Las claves
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Generado con IA
Que la tecnología made in Madrid se pueda exportar. Este es quizá el último trazo que le falta a la región para completar un lienzo perfecto. Porque ya acarrea la atracción de una ingente cantidad de inversión internacional; en concreto, el 81% del total de España -unos 1.163 millones de euros-, según los últimos datos arrojados por la Comunidad, que se enmarcan en el primer semestre de 2025.
Y porque, además, concentra más del 30% del gasto nacional en innovación. Por eso, ahora, dice Ignacio Azorín, director general de Estrategia Digital de la consejería de Digitalización de la Comunidad Autónoma de Madrid (CAM), en conversación con DISRUPTORES – EL ESPAÑOL, el objetivo es que “nuestras startups puedan crecer aquí, y desde Madrid dar servicio a Europa y a todo el mundo”.
Azorín quiere que el emprendimiento madrileño tenga denominación de origen. Para ello, el pasado mes de diciembre se terminó de ejecutar la primera puesta en escena del programa de aceleración del proyecto Redes de Emprendimiento Digital; una iniciativa que ha trabajado con 60 startups de los sectores aeroespacial, greentech y salud con el foco puesto en el acceso a financiación público-privada.
Este emprendedor, ingeniero aeroespacial por la Universidad Rey Juan Carlos, nos atiende en un momento de bonanza en el que su consejería -creada en 2023- ya ha ejecutado el 98,4% del plan digital a mitad de legislatura. Pero la de la innovación no es sólo una meta, sino un viaje continuo en el que hay que atender sucesivas necesidades en muchos puntos del camino.
“Necesitábamos enfrentar a startups con empresas e inversores”, resume. “En definitiva, abrir la fuente de la innovación abierta y reunir a todo el ecosistema. Esto les va a permitir crecer de forma sostenible y, a su vez, fomentar que la economía digital de Madrid crezca”.
“Es como el Tinder de la inversión”, compara entre sonrisas a sabiendas del buen hacer de un plan dotado con cerca de millón y medio de euros que también ha destacado por la formación individualizada y la facilitación de espacios para el desarrollo de las startups.
En números, y durante los últimos seis meses, ha cosechado la movilización de cerca de 2.000 agentes, la realización de un centenar de acciones formativas y la impartición de más de 1.500 horas de asesoramiento.
"Necesitábamos abrir la fuente de la innovación abierta y reunir a todo el ecosistema"
De hecho, este “éxito”, tal y como lo define el político, ha ocasionado que se firme la continuidad de la estrategia en los inicios de este 2026 con las convocatorias de un programa de innovación abierta y otro de escalado.
Sin olvidar la “pura” línea de subvención, con ‘becas’ de hasta 150.000 euros para las empresas que apuesten por estas startups y sus soluciones.
Sectores clave para la región
Por otra parte, la elección de las industrias aeroespacial, salud y greentech supone tocar el subconjunto de los “ejes estratégicos de atracción de inversión” de la geografía. “Los cabezas de cartel están en Madrid”, asevera.
Sin embargo, la duda inicial era otra, allende del carácter “puntero” de estos tres sectores, los proyectos van a exigir de una madurez de entre cinco y 10 años. “Teníamos que pensar si ir a por el corto o medio plazo o, por el contrario, intentar impulsar esas ideas deep tech”.
"Los cabezas de cartel de los sectores aeroespacial, salud y 'greentech' están en Madrid"
Algo que finalmente se hizo así con unas conclusiones que hablan por sí mismas. Como paradigma, el caso de Inrobics, una spin off de la Universidad Carlos III que integra la robótica y la IA en rehabilitación y ya está en despliegue en 10 centros especiales de la Comunidad. “Es el ejemplo perfecto de cómo una startup del programa puede crecer y hacer negocio”.
Para Azorín, hechos como este son los que hacen que Madrid sea la segunda región europea a nivel de talento y que, a nivel de disponibilidad de financiación, mire a los ojos a plazas imponentes como Berlín y París. “Además, son enclaves especializados en deep tech, que es lo que necesita el futuro de Europa”.
"Infinidad" de trabajo en materia digital
Las líneas maestras de Ignacio Azorín no se detienen sólo en el emprendimiento. Es más, en el centro de su actividad se encuentra digitalizar a las pymes y a los 179 ayuntamientos de la geografía con una protagonista indiscutible: la inteligencia artificial.
Con las primeras, se ha apostado por la infraestructura y la formación en IA a través de un convenio con IndesIA. Amén del proyecto ISBE, basado en el resurgir de la tecnología blockchain, que ya está dando soporte a los primeros casos de uso.
En cuanto a los consistorios, se han detectado “necesidades similares” que necesitan de un acompañamiento. Pero esta no es una cuestión solo de dotación de productos, sino de personas. “Es complicado enganchar a alguien para que un ayuntamiento más tenga esa estructura”.
Sin embargo, añade, “es un lujo poder contar con una consejería de Digitalización que pueda refinar esa estrategia y realizar un trabajo de volumen infinito”. Sobre todo, en proyectos como el Escudo Digital, centrado en prevenir, proteger y dar respuesta a posibles ataques informáticos y amenazas.
Sobre la regulación de la IA
Por si fuera poco, el experto también tiene que atender a las vicisitudes del tablero geopolítico, esas que marcan las reglas del juego, con una posición diferencial del Viejo Continente, que aprobó la primera regulación del mundo (AI Act) ad hoc para la inteligencia artificial.
Esta, basada en los distintos grados de riesgo en el uso de esta tecnología, ha sufrido una cierta agitación después de que la Comisión Europea (CE) anunciara recientemente una moratoria hasta diciembre de 2027 de sus artículos más conflictivos. Conocido como Ómnibus Digital, el pretexto busca debatir cómo rebajar las obligaciones en esta parcela para aplicar “simplicidad” y sostener la competitividad comunitaria.
"El futuro de Europa pasa por las 'deep tech"
“En esta vida tienes que saber lo que quieres ser de mayor y si apuestas por un reglamento no puedes luego cambiarlo de repente porque puede llegar a ser perjudicial”, reflexiona Azorín. “Desde nuestra Administración, independientemente de lo que pueda llegar a suceder, ya cumplimos con todos sus preceptos. No vamos a esperar a que alguien decida si esto se va a aplicar ahora o en unos meses. Apostamos por la certificación, por esa capa de gobernanza”.
El directivo cree que, haciendo un análisis profundo del documento, “tampoco es que sea tan restrictivo”. “Además, no creo que la capacidad de Europa esté en desarrollar modelos de inteligencia artificial, sino en todo el tejido productivo que se desarrolla a través de ellos”, concluye.
El Campus Madrid de Google cierra sus puertas
La entrevista con DISRUPTORES – EL ESPAÑOL se realiza sólo unos días después de que Google anunciara el cierre de su icónico Campus Madrid. Un hub situado en el centro de la ciudad que durante más de una década ha albergado la génesis de muchos de los proyectos que ahora marcan el escenario del emprendimiento actual. ‘Baja la persiana’ porque la tecnológica quiere potenciar un enfoque más global para las startups.
“La primera lectura fue de shock”, reconoce Azorín. “Se trata de un baluarte, pero entiendo la justificación”, dice con la calma del que no se detiene ante los impedimentos y enseguida se pone a buscar soluciones. “Nos hemos reunido ya con Google para ver en qué áreas podemos trabajar en la Comunidad, qué proyectos específicos podemos identificar”.
Además, explica, otra de las primeras reacciones fue ofrecer a los huéspedes actuales del campus la opción de seguir trabajando desde los espacios de Digitaliza Madrid. “La idea es seguir impulsando el emprendimiento en la región”.
