La tercera ola de la Covid-19 y el parón que ha generado en la economía han machacado el mercado laboral en España. En febrero, 44.436 personas nuevas se sumaron a las listas de parados, un incremento del 1,12% respecto a enero y la peor subida en este mes desde 2013. Así, nuestro país supera por primera vez los cuatro millones de trabajadores en paro desde 2016, según los datos del Ministerio de Trabajo. 

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Además, la destrucción de empleo también avanzó en el segundo mes del año. La Seguridad Social perdió más de 30.000 afiliados. El avance de la pandemia de las medidas para contenerla también se ha dejado notar en el incremento de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE). En febrero se registraron 910.000 personas, de media, en esta situación. 

Este lunes la vicepresidenta del Gobierno, Nadia Calviño, ya había avanzado que la evolución del empleo en febrero había sido negativa. Trabajo, en un comunicado, ahonda en que "el aumento del desempleo es una consecuencia del impacto en el ámbito laboral de las severas restricciones impuestas por la tercera ola de la pandemia". 

El sector más castigado, como viene siendo habitual desde que comenzó la pandemia, ha sido el de los Servicios. En él, el parto aumentó en 36.877 personas (1,32% más). Le siguen Agricultura, con 6.174 personas paradas más (3,33%), y también el colectivo Sin Empleo Anterior, con 5.872 parados más (1,70%).

Por sexos, las mujeres se han llevado la peor parte de la destrucción de empleo por el aumento de restricciones por la pandemia. El desempleo femenino aumentó en 31.404 trabajadoras, hasta alcanzar los 2,3 millones. Mientras, el paro en hombres aumentó en 13.032 personas, dejándolo en los 1.704.010 desempleados inscritos.

Por otro lado, la evolución en la Seguridad Social marca que no todos los empleos se han podido salvar de la tercer ola mediante los ERTE. El número medio de afiliados ha sido de 19.074.871 personas en febrero, 30.211 trabajadores menos que el mes anterior.

A pesar de que la ocupación mejoró "especialmente" en los sectores de la agricultura y la construcción, el desplome en el sector de los Servicios arrasó con cualquier dato positivo. Y es que, en este ámbito, la afiliación descendió en 49.170 afiliados. 

ERTE

El parón registrado en la economía también se deja notar en la cifra de personas en ERTE. Como se dijo antes, se quedó a las puertas de los 910.000, lo cual indica que la cantidad de personas en esta situación no ha dejado de subir desde diciembre.

Es decir, que el incremento es incluso superior al que hace unas semanas estimó José Luis Escrivá, ministro de Seguridad Social, que ya indicó que había 878.000 personas en ERTE, un 23% más que en enero.  

De hecho, aunque las cifras de personas dadas de alta por ERTE varían mucho según las fechas, Seguridad Social admite que se han registrado incrementos de 160.000 personas más algunos días respecto a enero

El número de trabajadores en ERTE supone el 6,26% del total de afiliados del Régimen General, con una gran concentración sectorial. En concreto, cinco actividades tienen a más del 40% de sus afiliados en ERTE y suman casi medio millón de personas. 

El sector que más personas tiene en ERTE es el de servicios de alojamiento, con 119.389 personas, el 63% de sus afiliados. Le sigue el de las agencias de viajes, con un 57% de sus afiliados bajo este instrumento de protección.

Actividades de juegos de azar, transporte áereo y servicios de comidas y bebidas también tienen entre el 40 y el 50% de sus trabajadores protegidos. El sector de servicio de comidas y bebidas es cuantitativamente el que más personas en ERTE concentra, con 323.084 personas.