Son muchos los que seguramente le tacharían de loco y, lo cierto, es que no es fácil encontrar a muchos que lo dejaran todo, como hizo él, para ayudar a los demás. Pero Guillermo M. Gauna-Vivas no lo dudó. Un viaje a África con 22 años y su impresora 3D a cuestas le llevó a dejar su trabajo en una empresa diseñando juguetes para fundar Ayúdame 3D hace ahora casi cinco años.

Una entidad que no sólo imprime prótesis para personas con algún tipo de mutilación sino que fabricó y repartió, durante el inicio de la pandemia, más de 20.000 máscaras de protección y que ahora trabaja también en formar a otros y enseñarles cómo la tecnología social puede ser una gran aliada para mejorar la sociedad. Conocemos de la mano de su fundador sus últimos logros: el programa para colegios Helping y sus aulas tecnológicas.

 -¿Qué es para usted la tecnología?

Sin duda, para mí es una herramienta que te permite llegar a un fin pero que ese fin es siempre social. La tecnología yo la concibo como una herramienta para mejorar la sociedad, para evitar la desigualdad, etc. Y por ello debería estar al alcance de todo el mundo, que cualquier persona pudiera acceder a ella y utilizarla para encontrar soluciones a problemas y así resolverlos.

-Entiendo que esa forma de entender la tecnología como un habilitador de unas mejores condiciones de vida fue lo que le llevó a crear Ayudame3D en 2017. ¿Cómo surgió?

Yo tenía 22 años, estaba acabando la carrera y planeé un viaje a Kenia. Sabía que en Kenia había bastante gente que sufría algún tipo de amputación así que decidí, con la impresora 3D que tenía en casa, imprimir varias prótesis de brazos y me las llevé al viaje. Cuando al llegar y entregarlos, vi que todos funcionaban perfectamente, sinceramente, no hubo marcha atrás.

Comprendí que con mi impresora 3D, además de mil cosas, podría hacer algo que ayuda a la gente, que les permite tener una vida mejor. Y no solo en Kenia sino en cualquier parte del mundo. Así que al volver del viaje, creé Ayudame3D como entidad social con el fin de poder llegar a cualquier persona del mundo que lo necesite, que no son pocos. Concretamente, 83 millones de personas en el mundo con algún tipo de amputación y que nunca podrían acceder por sí mismos a un dispositivo que les ayude en su día a día.

Guillermo M. Gauna-Vivas, fundador de Ayúdame3D Ayúdame3D

Con esa filosofía nacimos, con nuestros tres dispositivos para miembros superiores, las “trésdesis”: brazos para gente sin dedos, sin muñeca y, la innovación total, que sería el brazo para personas sin codo, que es un desarrollo propio que hemos hecho.

-¿Cuántas personas forman Ayudame3D? Por lo que he visto la mayoría son voluntarios…

Ayudame3D consta de un equipo gestor formado por siete personas, entre las que me encuentro y que se ocupa del día a día.

Y, como bien dices, además de ese equipo, contamos con una red de expertos en impresión 3D en España, los Helpers3D, personas voluntarias, que desde su casa, con su impresora 3D imprimen dispositivos a personas específicas… Nosotros les mandamos una petición de una persona concreta, con las medidas y especificaciones de la trésdesis que necesita y le facilitamos todo lo necesario para imprimirla: el material, los gastos de envío, etc.

Actualmente, la red de voluntarios la conforman casi 100 personas y tenemos una lista de espera de 200-300… Sin duda, es un orgullo y es gracias a ellos que podemos llegar a tantas personas como llegamos.

-Usted hablaba de 83 millones de personas con algún tipo de amputación en el mundo que no tienen acceso a una prótesis. En España, según la Asociación Nacional de Amputados de España, cerca de 80.000 personas tienen algún miembro amputado. ¿Cómo acceden a vosotros? Recuerdo el caso de Carmela, una niña de Almería que nació sin la mano derecha y a la que vais a ayudar.

Por resumir te diría que nuestro filtro es que no tenemos filtro porque por experiencia nos hemos dado cuenta de que quien solicita nuestros dispositivos es porque realmente nunca podría permitirse otra cosa.

Las peticiones nos llegan de manera particular a través de nuestra web o redes sociales, como fue el caso de Carmela. Se puso en contacto con nosotros su madre y sí, vamos a fabricarle una trésdesis lo único que, en este caso, como es muy pequeña, tenemos que esperar a que cumpla 4 años para poder adaptarla bien a su cuerpo.

Actualmente ayudamos a gente en 50 países, tan solo tienen que dirigirse a nosotros, a través de nuestra página web y contarnos lo que necesitan.

-Pero muchas veces será difícil llegar a personas que viven en países como África, donde precisamente nacía Ayúdame 3D. ¿Cómo lográis llegar a personas que os necesitan en prácticamente todo el mundo?

Es cierto que hay veces que es más difícil, desafortunadamente aún no nos conocen en todas partes. Por eso mismo, tenemos alianzas internacionales.

Formamos a otras entidades, mediante video tutoriales y guías, de cómo buscar a personas por su territorio, cómo tomarles las medidas, cuando reciben las trésdesis fabricadas desde España, cómo colocárselas, si falla algo, cómo repararlo y cómo mantener un seguimiento a largo plazo…

Proyecto de Ayúdame3D en África Ayúdame3D

Son alianzas con entidades como el orfanato Bamba en Kenia, con los que trabajamos desde nuestro nacimiento, fundaciones y universidades de otros países o con el propio Ejército Español, con el que colaboramos en misiones en Senegal, Mali, el Líbano. Hemos formado a personal de las tropas que se encuentran en el terreno, enseñándoles a tomar medidas y a solicitar los brazos. 

Ellos mismos ya están entregando los cerca de 40 brazos que hemos fabricado de acuerdo a sus peticiones.

¿Cómo afectó la pandemia a Ayúdame 3D?

Pues justo yo volví de Kenia el día 5 de marzo; habíamos llevado impresoras 3D para, precisamente, formar a estudiantes allí, crear aulas tecnológicas para que ellos mismos pudieran ayudar directamente a gente de su territorio y de este modo, además, optar a un desarrollo profesional, a unas nuevas oportunidades laborales gracias a esa formación….

Venía emocionado, porque quería replicar ese modelo a todos los países que pudiéramos, pero estalló la pandemia y, de la noche a la mañana teníamos que paralizar nuestros planes.

Así que decidimos ver en qué podíamos ayudar, ver qué se necesitaba en ese momento aquí, en nuestro país y, cómo no, especialmente en las primeras semanas, sin duda eran urgentes los equipos de protección.

Dicho y hecho, hicimos un llamamiento en redes sociales a todos nuestros contactos y lo organizamos. Teníamos la red, el conocimiento y la logística. Fue increíble, entregamos más de 20.000 máscaras de protección impresas en 3D a más de 400 centros: hospitales, centros de salud, residencias de ancianos…

Tal volumen de actividad requiere de financiación, el verdadero quebradero de cabeza para cualquier entidad social. ¿Es fácil lograr inversión como entidad social? 

Pues la verdad es que no. Si ya es difícil emprender en España, en el ámbito social ni te imaginas. Empezando porque ni tan siquiera existe legalmente la figura de la empresa social o la startup social como tal y siguiendo porque muchos potenciales inversores no saben el potencial que puede tener una startup social y que puede ser incluso mucho más rentable que otro tipo de empresas.

Pero bueno hay que buscar recursos como sea y nosotros nos financiamos principalmente a través de la formación que damos. Hemos creado un programa educativo, Helping, que ya cuenta con varios reconocimientos como el del Ministerio de Educación o el Ayuntamiento de Madrid, en el que generamos formación de tecnología e impacto social para niños y niñas de 4º de Primaria a 4º de la ESO.

Con una guía educativa, formación a profesores, etc. hacemos que estos niños y niñas se den cuenta del valor social de la tecnología aprendiendo a diseñar e imprimir en 3D. Les llevamos impresoras 3D para el colegio y ellos mismos hacen realidad los proyectos sociales: imprimen manos, mascaras protectoras para sus familiares …

Helping se creó precisamente durante la pandemia, en abril 2020 y ahora mismo está desarrollándose en cinco colegios en Almería, Murcia, San Sebastián, La Coruña y Madrid.

Es uno de nuestros grandes pilares y por eso mismo invito a que cualquier colegio que este interesado, ya sabe, nuestra web es su sitio, el mismo que para cualquier persona que necesite ayuda con una trésdesis.

- Formar en tecnología con impacto social es también el objetivo de vuestras Aulas Tecnológicas o 3DLabs. ¿En qué consisten estas aulas y cuál es su objetivo?

Los 3DLabs son la vía para hacer realidad uno de nuestros mayores objetivos: es empoderar territorios y personas, para que aprendan este tipo de tecnologías en lugares donde o no se conoce aún o es más difícil tener acceso a ella …

Es, por decirlo de algún modo, una doble vía de ayuda: ellos ayudan con las trésdesis a personas de sus territorios y al mismo tiempo emprenden, se forman…

Actualmente, ya tenemos una funcionando en el Valle del Rift, en el orfanato Bamba, desde febrero de 2020 y nuestra idea es abrir dentro de poco la segunda en Gambia y una tercera en Perú o Camboya.

Le he escuchado en más de una ocasión afirmar que “Ayudar es demasiado fácil como para no hacerlo”. ¿Por qué cree entonces que no lo hacemos más?

Básicamente por que no sabemos que podemos hacerlo. Lo importante es no forzarnos en ayudar. Muchas veces, como ha sido en mi caso, tu propio hobbie o pasión puede ser una forma de ayudar a la sociedad. Solo hay que darse cuenta y creer en ello.

NO SOLO TRÉSDESIS

En 2018 @bdmaisori se puso en contacto con Ayúdame 3D a través de Twitter para pedir una caja de bátman para su hijo Iván que estaba en el hospital. Así nacían las Chemobox, unas caja porta suero personalizables y especialmente dirigidas a los más pequeños, hospitalizados en oncología.

La idea en este caso de @brianalldridge dio lugar a los pastilleros, otro de los productos que imprime Ayúdame 3D en este caso para los enfermos de Parkinson.

“Lo bueno de que el centro para Ayúdame 3D sean las personas o la sociedad en lugar de un beneficio económico es que podemos dedicarnos a proyectos que no serían rentables en otro sentido. Nos llegan peticiones, de cosas muy distintas y si creemos en ellas, en que pueden ayudar, las desarrollamos”.

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