José Luis Escrivá, ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, ha anunciado numerosas e importantes medidas para salvar el modelo de pensiones públicas, que incluye reformar la fiscalidad de la jubilación y de los planes de pensiones, tanto los individuales como los de empresa.

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En primer lugar, incentivará los planes de pensiones de empresas, los que se pactan en el marco de la negociación colectiva, por encima de los individuales y su "baja rentabilidad", que es de un 4% los de empresas contra un 1,3% de los individuales.

“Los planes de pensiones individuales tienen un coste de gestión del 1,2%. Es un producto caro, muy caro” y que suelen utilizar rentas más elevadas, ha indicado durante su comparecencia en la Comisión de Seguimiento y Evaluación de los Acuerdos del Pacto de Toledo del Congreso.

En cambio, los planes de empresa, es decir, los de empleo, “tienen una rentabilidad más alta. Son muy baratos (el gasto de gestión es de 0,3 puntos) y no se están desarrollando. Estamos dispuestos a impulsarlos”, y para ello, ha explicado Escrivá, se va a poner el foco en el modelo vasco, donde hay un incentivo fiscal a los planes de pensiones de empresa “si hay aportación del trabajador y del empleador”.

Así, la mitad de los empleados vascos tienen estos planes, mientras que en el cómputo global de España solo el 10% de los trabajadores los poseen.

Por ello, ha informado que, entre las medidas que maneja, está desplazar “la fiscalidad favorable de los planes individuales de pensiones hacia los planes de empleo procedentes de la negociación colectiva”, priorizando las clases medias y bajas.

Análisis de la AIReF

Para estos cambios y otros que se podrían hacer en el campo de la Seguridad Social, Escrivá ha indicado que está a la espera del informe sobre beneficios fiscales que, precisamente, está preparando la AIReF, en el que se abordan más de 31.000 millones que no ingresas las arcas públicas en materia de deducciones y exenciones.  

De hecho, Escrivá ha sugerido que con la mitad de lo que se 'pierde' en deducciones fiscales se podría financiar cómodamente el esperado incremento de las pensiones provocado por la incorporación de los jubilados del 'baby boom'.

Cabe recordar que la AIReF entregará este informe, que está dentro del conjunto del Spending Review, en julio. 

Más reformas

Pero no es el único aspecto que plantea cambiar Escrivá, según ha indicado el ministro. El expresidente de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) quiere hacer una importante reforma de los incentivos a retrasar la jubilación y a la prejubilación.

De esta manera, se van a “rediseñar y recalibrar” los incentivos positivos para dilatar la edad de jubilación. “Va a haber un porcentaje mucho mayor de personas en edad de jubilación que van a querer la jubilación”, ha indicado.

En este sentido, también se suprimirán varias ventajas fiscales de la prejubilación, aunque no las ha definido. Y es que, desde 2014, las prejubilaciones han aumentado un 66% y por ello, sumado al envejecimiento de la población, se debe sancionar y obstaculizar. 

Ha afirmado que con esta fórmula se absorberá “un 25%” del incremento del gasto futuro que se prevé por las pensiones públicas en la próxima década, que es cuando se incorporará la generación del baby boom, con 3,2 millones de jubilados más.

Gastos impropios

A esto suma otras medidas, como eliminar “gastos impropios” a la propia Seguridad Social (como determinados incentivos del empleo), que deben ser abonados a través de impuestos y Presupuestos. Así mismo, se subirán las pensiones mínimas y para ello se empleará el Ingreso Mínimo Vital que quiere aprobar a lo largo de este año el Gobierno.

Por otro lado, Escrivá también ha anunciado su intención de derogar la reforma del sistema de pensiones que ejecutó el Partido Popular en 2013, así como mantener su intención de revalorizar las prestaciones anualmente conforme el IPC, cuya alza para este 2020 el Banco Central Europeo estima en un 1,8%.

“Va a haber un decreto ley de actualización de las bases de cotizaciones", ha reiterado. Con todo, ha explicado que se hará "con elementos totalmente objetivos conocidos, que en ocasiones sabemos que antes no ha sido así". Se hará lo antes posible y el texto incluirá los susodichos criterios.

Ha descartado además transitar a un modelo diferente de pensiones debido a las urgencias actuales, los prolongados plazos que ello supondría y la falta de acuerdo político para ello. Ha puesto de ejemplo Suecia, caso en el que se ha tardado décadas en llegar a un acuerdo.