El Ayuntamiento de Valencia ha decidido suspender hasta 2021 el cobro de la tasa de mesas y sillas que pagan los establecimientos de hostelería de la ciudad por ocupar espacio público con sus terrazas y el de Barcelona ha anunciado que cuando acabe el estado de alarma y hasta el 31 de diciembre habrá una rebaja del 75% de esta tasa.

Ambas medidas pretenden reactivar la economía a partir de la crisis sanitaria del Covid-19 y ayudar a la recuperación de bares, cafeterías y restaurantes.

El alcalde de valencia, Joan Ribó, ha recordado este miércoles que esta tasa quedó suspendida desde el inicio del estado de alarma decretado por el Gobierno central ante esta pandemia y ha destacado que ahora esa exención se mantendrá durante lo que queda de año por lo que dejará de ingresar 3 millones de euros por este concepto en este ejercicio ya que ya había recibido "una sexta parte" de este total, aproximadamente 600.000 euros correspondientes al primer trimestre de 2020. 

Por su parte, la rebaja de la tasa en Barcelona supondrá para las arcas municipales un coste de siete millones de euros menos a ingresar. El primer teniente de alcalde, Jaume Collboni, ha recordado que el consistorio no cobra la tasa de terrazas durante el estado de alarma, y ha afirmado que la propuesta implicará "dar máximas facilidades y flexibilizar el uso del espacio público para las terrazas" y muestras de comercio en las calles.

Joan Ribó ha apuntado que esta una "aportación" del Ayuntamiento para "todos los bares y restaurantes" con el objetivo de "incentivar su trabajo", contribuir al mantenimiento y creación de "puestos de trabajo" y "ayudar a salir de esta situación" generada por la Covid-19.