El Gobierno espera que 2021 sea el año de la recuperación. Tras un 2020 calamitoso en casi todos lo aspectos, se espera volver al crecimiento económico y, por tanto, a la generación de empleo tras la destrucción histórica de trabajos de los últimos meses. Una recuperación le permitirá rebajar, y mucho, la partida destinada a prestaciones de desempleo.

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Así lo indica el `Plan Presupuestario’ que se ha enviado a la Comisión Europea y que indica que los fondos para desempleo se quedarán en un 1,8% del PIB, es decir, en unos 22.045 millones de euros. Una cantidad muy por debajo de lo que el Gobierno plantea haberse gastado en estas prestaciones en 2020: 40.898 millones.

De hecho, la cifra pronosticada por el Ministerio de Hacienda para 2021 supone prácticamente la mitad que lo que acabará gastando en 2020.

Y todo ello a pesar de que se prevé que el paro pronosticado para el cierre de 2020 (un 17%) prácticamente se mantenga el próximo año. Aunque el Gobierno afirma que “la reactivación del empleo en 2021 permitirá reducir suavemente el desempleo hasta cerca del 16%”.

Lo cierto es que el gasto en desempleo se ha disparado este año debido a las prestaciones para trabajadores afectados por los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE). Entre marzo y diciembre, el Estado estima haberse gastado unos 17.840 millones de euros en prestaciones.

Para un mes

A día de hoy, solo hay reservados unos 718 millones para pagar prestaciones por ERTE en 2021, que es lo equivalente a un mes. Aunque el Ministerio de Trabajo ha asegurado que no dejará caer los ERTE mientras sea necesario y dure la pandemia, lo cierto es que la última extensión caduca a finales de enero y no está claro con qué condiciones se ampliarán.

Tampoco está claro con qué cifra de parados va a acabar el año España. Las previsiones de crecimiento que había para el cuarto trimestre del año se han truncado. De hecho, el ‘think tank’ BBVA Research ha alertado de que el crecimiento intertrimestral de la economía se quedará en un 2%, cuando se esperaba un 6%.

Yolanda Díaz, ministra de Trabajo y Economía Social.

En el campo laboral, aparecen nubarrones. Fuentes de los bufetes de abogados alertan de que las consultas de empresas para hacer despidos colectivos se han multiplicado. También de compañías que ya han superado el periodo de protección del empleo al que obligan los ERTE. Es decir, que ya pueden despedir.

De hecho, el Consejo General de Gestores Administrativos espera que unas 150.000 personas pierdan su puesto de trabajo en los próximos meses.

Y Fernando Santiago, su presidente, ha avisado de que a esta cifra de despidos habrá que sumar 150.000 más, que se derivarían de una eventual desaparición de autónomos por la crisis. “Nos plantaríamos en hasta 300.000 trabajadores más en la calle de aquí a final de año”, ha concretado.

De hecho, los gestores ponen en duda la utilidad de los ERTE para proteger el empleo hoy por hoy. Según una encuesta que han revelado esta misma semana, un 46% de ellos considera que seguirán siendo una herramienta básica para disminuir el número de despidos. Sin embargo, otro 46% considera que ni lo ha sido ni será fundamental para evitar los mismos.

Más medidas

“En nuestra opinión, o se complementan los ERTE con otro conjunto de medidas de apoyo a los negocios o no hay quien pare la caída de negocios y de despidos; ya se están produciendo, pero creemos que esto no ha hecho más que empezar”, ha indicado Santiago.

El presidente de los gestores ha señalado que “no podemos seguir perdiendo el tiempo con discusiones hasta el extremo y hay que poner una batería de medidas a corto plazo que permitan mantener abiertos los negocios y sostener el empleo real, y no el empleo fantasma, como hasta ahora”.