Sevilla

Con mascarillas y montados en sus tractores o vehículos. Así ha sido la segunda movilización protagonizada por los olivareros, sector que detuvo sus protestas ante la crisis sanitaria de la Covid-19. Pese a que la situación sanitaria y económica ha cambiado desde entonces, los afectados denuncian los retrocesos que sufrieron y continúan sufriendo.

Todas las organizaciones agrarias -ASAJA, COAG, UPA y Cooperativas Agro-Alimentarias- han organizado la caravana que ha protagonizado este pasado viernes la Sierra de Segura. Precisamente, la provincia de Jaén centra la producción nacional de aceite de oliva con más de 600.000 hectáreas dedicadas al olivar.

El motivo de la vuelta a las protestas es claro: “continuar con la exigencia de unos precios justos para el aceite y la defensa del olivar en pendiente y con altos costes de la comarca más vulnerable”.

La especificación del enfado del sector se trata de una nueva llamada de atención que mueva a la actuación a las autoridades andaluzas, españolas y europeas. “Los problemas que llevaron a sacar los tractores a las carreteras persisten y en muchos casos se han visto agravados por los efectos de la Covid-19 en la economía”, apunta el propio sector.

“El olivar, que ha sido la base de la economía, del paisaje y la cultura de nuestros pueblos, se ahoga y se asfixia”. Reprochan que su producto no puede competir con los olivares tradicionales de la campiña, por costes y menor producción, pero de su supervivencia depende la comarca.

Protestas de agricultores en Jaén

El sector ha resaltado que el olivar tradicional no puede andar por los mismos caminos que el resto. “Tenemos un problema en común con el resto pero en muchas ocasiones las soluciones del resto del sector no son las mejores para el olivar de sierra” por lo que han solicitado de forma urgente “oxígeno”.

Igualmente reclaman apoyo pero “sin ambigüedades” por parte de las administraciones públicas y de las organizaciones profesionales agrarias y de las cooperativas, el de toda la población y de otros territorios con olivar tradicional de sierra de España.

Más movilizaciones: el 21 de agosto en Sevilla

Tras las movilizaciones de Cádiz y Jaén, la próxima será en Sevilla ante el inicio de la próxima campaña de verdeo dado que también preocupa el precio de la aceituna de mesa. Los agricultores justifican las protestas por las bajas cotizaciones, la “gran opacidad” en la formación de los precios en la cadena y los movimientos especulativos de la industria.

Por ello, las reclamaciones del sector se basan en pedir precios ligados a los costes de producción así como velar por el cumplimiento de la nueva Ley de Cadena Alimentaria realizando para ello inspecciones de oficio a la industria y en los puestos de compra.

La creación de un observatorio de costes de producción y estudios oficiales de costes o la intervención de las administraciones ante la imposición de cláusulas abusivas en los contratos por parte de las comercializadoras son otras de las iniciativas que el sector quiere que se hagan realidad.

A todo ello se sumaría, entre otras medidas, el impulso de programas de promoción en nuestro país y en el extranjero para impulsar el consumo de aceituna de mesa, ayudas para el sector o medidas de tipo fiscal para ayudar a superar la crisis estructural que padece el sector, agravada con la crisis sanitaria.

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