Se cumplen tres meses desde que el País Vasco organizó un macroevento de alto nivel para presentar en sociedad el IBM Quantum System Two, el superordenador cuántico más avanzado de Europa en el Basque Quantum Computation Center de San Sebastián.
La donostiarra es la tercera ciudad en el mundo, junto con Nueva York y Tokyo, en tener el modelo de ordenador cuántico más potente de IBM y, aunque se trata de un ámbito tecnológico cuyas fronteras todavía son inimaginables, lo cierto es que este último trimestre ha servido para que muchos se estén dando cuenta de lo que supone realmente contar con esta infraestructura.
Lo resume Javier Aizpurua, director científico de la Estrategia Basque Quantum: "Estamos pasando de la fase experimental a la fase de impacto industrial. El País Vasco no solo tiene la máquina; está construyendo la comunidad que hará de la cuántica una realidad económica".
La cuántica, cabe recordar, es el instrumento por el cual el ser humano puede resolver problemas cada vez más complejos que hasta ahora suponían un muro. La medicina o los nuevos materiales aplicados a sectores diversos de la economía son las áreas en las que están depositadas muchas esperanzas en este sentido.
Lo cierto es que la región ha puesto en marcha su estrategia para ser referente en la próxima revolución industrial: la computación cuántica aplicada. El IBM Quantum System Two funciona ya al 25% de su capacidad con una decena de proyectos de investigación puntera y prepara su escalado para abrirse a startups, empresas e investigadores internacionales.
Según explica Aizpurua, "el sistema ya está ejecutando proyectos avanzados, y ahora iniciamos su apertura controlada a la comunidad internacional, siempre a través de colaboraciones estructuradas y consorcios europeos". El director científico avanza que el ordenador podría alcanzar el 50% de uso a principios de 2026 -si bien durante la inauguración se dijo que ya operaba a ese porcentaje-, y llegar a su plena capacidad a finales del mismo año, gracias a la incorporación de nuevos proyectos y programas de formación especializada.
Esta infraestructura, cofinanciada por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), representa un activo clave para la autonomía estratégica y la soberanía tecnológica de la Unión Europea. "No se trata solo de un hito científico, sino de una herramienta industrial diseñada para transformar sectores estratégicos como la energía, los nuevos materiales, la logística avanzada o la farmacología, ofreciendo capacidades de cálculo imposibles para los sistemas convencionales", explica.
En los próximos meses, en cualquier caso, no se van a dejar de producir novedades. Así, según explican desde el gobierno vasco, se establecerá un protocolo de acceso específico para empresas, que deberán presentar proyectos al comité científico de Basque Quantum.
De hecho, las mismas fuentes informan de que ya existe una lista de espera con startups vascas interesadas en utilizar esta capacidad de cálculo cuántico para acelerar su I+D. Según destacó el Lehendakari Imanol Pradales durante la inauguración, esta infraestructura "nos permite alinearnos con la estrategia de resiliencia y reindustrialización europea, aprovechando inversiones clave para las transformaciones que debemos afrontar como continente y como país".
Este ordenador, cabe recordar, es el de mayor capacidad y potencia de los desarrollados hasta la fecha por IBM, con 156 qubits -la unidad de medida en cuántica- y que el nivel de escalado previsto es tal que en 2029 la cifra de qubits ascenderá a 10.000.
Está formado por un hexágono central, custodiado por tres alas y una retaguardia de servidores. Lo que pasa dentro es lo que el recién nombrado director global de IBM Research y reputado experto en la materia, Jay Gambetta, define como "magia invisible". Un proceso de recepción de datos de composición binaria que aquí se transforman en circuitos cuánticos que multiplican la capacidad de procesamiento de información y que posteriormente vuelven a los ceros y unos para viajar a la parte del mundo desde el que un desarrollador está trabajando.
En resumen, la iniciativa, impulsada por el Departamento de Ciencia, Universidades e Innovación del Gobierno Vasco y las tres Diputaciones Forales, busca posicionar a Euskadi como uno de los principales hubs cuánticos del mundo. El objetivo es crear un ecosistema integral que atraiga talento, genere conocimiento transferible y conecte la investigación de vanguardia con la industria vasca y europea. En ello se sigue trabajando.
