Una microempresa con menos de cinco años de vida, con entre 0 y 4 personas empleados, sin un sector predominante y con menos de un millón de euros de facturación, así es la típica startup digital femenina casi por definición en España, según el estudio 'El emprendimiento digital femenino: situación y prospección'.

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Esta es la primera fotografía que se realiza del sector en España, que revela además que las startups creadas por mujeres son más pequeñas que las fundadas por hombres, pero también están menos endeudadas y registran unas rentabilidades comparables y una mayor solvencia, especialmente en sus primeros años de vida. 

El problema, sin embargo, suele aparecer en años posteriores, que es cuando la brecha entre unas y otras se acrecienta, viéndose truncado su desempeño financiero y su crecimiento empresarial. Así, el hecho de no alcanzar un determinado volumen les impide acceder a determinadas economías de escala y limita su expansión tanto en el mercado nacional como en el internacional.

Por ello, en un momento en el que el emprendimiento digital y tecnológico ha sido y será uno de los principales motores de creación de valor, es necesario poner un mayor foco en el emprendimiento femenino, ya que se trata de un sector tradicionalmente dominado por los hombres y en el que la presencia de mujeres ha sido escasa.

Pese al cambio de tendencia que se vienen registrando en este sentido en los últimos años, aún queda mucho camino por recorrer. Un camino del que se extrae una conclusión clara: una mayor participación de las mujeres incrementaría considerablemente el potencial de creación de valor

Pero para lograrlo, el informe hace hincapié en la necesidad de establecer políticas
para impulsar el crecimiento del sector, así como incentivos para la mujer en su emprendimiento digital mediante becas, formación, ventajas fiscales, programas de financiación específicos, etc. y la supervisión anual mediante un observatorio de la evolución del mismo.

El estudio, en el que han participado más de 160 emprendedoras digitales españolas, ha sido elaborado por el Instituto de la Mujer bajo impulso, dirección y puesta en marcha de Teresa Alarcos, consejera independiente y presidenta de W Startup Community, y con la colaboración de la Real Academia de Ingeniería, Ontsi, Red.es y el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital.

Fotografía del emprendimiento femenino

En España, aún es escaso el número de emprendedoras que existe. En concreto, tan sólo un 14%, entre founders y co-founders, son mujeres, una cifra que no solo se da en España, sino que se repite en otros mercados europeos y en economías donde esta industria está más desarrollada, como es la estadounidense.

El perfil de la emprendedora digital en España es bastante amplio, aunque en su mayoría son mujeres de entre 35 y 45 años, casadas o en pareja y sin descendencia y altamente cualificadas, con un grado universitario y un Máster o doctorado. Además, cuenta al menos 15 años de experiencia laboral, era empleada por cuenta ajena en el momento de emprender, y llegó a ocupar un puesto de responsabilidad en el mundo empresarial, como mando intermedio o incluso en la alta dirección.

Las mujeres emprendedoras cuentan además con un background socioeconómico muy distinto, según el estudio, y la gran mayoría se concentran y han elegido Madrid para emprender, así como Barcelona, Sevilla y Valencia, aunque tienen presencia en todo el país. 

Sobre su rol en la familia, un 70% de las encuestadas afirma que no ha sido un obstáculo a la hora de emprender, aunque la mayoría no tiene cargas familiares. A pesar de ello, el 44,1% de las encuestadas sí reconocen haber decidido emprender para mejorar la conciliación familiar con la vida personal y laboral. La mayoría lo han hecho, sin embargo, para aumentar su independencia.

Respecto a la perspectiva de género, el 46,3% cree que el género no influye en el éxito como emprendedoras, aunque el 42,3% percibe que su sector es mucho más exigente para las mujeres que para los hombres. Además, para un 60% emprender fue una oportunidad, pero el 39,8% de los casos reconoce que fue una elección tomada por la frustración y las dificultades de promoción en los empleos asalariados.

El acceso a la financiación es una de las claras diferencias que existen entre el emprendimiento femenino y el masculino, ya que el 60% de las encuestadas afirma que ha tenido que apoyarse en la familia para emprender, ya que no ha logrado acceder a fuentes de financiación temprana. 

Más pequeñas y menos endeudadas

En consecuencia, esto hace que las empresas fundadas por mujeres sean más pequeñas que las fundadas por hombres y registran menores niveles de endeudamiento y apalancamiento, lo que resulta una consecuencia lógica de la falta de acceso al crédito.  

Además, el informe apunta que las empresas lideradas por mujeres tienden a ser menos ambiciosas, muchas crecen de manera orgánica y apuestan por el bootstrapping (termino que hace referencia al hecho de iniciar un negocio con muy poco capital con un crecimiento sostenido y limitando los riesgos). Incluso muchas de ellas intentan incluir un apartado de supervivencia

Son empresas que operan en una amplia variedad de sectores, desde consultoría, educación, movilidad, sostenibilidad o fintech, hasta la industria 4.0, y el 70% tienen cuatro empleados o menos, aunque un 88,2% no llega a sobrepasar los diez. Un 92% de estas empresas tiene una facturación inferior al millón de euros, aunque de ellas un 72% se encuentra por debajo de los 100.000 euros.

Asimismo, el estudio señala que las startups fundadas por emprendedoras digitales hacen uso de las tecnologías disruptivas, entre las que destacan la Inteligencia Artificial (21%), Big Data (19%) y Aplicaciones Web (10%), seguidas por Blockchain, Robotización y Desarrollo de Software con un 6% cada una.

Medidas para impulsar el emprendimiento femenino 

Una vez hecha la fotografía, toca sacar conclusiones y elaborar una serie de propuestas para poder reducir la brecha de género que existe entre hombre y mujeres. En primer lugar, el informe incide en que es claramente necesario impulsar las iniciativas de tipo financiero.

En concreto, estas medidas deben facilitar el acceso al crédito inicial para hacer empresa y potenciar el rol de los Business Angel, que se deben comprometer a financiar, al menos, un 30% de empresas creadas por mujeres. Además, abogar por crear fondos públicos de capital semilla y herramientas de crowdfunding, así como incentivos y deducciones fiscales para inversores y mecenas.

Entre las recomendaciones, destaca también la creación de programas específicos de formación de emprendimiento dirigidos a las mujeres, dar a conocer iniciativas y eventos específicos y normalizar la figura de la mujer emprendedora. Además, propone apoyar a asociaciones de mujeres emprendedoras digitales y la consolidación de la atomización existente.

Asimismo, Urge incorporar la perspectiva de género transversal en todos los estudios y las políticas, planes y actuaciones que se pongan en marcha para promover y apoyar el emprendimiento en el entorno digital, con el objetivo de eliminar todas las barreras que dificultan el acceso de las mujeres a este ámbito y promover la igualdad real y efectiva de trato y de oportunidades.

Cerrar la brecha digital de género

En la presentación del informe, la secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, Carme Artigas, subrayó que la transformación digital debe tener en su esencia la igualdad y el liderazgo femenino, cerrando la brecha digital de género e impulsando el emprendimiento y la innovación. "No podemos añadirle a la brecha digital la brecha de género", advirtió.

En este sentido, destacó que la digitalización de España debe sustentarse en dos pilares, la innovación y el emprendimiento, cuya materia prima común es el talento. “Y el talento no tiene género”, incidió Artigas, quien anunció la creación de una línea de préstamos participativos a través de Enisa para impulsar proyectos liderados por mujeres emprendedoras, dotado con 36 millones de euros en los próximos tres años.

En esta línea, la secretaria de Estado para la Igualdad y contra la violencia de género, Noelia Vera Ruiz-Herrera, remarcó la importancia de ser capaces como sociedad de aprovechar el talento de las mujeres, "que está invisibilizado", y señaló la oportunidad que ofrece el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia al incluir entre sus cuatro ejes tanto la igualdad de género como la digitalización.

Por su parte, el Alto Comisionado para la España Nación Emprendedora, Francisco Polo, destacó que la importancia evitar que la desigualdad en el emprendimiento innovador siga teniendo lugar en España y aseguró que el país no va a avanzar a toda velocidad ni a conseguir convertirse en una verdadera nación emprendedora sin las mujeres. "No vamos a permitir que siga ignorando el talento de las mujeres", afirmó.