El Tesoro Público, el brazo del Ministerio de Economía encargado de salir al mercado para conseguir financiación para España, sigue 'pescando' en las históricas aguas de los tipos de interés negativos. Desde la primera subasta que se adjudicó con tipos inferiores al 0% en abril de 2015, el Tesoro ha obtenido financiación por valor de 382.500 millones de euros en la que se ha librado de pagar intereses y ha pasado a cobrarlos, porque esta es la 'nueva normalidad' que establece esta época de tipos negativos. 

Las letras a seis meses fueron las encargadas de inaugurar esta insólita era. El Tesoro, según sus propias estadísticas, las subastó ya a un interés medio del -0,002% en abril de 2015. En esa operación captó 725 millones. A esta suma se han añadido 340.000 millones desde entonces, porque con excepción de una subasta de letras a un año en febrero de 2016, todas las emisiones de letras de 2016, 2017, 2018 y 2019 han salido con intereses negativos. Este hecho se traduce en que las subastas de deuda a corto plazo acaparan el 89% de todo el dinero captado mediante emisiones con intereses negativos

El 11% restante corresponde a bonos y obligaciones. En total, casi 41.500 millones de euros desde 2016, que fue cuando la creciente ola de los tipos negativos alcanzó ya a los títulos a más largo plazo. En 2016, el Tesoro logró 6.368 millones en las subastas con intereses negativos. Desde entonces, la suma no ha dejado de crecer: 9.159 millones en 2017, 10.112 millones en 2018 y ya más de 13.000 millones en lo que va de 2019. 

Los últimos ejemplos de esta secuencia han tenido lugar en las dos subastas de esta semana. El martes, el Tesoro 'recaudó' 2.140 millones en letras a 3 y 9 meses que salieron al mercado a un interés inferior al 0%. El rendimiento medio de los títulos a un trimestre se situó en el -0,518% y el de las letras a nueve meses fue del -0,471%. Y este jueves ha captado 2.500 milones de euros adicionales con bonos a 3 y 5 años, que se han colocado con un interés medio del -0,467% y del -0,205%. 

UNA LARGA TEMPORADA

Estas cifras, principalmente las que reflejan los bonos y obligaciones, ponen de manifiesto que, lejos de apagarse, la 'era de los tipos negativos' está creciendo. La causa reside en el Banco Central Europeo (BCE), patrocinador de esta realidad desde que en junio de 2014 situó por primera vez los tipos de interés de la facilidad de depósito por debajo del 0% y ya luego desde que empezó a comprar deuda pública y privada en el mercado a partir de marzo de 2015. 

"Los tipos negativos permiten que el interés medio de toda la deuda del Estado en circulación se sitúe en el 2,35%, el más bajo de siempre; el de las emisiones de 2019 se limita al 0,49%"

Ahora vuelve a ser la entidad aún presidida por Mario Draghi, hasta que deje su puesto a Christine Lagarde en noviembre, la que está alargando la presencia de los tipos negativos en la deuda pública española. En estos momentos, los intereses inferiores al 0% llegan hasta los bonos españoles a seis años, algo que no había ocurrido hasta las últimas semanas y que coincide con las intenciones manifestadas por Draghi de volver a bajar los tipos e incluso retomar las compras netas de deuda en el mercado si la economía y la inflación no remontan. O lo que es lo mismo, un escenario que anticipa una larga temporada de tipos negativos en las subastas del Tesoro a corto y medio plazo

Este contexto monetario sin precedentes está permitiendo al Tesoro financiarse más barato que nunca. El interés medio de las subastas de 2019 se limita al 0,49%, en tanto que el interés medio de toda la deuda del Estado en circulación, que alcanza los 1,03 billones de euros, se encuentra en el 2,35%. Al mismo tiempo, el organismo emisor está aprovechando este entorno para alargar la vida media de la deuda, que roza ya los 7,5 años, cuando en 2014 se situaba en los 6,3 años. 

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