En pleno debate sobre la posible creación de unos 'coronabonos' europeos, el Banco Central Europeo (BCE) ha hecho sus cuentas. En su opinión, España, Alemania, Francia, Italia y Países Bajos -las cinco grandes economías de la Eurozona- emitirán bonos soberanos por 2 billones de euros para hacer frente a los efectos del coronavirus solo en 2020.

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Así lo ha explicado este jueves en una comparecencia Isabel Schnabel, que forma parte del Comité Ejecutivo del BCE. La alemana ha indicado que se trata de una estimación inicial realizada por el personal de Eurosistema, y que no tiene en cuenta los instrumentos de deuda con a corto plazo de vencimiento.

Por si fuera poco, Schnabel ha señalado que la cifra "probablemente se incrementará todavía más en las próximas semanas o meses". Siempre en función de cómo avance la crisis sanitaria y en qué medida se pueda poner coto al número de contagios en Europa y el mundo.

Listos para actuar

La alemana ha explicado que ese volumen de emisión conlleva "naturalmente" un incremento en el interés, ya que los inversores reclaman una prima más elevada para asumir ese riesgo adicional en sus balances. "Ahí es donde entran en juego nuestros programas de compra de activos y, en particular, el programa de compras de emergencia contra pandemias", ha puntualizado Schnabel.

La banquera central ha explicado que la pandemia del coronavirus Covid-19 supone un choque de una intensidad y severidad "sin precedentes". Sin embargo, ha argumentado que las medidas adoptadas en las últimas semanas "han ayudado a estabilizar de forma generalizada las condiciones de financiación en la zona euro, a mejorar la liquidez de los mercados y a reducir la volatilidad".

Asimismo, ha explicado que en la última reunión de política monetaria del instituto emisor se descartó realizar una rebaja en el tipo de interés de facilidad de depósito porque no habría ayudado a mejorar la confianza del mercado en una contexto en el que la rentabilidad de los bancos se esperaba que cayera por el impacto de la crisis.

"La respuesta monetaria a nivel global fue mucho más sincronizada que en ocasiones anteriores, reforzando el efecto en la confianza de los mercados financieros", ha apostillado.

Pese a esto, Schnabel ha repetido la petición que lleva realizando el BCE desde hace varios meses de que la política monetaria no puede actuar en solitario, sino que necesita del esfuerzo fiscal de los países, "tanto a nivel europeo como nacional", para amplificar sus efectos.