Bruselas

Por primera vez desde el verano pasado, el Banco Central Europeo (BCE) afloja el ritmo de subidas de tipos de interés tras constatar que la inflación subyacente empieza a moderarse, los bancos endurecen los préstamos e hipotecas, el crecimiento en la eurozona está en niveles anémicos y persisten las turbulencias financieras en Estados Unidos.

La institución dirigida por Christine Lagarde ha cumplido el guión previsto y ha ejecutado este jueves un incremento de tipos de 0,25 puntos porcentuales (frente a la subida de 0,5 puntos de marzo), hasta situar el tipo general en el 3,75%, el nivel más alto en 15 años. El BCE se acompasa así al ritmo de la Reserva Federal norteamericana, que también aumentó este miércoles el precio del dinero en 25 puntos básicos.

Sin embargo, a diferencia de la Fed, el BCE ha evitado señalar una pausa en las subidas de tipos, aunque tampoco da pistas claras sobre el ritmo en sus próximas reuniones. "Las decisiones futuras del Consejo de Gobierno garantizarán que los tipos se lleven a niveles lo suficientemente restrictivos para lograr un regreso en el plazo debido de la inflación al objetivo de medio plazo del 2%, y se mantendrán en esos niveles durante el tiempo que sea necesario", señala el comunicado hecho público al término de la reunión.

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El BCE se basará en los últimos datos disponibles a la hora de determinar el nivel máximo de tipos y la duración apropiada de la restricción. En particular, sus decisiones de tipos tendrán en cuenta tres parámetros que ya se definieron en marzo: las perspectivas de inflación a la luz de los datos económicos y financieros, la evolución de la inflación subyacente, y la fortaleza de la transmisión de la política económica.

En cuanto al programa de compra de deuda (APP, por sus siglas en inglés), el BCE señala que el tamaño de la cartera está "desdendiendo a un ritmo mesurado y predecible", ya que desde marzo no se reinvierte íntegramente el principal de los valores que van venciendo. El descenso se mantendrá de promedio en 15.000 millones de euros mensuales hasta el final de junio de 2023. A partir de julio, el BCE pondrá fin a las reinversiones de deuda APP.

Por lo que se refiere al programa de compras de emergencia frente a la pandemia (PEPP), el BCE mantiene su propósito de seguir reinvirtiendo los bonos que lleguen a vencimiento al menos hasta el final de 2024.

La de este jueves es la séptima subida consecutiva de tipos desde verano de 2022. En un tiempo récord, el BCE ha aumentado el precio del dinero del 0% al 3,75%: 0,5 puntos en julio, 0,75 puntos en septiembre y noviembre, otros 0,5 puntos en diciembre, febrero y marzo, y ahora 0,25 puntos. Una estrategia con la que el Consejo de Gobierno pretende enfriar la economía y poner coto al descontrol de precios. El impacto más inmediato de este encarecimiento del dinero será una subida de hipotecas y créditos.

Con el incremento de este jueves, el tipo de interés general pasa del 3,5% al 3,75%, su nivel más alto desde octubre de 2008, tras la caída de Lehman Brothers. La facilidad marginal de crédito (lo que pagan los bancos por la financiación a un día) aumenta al 4%; mientras que la facilidad de depósito (la remuneración a las entidades por aparcar su dinero en Fráncfort) se incrementa del 3% al 3,25%

A la hora de tomar esta decisión, el BCE se ha tenido que enfrentar con toda una serie de datos contradictorios. Tras un largo periodo de caídas, la inflación de la eurozona experimentó un ligero repunte de una décima en abril hasta situarse en el 7%. Al mismo tiempo, la subyacente (que excluye los precios más volátiles de la energía y de los alimentos frescos y que Lagarde ha convertido en indicador predilecto) bajó por primera vez en 10 meses, desde el 5,7% en marzo al 5,6% en abril.

Por otro lado, la eurozona ha conseguido esquivar la recesión invernal que pronosticaban la mayoría de los analistas. Pero lo hace por la mínima, con un crecimiento de apenas el 0,1% durante el primer trimestre de 2022, por debajo del 0,2% que preveía el consenso de los analistas. Mientras que España, Italia y Francia registran avances moderados, la economía alemana se estanca. Al mismo tiempo, el mercado laboral sigue exhibiendo una notable resiliencia a la crisis, con una tasa de paro que volvió a marcar un mínimo histórico del 6,5%.

Finalmente, los bancos han endurecido sustancialmente las condiciones para conceder préstamos durante el primer trimestre de 2023. Los motivos son el aumento de la percepción de riesgo y la menor tolerancia al riesgo de los bancos, así como el aumento de los costes de financiación de las entidades por la subida de tipos y la reducción de liquidez del BCE. En paralelo, también cae la demanda de hipotecas y créditos empresariales.