenemos por delante", sostiene el presidente del Gobierno.

"Es importante que seamos todos conscientes de que hay una ciudadanía europea preocupada por la evolución de la pandemia, una crisis que todavía no ha sido resuelta completamente y en consecuencia tenemos que dar una respuesta que dé certezas, que dé certidumbre, tranquilidad, sosiego y serenidad. Tanto a las empresas y trabajadores como al conjunto de la ciudadanía para poder afrontar con todas las garantías esta pandemia", ha concluido.