Bruselas

La Comisión Europea empeora las ya de por si aterradoras previsiones económicas sobre el impacto del Covid-19 que publicó la semana pasada el Gobierno de Pedro Sánchez. La economía española sufrirá este año un desplome sin precedentes del 9,4% del PIB (dos décimas más de lo que ha calculado la vicepresidenta Nadia Calviño), que irá seguido de un rebote parcial del 7% en 2021. Es decir, España no recuperará su nivel de riqueza previo al coronavirus al menos hasta 2022.

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"Las estrictas medidas de confinamiento puestas en práctica en España en respuesta al brote de la pandemia del Covid-19 darán como resultado una contracción sin precedentes de la actividad económica. La actividad rebotará con fuerza una vez que se levanten las restricciones, pero la recuperación será desigual entre los distintos sectores", señala el Ejecutivo económico en sus previsiones económicas de primavera publicadas este miércoles.

La crisis tendrá un efecto devastador sobre el mercado laboral. Pese a las medidas adoptadas para preservar el empleo como los ERTE, la tasa de paro se disparará hasta el 18,9% este año y apenas bajará al 17% en 2021. Son cifras bastante similares a las que pronostica el Gobierno español (19% y 17,2%, respectivamente).

"La recuperación del mercado laboral será más lenta por la elevada incertidumbre, la debilidad de los balances empresariales y el desproporcionado impacto de la crisis en sectores intensivos en mano de obra, como el comercio y la hostelería", señala Bruselas.

El desplome de ingresos y el aumento del gasto público para amortiguar el impacto del Covid-19 dejarán un agujero histórico en las cuentas públicas del 10,1% del PIB este año, que se reducirá al 6,7% en 2021, todavía muy lejos del límite que marca el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, que ahora se encuentra temporalmente suspendido.

Previsiones de crecimiento de la Comisión para 2020

La deuda pública escalará un total de 20 puntos, del 95,5% del PIB con el que cerró 2019 al 115,6% este año y sólo se reducirá hasta el 113,7% en 2021. El único indicador positivo para España que recogen las previsiones de Bruselas es el de la inflación, que se mantendrá en mínimos (0% este año y 1% en 2021 gracias al hundimiento del precio del petróleo).

El comisario de Asuntos Económicos, Paolo Gentiloni, ha pedido a Sánchez que gaste lo que sea necesario para amortiguar la crisis y no ha querido decir cuándo tendrán que empezar los ajustes para volver a una situación de equilibrio. "España es uno de los países más afectados en Europa por este brote. Eso requiere nuestra solidaridad y que el Gobierno adopte decisiones rápidas y potentes", ha afirmado.

"No es frecuente que el comisario de Asuntos Económicos invite a los países a gastar, pero es así ahora. Las consecuencias de no gastar, de no intervenir -y no estoy juzgando la calidad de estas intervenciones- habrían sido peores que las consecuencias que tendremos por el alto déficit y deuda", sostiene Gentiloni.

"Después tendremos un periodo para recuperar el camino. Pero para hacer frente a la crisis, y especialmente para hacer frente al riesgo de perder puestos de trabajo y al paro en España, es absolutamente necesario (gastar)", ha insistido el comisario de Asuntos Económicos. 

El tercer país que más sufre

España será el tercer país de los 27 que forman la Unión Europea con una recesión más grave en 2020, sólo superada por Grecia (que se contraerá un 9,7% por su dependencia del turismo) e Italia (que cae un 9,5%).

De media, la eurozona sufrirá un hundimiento del 7,7% este año y experimentará un rebote del 6,3% en 2021. Para el conjunto de la UE, las cifras son del -7,4% y 6,1%, respectivamente. La hecatombe tendrá también un fuerte impacto en Francia (-8,2%), pero menos en Alemania (-6,5%). 

Nuestro país registra también la segunda tasa de paro más alta por detrás de Grecia (19,9%) y duplica la media de la eurozona (9,6%).

En el supuesto de que las medidas de confinamiento más estrictas en España empiecen a levantarse a mediados de este mes, Bruselas calcula que el peor trimestre del año será el segundo -entre abril y junio-, con una caída del PIB del 14%, mientras que la economía experimentará un fuerte efecto rebote mecánico durante la segunda mitad del año.

La actividad en el sector industrial se reanudará más rápidamente que en los servicios, donde las restricciones van a durar más tiempo, lo que afectará en particular al comercio y a las actividades relacionadas con el turismo, como transportes, hoteles y restaurantes.

No obstante, Bruselas avisa que los problemas en las cadenas de suministro mundiales y la escasa demanda podría impedir una normalización de la actividad industrial antes de que acabe el año. Si todas las restricciones se han levantado a principios de 2021, la producción experimentará cierto rebote durante la primera mitad del año y luego se moderará en los meses finales, aunque siempre por encima de su potencial.

Previsión de paro en los países de la UE en 2020

En cuanto al mercado laboral, el Ejecutivo comunitario resalta que los ERTE se están utilizando de forma masiva y ayudarán a limitar el aumento del paro y a sostener los ingresos de los hogares durante la crisis. No obstante, ni siquiera este sistema ha evitado una rápida caída del empleo, que afecta en particular a los trabajadores con contrato temporal.

El turismo tardará en recuperarse

El confinamiento provocará una fuerte contracción del consumo privado durante la primera mitad de 2020, seguida de un fuerte aumento en el segundo semestre, y un aumento de la tasa de ahorro. Las medidas de apoyo a las empresas contendrán el número de quiebras, pero la débil demanda, elevada incertidumbre, problemas de liquidez y deficiente rentabilidad provocarán una fuerte caída de la inversión.

Las exportaciones también caerán con fuerza este año debido al hundimiento de los mercados de exportación, las restricciones de producción y el grave impacto de la crisis en el sector turístico. Además, el sector turístico tardará más en recuperarse debido a la mayor duración de las medidas restrictivas y a "un posible aumento de la aversión a los viajes".

Mapa de crecimiento para 2020 y 2021 en la UE

En cuanto al impacto de la crisis en las cuentas públicas, Bruselas destaca que el año pasado el déficit público en España aumentó por primera vez desde 2012 del 2,5% al 2,8% debido sobre todo al aumento de las pensiones y de los  salarios de los funcionarios.  

En 2020, la crisis tendrá "un impacto profundamente negativo en las finanzas públicas". La recaudación fiscal experimentará una fuerte caída mientras que el aumento del paro y el uso de los ERTE dará como resultado un fuerte aumento del gasto social. Además, el gasto sanitario también subirá de forma significativa.

Estos factores, sumados a los incrementos ya aprobados en las pensiones y los salarios de los funcionarios, dispararán el déficit hasta alrededor del 10% del PIB este año. El aumento del déficit público sumado a la fuerte contracción económica harán que la deuda aumente 20 puntos porcentuales, hasta casi el 116%.