La inversión de impacto está creciendo a escala global y en un contexto geopolítico donde la unión hace la fuerza emerge un nuevo actor protagonista llamado a democratizar este tipo de financiación con España y Portugal como centro neurálgico.
Se trata de la puesta en marcha de la mayor plataforma de inversión de impacto de referencia en el sur de Europa, fruto de la incorporación de la española Bolsa Social en la portuguesa Goparity.
La operación constituye la primera fusión y adquisición del sector que consolida y posiciona a la Península Ibérica frente a otros ecosistemas europeos más avanzados en este tipo de financiación participativa como Francia, Reino Unido o Países Bajos.
DISRUPTORES - EL ESPAÑOL conversa con José Moncada Durruti, fundador y CEO de Bolsa Social, y Nuno Brito Jorge, CEO y cofundador de Goparity, tras el anuncio de la operación empresarial, conocido este 14 de enero, que sienta un punto de inflexión para este tipo de financiación.
Las cifras avalan la idoneidad del momento. Según datos de SpaiNAB, el total de inversión directa y financiación bancaria de impacto en España alcanzó los 3.257 millones de euros en 2023, de los cuales 1.517 millones corresponden a la inversión de impacto, con un crecimiento del 26% respecto al año anterior.
Además, datos de Impact Europe certifican que en los últimos años la inversión de impacto está creciendo por encima del 20% anual en Europa.
En este contexto y ante la imperante necesidad europea de contar con campeones tecnológicos que le permitan avanzar hacia la soberanía tecnológica, la operación anunciada este 14 de enero por Bolsa Social y Goparity se convierte en un hito sectorial.
Los responsables de ambas entidades durante la firma del acuerdo empresarial.
"El mercado de las plataformas está experimentando un proceso de consolidación en Europa y en todo el mundo. Nosotros veíamos que tenía sentido buscar un partner más grande con el que unir fuerzas para crecer y garantizar la continuidad de los servicios de la plataforma Bolsa Social", afirma José Moncada Durruti.
"La operación surge ahora como algo natural, una forma de acelerar el crecimiento ibérico de Goparity, pero también como resultado del nuevo reglamento europeo que vino a harmonizar las normas de la financiación participativa en toda la UE", añade Nuno Brito Jorge.
Tanto Goparity como Bolsa Social fueron pioneras en sus respectivos países en el ámbito de la financiación ética y comparten la misma misión: democratizar la inversión de impacto.
Sus fundadores se conocen desde hace años y consideran esta integración una evolución natural. Gracias a ella, la comunidad de Bolsa Social mantiene su esencia y gana escala, mientras que las empresas españolas acceden a una base de inversores más amplia y a mayor visibilidad internacional.
"Veíamos que tenía sentido buscar un 'partner' más grande con el que unir fuerzas para crecer y garantizar la continuidad de los servicios de la plataforma Bolsa Social"
"Esta unión permite crear un mercado financiero de referencia en el sur de Europa que es especialmente accesible para ese inversor particular que quiere poner su dinero a trabajar por una economía más humana y sostenible", aporta el CEO de Bolsa Social.
Precisamente, plataformas como Goparity y Bolsa Social permiten que estos inversores "puedan invertir directamente en proyectos de impacto social y medioambiental de manera sencilla y rigurosa, y ser parte de esta tendencia global creciente. La unión de las dos plataformas es, por tanto, una excelente noticia para la inversión de impacto en España y en Europa", añade José Moncada Durrut.
La nueva etapa de Bolsa Social
Bolsa Social, fundada en 2014, ha canalizado cerca de 15 millones de euros hacia más de 50 empresas españolas con impacto social y ambiental. Su equipo se integra en Goparity, asegurando continuidad y conocimiento del mercado local. Así, Marta Abbad-Jaime de Aragón asumirá el cargo de Head of Equity, liderando la nueva línea de inversión en capital.
Por el momento, la sede de Bolsa Social se queda en Madrid. "También mantendremos la actividad de inversión en el capital de startups (equity) así como de inversión en préstamos, si bien estos últimos se harán desde la plataforma tecnológica de Goparity", precisa el CEO de Bolsa Social.
Los CEOs de Bolsa Social y Goparity junto a Marta Abbad, actual COO de la Bolsa Social, que pasa a ser Head of Equity de Goparity.
"Yo seguiré acompañando a la empresa en este proceso y continuaré por mi parte en la gestión del Fondo Bolsa Social, que es una entidad separada e independiente de la plataforma Bolsa Social", puntualiza Moncada Durrut.
Por su parte, Goparity es una plataforma portuguesa de finanzas e inversión de impacto que desde su fundación en 2017, ha financiado 424 proyectos en tres continentes, promovidos por más de 190 empresas, movilizando más de 52 millones de euros.
"Por el momento, la sede de Bolsa Social se queda en Madrid. Yo seguiré acompañando a la empresa en este proceso y continuaré por mi parte en la gestión del Fondo Bolsa Social"
Con un equipo de 40 personas repartido entre Portugal, España y Canadá, Goparity se ha consolidado como referente en la democratización de la inversión sostenible.
Con esta integración, la comunidad de Bolsa Social, con más de 13.000 usuarios, se suma a los más de 59.000 inversores de Goparity, creando un ecosistema ibérico de más de 72.000 personas. Ambas plataformas cuentan con licencia europea de crowdfunding y están supervisadas por los reguladores nacionales (CMVM en Portugal y CNMV en España), reforzando la protección del inversor, la transparencia y la credibilidad a largo plazo.
Ventajas para los inversores de la comunidad
Pero ¿cuáles son las ventajas para los inversores? El CEO de Bolsa Social las detalla. Por una parte, podrán acceder a oportunidades de inversión de equity y de préstamos como hasta ahora, pero la unión les brinda un número significativamente mayor de oportunidades de inversión de impacto.
"Además, podrán acceder a las oportunidades de inversión de ámbito internacional que proporciona Goparity para diversificar sus inversiones en términos de impacto, geografía, retorno y riesgo. Al unirnos a Goparity, los inversores de Bolsa Social contarán con una estructura de apoyo y soporte tecnológico más robusto que la actual, que asegura la continuidad y la calidad de los servicios que reciben".
Por último, también ganan las empresas de impacto que necesiten financiación, ya que la entidad resultante de la unión de Bolsa Social con Goparity contará con "una comunidad de usuarios seis veces mayor que la actual y más de 23.000 inversores. Contarán, por tanto, con mayor capacidad de recibir la inversión que necesitan".
Goparity y el concepto 'Iberia'
En esta línea, el CEO de Goparity ha destacado a esta redacción la excelente relación con nuestro país y el valor de la Península Ibérica como concepto para este apasionante etapa que ahora comienza.
"Quien trabaja en Goparity sabe que hace muchos años que insisto en que España también es 'casa' para nosotros. Es cierto que España es el vecino de al lado”, más grande y población, y con una economía más potente. Pero nos gusta pensar que en 'Iberia' es donde está el verdadero potencial", indica Nuno Brito Jorge, CEO y cofundador de Goparity.
Los fundadores de Bolsa Social y Goparity celebran el acuerdo suscrito.
De hecho, soslaya: "Hemos empezado en Lisboa como podíamos haber empezado en Valencia, Madrid o Barcelona".
"Somos una empresa que valora mucho la flexibilidad y la felicidad de los trabajadores, que puedan ser quienes son y trabajar desde donde quieran. Tenemos sede en Barcelona y Madrid porque es donde han elegido vivir o donde vivían cuando les contratamos", afirma.
Los proyectos financiados de Goparity desde su nacimiento en 2017 ya han beneficiado a más de 100.000 personas, han creado más de 4.000 puestos de trabajo y ayudan a evitar la emisión de más de 30.000 toneladas de CO₂ a la atmósfera cada año. En España, Goparity ha ejecutado 22 proyectos y ha apoyado a 32 empresas españolas por el momento.
Queda claro que un nuevo agente protagonista ha emergido en el ecosistema emprendedor innovador del sur de Europa y que aspira a jugar un papel estratégico en los retos mayúsculos que afronta la región.
