Guillermo R. Gil
Publicada

Las claves

Detectar la apnea del sueño podría ser tan sencillo como dejar el móvil grabando mientras dormimos. Ese es el objetivo que persigue un nuevo sistema desarrollado por las universidades de Jaén y Oviedo, que se sirve de la inteligencia artificial para convertir horas de audio doméstico en señales clínicas.

De esta manera, se pueden identificar pausas respiratorias imperceptibles para el oído humano, pero que revelan mucho sobre lo que sucede mientras descansamos. Una innovación que abre el camino hacia una identificación menos invasiva y que podría acelerar la detección de una patología que afecta a millones de personas.

Esta es solo una de las innovaciones que reúne esta semana Wake Up BOX, la herramienta de reskilling que aloja el índice de digitalización Inndux 500 y publica los análisis más completos de decenas informes internacionales, agrupados en el Consenso de Tendencias. En el top 10 de esta semana, y además de las nuevas formas de detección de la apnea del sueño, se hallan también un tipo de hormigón que almacena y libera electricidad, un experimento con IA para personalizar los libros de texto o unas baterías sostenibles que mejoran con creces su proceso de reciclaje.

Al mismo tiempo, tal y como se expone en el último informe sobre casos de éxito disponible en Wake Up BOX, la IA ha dejado de ser en 2025 una herramienta de automatización para convertirse en infraestructura de crecimiento empresarial. Las organizaciones más avanzadas ya integran agentes cognitivos capaces de aprender y ejecutar de forma autónoma dentro de sus estructuras.

Este cambio, descrito por Accenture, McKinsey o Deloitte recientemente, marca el nacimiento de la economía agéntica, un modelo donde los sistemas inteligentes amplifican la productividad humana y redefinen la estrategia corporativa.

Detectar la apnea de sueño en casa

El diagnóstico habitual de la apnea del sueño requiere pasar una noche en el hospital conectado a varios sensores, una prueba precisa pero incómoda y con largas listas de espera. Por eso este enfoque, financiado por la Junta de Andalucía, supone un avance importante: no pretende sustituir a la polisomnografía, sino actuar como un primer filtro que ayude a detectar casos sospechosos y priorizar a los pacientes que realmente necesitan una evaluación completa. Al apoyarse en grabaciones realizadas en casa, el sistema permitiría un seguimiento más continuado y una valoración más fiel de cómo duerme cada persona en su entorno real.

Además, y desde la vertiente más industrial, un equipo del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) ha creado un material que se autoensambla y se deshace casi al instante, lo que permitiría reciclar baterías sin recurrir a los procesos actuales, más caros y contaminantes. El secreto está en una nueva ‘piel’ sólida o electrolito, fabricado con moléculas que se organizan solas y se disuelven en minutos al sumergirse en un líquido orgánico. Aunque su rendimiento es limitado todavía, la propuesta ya anticipa una transición hacia las baterías diseñadas desde el principio para reciclarse, un cambio de paradigma clave.

Un hormigón que almacena energía

Y precisamente en el MIT han creado también un hormigón especial que incorpora cemento, agua, carbono en polvo y electrolitos para desarrollar una red interna que puede acumular y liberar energía. Una tecnología que incrementa hasta 10 veces su capacidad respecto a versiones anteriores y que podría aplicarse en paredes, pavimentos y estructuras, incluso usando agua de mar como conductor.

Otra de sus posibilidades es la monitorización de la salud de las construcciones, sin olvidar que este tipo de soluciones facilitan también la transición hacia energías renovables.

Por otro lado, Google ha presentado una herramienta de inteligencia artificial generativa que reinventa los libros de texto. Disponible en Google Labs con el nombre de Learn Your Way, permite personalizar los contenidos educativos según el nivel y los intereses de cada estudiante, sustituyendo ejemplos genéricos por explicaciones adaptadas.

Ofrece formatos variados como texto interactivo, mapas mentales, clases narradas, audiolecciones y cuestionarios dinámicos. En una serie de pruebas realizadas por la tecnológica, los estudiantes retuvieron un 11% más de información con este método frente a otros tradicionales.

La IA, clave para el crecimiento empresarial

La inteligencia artificial se ha convertido en una infraestructura esencial para el crecimiento de las grandes compañías, y como bien se explica en el último informe sobre casos de éxito publicado en Wake Up BOX, tres son los frentes principales en los que se observa este relevante cambio.

El primero, la consolidación del concepto de empresas agénticas, aquellas que integran sistemas inteligentes autónomos y están transformando la economía: su capital cognitivo, la capacidad de aprendizaje y decisión de estos agentes digitales, puede generar retornos hasta diez veces superiores a los métodos tradicionales.

En segundo lugar, se encontraría el enfoque con el que las grandes corporates han situado a la IA agéntica en el centro de sus procesos, puesto que esta revolución no se mide por la cantidad de algoritmos desplegados, sino por la capacidad humana de dotarlos de propósito.

En este sentido, se destaca que el éxito de estas empresas reside tanto en la tecnología como en el factor humano. Invertir en talento, cultura y preparación de las personas permitiría capturar hasta cinco veces más valor que centrarse únicamente en sistemas inteligentes.

Por último, la sostenibilidad se consolida como motor económico y no solo como compromiso reputacional. Modelos público-privados podrían movilizar más de 500.000 millones de dólares anuales en resiliencia tecnológica y climática.

La innovación profunda redefine la competitividad en sectores diversos, desde la agricultura de precisión hasta la relojería suiza. Integrar IA, infraestructura avanzada y visión estratégica no solo protege a las empresas, sino que amplifica su capacidad de liderar nuevas economías y afrontar retos globales.